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Kangaroos en el ring: Gallen vs Asofa-Solomona

La semifinal del Mundial de rugby league contra Samoa espera el domingo, pero esta noche la atención de los Kangaroos está en otro ring. El TikTok Entertainment Centre se viste de boxeo pesado y el vestuario australiano se ha convertido en una quiniela encendida: ¿Paul Gallen o Nelson Asofa-Solomona?

Ni siquiera dentro del grupo campeón hay consenso. Hay apuestas, bromas, promesas… e incluso ofrecimientos para acompañar a los protagonistas en la caminata hacia el cuadrilátero. La velada de No Limit, con Paul Gallen frente al gigante Nelson “Big Nasty” Asofa-Solomona, ha cruzado la frontera del boxeo para instalarse en el corazón del equipo nacional.

El vestuario habla: Gal contra el gigante

Latrell Mitchell encendió la mecha en el campamento de los Kangaroos. Sacó el móvil, abrió Instagram y lanzó la pregunta: ¿quién gana el pesado de esta noche? El resultado dejó claro que el respeto por Gallen sigue intacto: nueve votos para “Gal”, cuatro para Asofa-Solomona.

Reece Walsh y Cam Murray no se quedaron en un simple pronóstico. Se la jugaron con detalle: ven al ex capitán de los Blues rematando la pelea en el cuarto asalto, un desenlace que podría convertir esta aventura en un botín cercano al millón de dólares.

No todos miran en la misma dirección. El forward Tino Fa’asuamaleaui se fue de frente hacia el otro rincón: “Big Nasty, the uso, gonna smash him”. Harry Grant y Cam Munster también se alinean con el ex pilar de New Zealand Test y ex jugador de Storm, igual que el segunda línea Isaah Yeo. El choque no solo se libra en el ring; también divide a los pesos pesados del vestuario australiano.

Bradman Best, en cambio, encabeza el bloque fiel a Gallen. Para él y para varios compañeros, la experiencia del ex Cronulla, que ya se ha visto las caras con pegadores como Justis Huni, Mark Hunt o Lucas Browne, es un argumento demasiado grande como para ignorarlo. Ven oficio, ven callos, ven un hombre que sabe sobrevivir en noches duras.

En primera fila, además, se espera la presencia de figuras del boxeo australiano como Tim Tszyu y Liam Paro, testigos privilegiados de una pelea que ha dejado de ser solo un cruce de códigos deportivos.

El rugido de Big Nasty y un sparring en la lona

En el campamento de Nelson Asofa-Solomona, la confianza es igual de ruidosa. Fox Sports Australia destapó un dato que circulaba en voz baja: en una de las sesiones de guanteo, el gigante de casi 140 kilos mandó a la lona a un sparring con un derechazo recto demoledor. Una mano seca, contundente, que su equipo ve como el arma para acabar con Gallen de la misma manera.

Mientras tanto, desde el otro lado del ring, Gallen ha elegido el camino de la provocación. El ex NSW Origin no ha dudado en burlarse del estilo verbal de su rival, al que acusa de querer imitar al mítico Muhammad Ali.

“Cada vez que hacemos el cara a cara, sale con alguna rima”, explicó Gallen. “El otro día fue algo de ganarme en tres. Parece que ahora está muy metido en eso. El tipo se cree Muhammad Ali”.

Lejos de inquietarse por la diferencia de tamaño y alcance, el veterano de 45 años se encoge de hombros. Para él, nada nuevo.

“He sobrevivido midiendo 5’10’’ durante 25 años”, recordó, aludiendo a toda una vida compitiendo por encima de su talla. “Y creciendo en el oeste de Sídney he visto tipos como Nelson toda mi vida. Tipos grandes, muy duros… durante poco tiempo. Eso es Nelson”.

El plan de Gallen es claro: presión asfixiante. “Sé que cuando llegue el momento de verdad, cuando de verdad lo pongan a prueba, no va a estar. Por eso voy a estar encima de él todo el tiempo. Encima como un sarpullido”.

Un cuarentón que no se rinde

Desde el equipo de Gallen, el mensaje es que la edad no será un problema. Justin Lang, fisiólogo del ejercicio en el Shire y entrenador de confianza del ex capitán de Cronulla, asegura que el nivel físico de su pupilo sigue rozando su mejor versión.

“Ahora mismo, Gal está a menos de un ocho por ciento de la marca que tenía en su pico”, explicó Lang. “Es implacable. Además tiene una mentalidad que sus competidores no tienen… por eso gana más veces de las que pierde”.

En su gimnasio, todavía se mide —y muchas veces supera— a jugadores de NRL en las sesiones más duras. Esa es la carta que esgrime su esquina: menos juventud, más dureza acumulada.

Drama en la báscula y un combate salvado

Mientras la atención se centraba en el duelo de pesos pesados, la velada tuvo su propio susto en el pesaje. El combate del peso ligero entre Ahmad Reda y Jake Wyllie estuvo en riesgo después de que Wyllie se subiera a la báscula con 63,18 kg, casi dos kilos por encima del límite.

Reda no se guardó nada: calificó la situación de “vergonzosa” y prometió no solo pelear, sino noquear a su rival pese al desajuste inicial. No Limit, con George Rose al frente, impuso una condición para salvar la pelea: un nuevo pesaje el viernes por la mañana, con Wyllie obligado a no superar los 67,6 kg.

La balanza dio el visto bueno y el combate quedó confirmado, manteniendo intacta una cartelera que también incluye a Paulo Aokuso frente a Mobin Khahrazeh, Callum Peters contra Juan Diego Ortiz y Blair Geraghty ante Peter Lee, además de las preliminares con nombres como Kya Sparks, Zidane Tavares, Alex Naman, Zain Adams, Jayden Fadel y Rajesh Kumar.

Mensajes en la sombra y cuentas pendientes

Si en el campo los Kangaroos parecen inclinarse mayoritariamente hacia Gallen, en la trastienda Nelson Asofa-Solomona asegura recibir combustible de otra fuente: los antiguos compañeros y rivales de “Gal”.

“Hay muchísima gente entrando a mis DMs”, confesó NAS. “Gente que ha jugado con Gal, gente que ha jugado contra él, incluso gente que ha trabajado con él. Me cuentan historias. Me dicen ‘bro, por favor hazle un trabajo…’”.

Cuando le pidieron detalles, el ex internacional de New Zealand Test solo dejó caer una pista: “No puedo decir demasiado, pero es cosa de dinero. Cosas sueltas. Él creció en un sitio distinto. Es un tipo distinto. Y ahora ha llegado la nueva era”.

A la pregunta de si esos mensajes venían de ex compañeros de Cronulla o NSW Origin, Asofa-Solomona solo sonrió: “Son los únicos dos equipos en los que ha jugado…”.

Entre rimas de “Big Nasty”, recuerdos de barrio duro en el oeste de Sídney y un vestuario de los Kangaroos partido en sus pronósticos, la noche en el TikTok Entertainment Centre promete algo más que un simple cruce de códigos. Es un choque de generaciones, de estilos y de reputaciones.

Cuando suene la campana, quedará una sola duda: ¿se impondrá la experiencia tozuda de Gal o el peso brutal de la nueva era que encarna NAS?