Curtis Jones ausente y su futuro incierto en Liverpool
La ausencia de Curtis Jones alimenta el ruido en torno a su futuro
Curtis Jones no está. Y en este momento de verano, cuando cada detalle se escruta, su ausencia pesa más que un simple apunte médico.
Liverpool ha dejado fuera al centrocampista inglés de su segundo amistoso del día ante Como, esta vez ya con público, después del 0-0 a puerta cerrada disputado horas antes en el AXA Training Centre. Ni en el once ni en el banquillo. Directamente fuera de la convocatoria.
El club, según informó Tuttomercatoweb, ha explicado que Jones tiene programado trabajo individual. El jugador ya se perdió el amistoso de la semana pasada ante Monaco por un pequeño problema de cadera. Oficialmente, nada más. Pero el contexto aprieta: el mercado entra en sus últimas semanas y el nombre de Jones lleva tiempo sonando en la agenda de Inter.
Un hueco que se nota
En un día de doble duelo ante el mismo rival, la decisión llama la atención. Mientras otros repiten, prueban posiciones o suman minutos, Jones ni siquiera se viste de corto.
La versión médica existe y está ahí. Pero la concatenación de ausencias, justo cuando desde Italia se insiste en el interés de Inter por el centrocampista de 25 años, dispara las interpretaciones. No hay confirmación alguna de que el motivo sea relacionado con un posible traspaso, pero el silencio deportivo se vuelve elocuente.
Inter, que rastrea el mercado en busca de soluciones para su medular, lleva tiempo siguiendo a Jones. Que el jugador siga sin aparecer en los planes inmediatos de Liverpool, en plena pretemporada y con la plantilla afinando detalles, convierte cada partido perdido en un nuevo capítulo de esta historia.
Liverpool rota, Jones desaparece
Mientras tanto, el balón rueda. Andoni Iraola apuesta por un once con nombres de peso y varios matices interesantes:
- Liverpool sale con Alisson; Van Dijk, Jacquet, Kerkez, Wirtz, Szoboszlai, Isak, Gakpo, Frimpong, Gravenberch y Ngumoha.
- En el banquillo esperan Davies, Munoz, Araujo, Nyoni, Koumas, Ndiaye y Wright.
Es un equipo con jerarquía y talento ofensivo, un escenario ideal para que los centrocampistas sumen ritmo y sensaciones. Precisamente el tipo de partido en el que Jones, en condiciones normales, debería estar peleando por su sitio. No ocurre.
Al otro lado, Como se toma la cita muy en serio. Cesc Fabregas entrega la titularidad a Trevoh Chalobah y reserva pólvora en el banquillo. El once inicial lo forman Butez; Bruno, Milla, Douvikas, Ramon, Couto, J. Rodriguez, Baturina, Chalobah, Liberali y Da Cunha.
En la recámara, un banquillo larguísimo: Kempf, Valle, Goldaniga, Morata, Caqueret, Gabrielloni, Nico Paz, Audero, Dossena, Lahdo, Kuhn, Tronqvist, Vigorito, Perrone, Fadera, Smolcic, Asfour, Rispoli, Diao, Van Der Brempt y Azon. Fabregas mueve piezas, reparte minutos, prueba alternativas. Liverpool hace lo mismo. Jones observa desde fuera.
Un verano que se encoge
El caso del centrocampista entra en esa zona gris tan típica de agosto: oficialmente, un problema físico menor; en la práctica, una secuencia de ausencias que coincide con el interés de un gigante europeo.
Cada amistoso perdido es una oportunidad menos para consolidar rol con Iraola. Cada día que pasa es una ventana más para que Inter intensifique su apuesta. El mercado no espera. Y la pregunta empieza a ser inevitable: ¿volverá Curtis Jones a ser una pieza central en este Liverpool, o estos partidos sin él son el preludio de un cambio de camiseta?






