La WTA asume responsabilidad tras filtración de conversación de Pegula
La WTA asume la culpa tras el micrófono abierto que expuso a Pegula
La antesala de las WTA Finals en Indian Wells ya tiene su primera polémica, y no ha llegado desde la pista central, sino desde las pistas de entrenamiento y un micrófono abierto.
La WTA reconoció que cometió un error grave al no informar a las jugadoras de que los micrófonos instalados en las pistas de práctica estaban activos mientras se emitían en directo las sesiones en su canal oficial de YouTube. Entre esas emisiones apareció una conversación privada de Jessica Pegula con su entrenador, Mark Knowles, que no tardó en incendiar las redes.
Durante ese entrenamiento, la número cinco del mundo se refirió a Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros y actual número tres, como “una diva” y dijo que “necesita que la pongan en su sitio”. También apuntó a Conchita Martínez, sugiriendo que la entrenadora alimenta el comportamiento de la joven de 19 años.
La charla, que debía quedar en el ámbito íntimo entre jugadora y técnico, terminó reproducida, recortada y amplificada en redes sociales en cuestión de horas. Lo que nació como un simple directo de entrenamiento previo a un torneo de final de temporada se transformó en un escaparate incómodo de opiniones crudas dentro del vestuario de la élite.
La respuesta institucional llegó rápido.
«La WTA asume toda la responsabilidad por no informar a nuestras jugadoras y sus equipos de que los micrófonos, instalados para ofrecer a los aficionados un directo de los entrenamientos, estaban activos en las pistas de las WTA Finals», señaló el organismo en un comunicado.
Poco después, las grabaciones de las sesiones del miércoles fueron retiradas de YouTube. Para entonces, los clips clave ya circulaban de forma masiva.
Desde el entorno de Pegula, el mensaje fue claro: no sabía que estaba siendo escuchada. Un representante de la estadounidense explicó a The Athletic que la jugadora “no tenía absolutamente ni idea” de que su conversación se estaba emitiendo en directo y que jamás esperaba que un intercambio privado en pleno entrenamiento terminara siendo público. La misma fuente aseguró que Pegula se puso en contacto con las personas implicadas para disculparse.
La conversación filtrada no fue solo crítica. En ese mismo diálogo, Pegula también elogió a Andreeva, a quien describió como “maravillosa” e “inteligente”, un matiz que también quedó registrado pero que, como suele ocurrir, tuvo menos recorrido que las frases más duras.
El episodio golpea de lleno a la WTA en un momento delicado, con la organización intentando reforzar su imagen y su producto en un escenario de máxima visibilidad: las WTA Finals, por primera vez en la historia, en Indian Wells, California, con torneo programado hasta el 15 de noviembre. La idea era acercar al público a la trastienda del circuito, mostrar rutinas, gestos, detalles que no se ven durante los partidos. El resultado ha sido una exposición no deseada de la intimidad profesional de una de las figuras del vestuario.
Queda ahora una pregunta incómoda flotando sobre Indian Wells: ¿hasta dónde debe llegar el acceso del aficionado cuando lo que está en juego es la confianza de las jugadoras en su propio entorno?






