Logotipo completo Tribuna Gol

Vacherot reta a Lehecka en la final de Basilea

En la pista rápida y cerrada de la St. Jakobshalle, el domingo no se juega solo un título de ATP 500. Se juega un salto de categoría. Jiri Lehecka llega con el brazo encendido. Valentin Vacherot, con la semana de su vida.

El escenario: Basilea, 1 de noviembre de 2026, 14:30. Superficie indoor, condiciones perfectas para el tenis agresivo. Y dos jugadores que han demostrado que, ahora mismo, pueden pegar con cualquiera.

Lehecka, a base de aces y resistencia

El checo aterriza en la final después de un partido que le exigió carácter ante Jan-Lennard Struff. Perdió el primer set 6-3, tuvo que ajustar, aguantar y cambiar el ritmo. Respondió como lo hacen los jugadores que creen en su tenis: 7-5 en el segundo, 6-4 en el tercero, y billete para la final.

Su servicio fue un martillo: 22 aces. Con esa cifra, cada juego al saque se convierte casi en un refugio. Pero no se quedó solo ahí. Su tenis fue completo, sólido desde el fondo, agresivo cuando tocaba cerrar y con la confianza de quien viene encadenando buenas semanas.

Lehecka lleva tiempo avisando. En Basilea, por nivel medio de juego, ha confirmado que su techo todavía está lejos.

Vacherot, la irrupción que nadie puede ignorar

Enfrente estará un jugador que ha hecho de esta semana su carta de presentación definitiva. Valentin Vacherot ya había firmado un buen 2025, pero 2026 está siendo el año en el que ha roto la puerta. En Basilea, directamente, la ha tirado abajo.

Su triunfo ante Taylor Fritz lo resume todo: 7-6, 6-3 ante uno de los jugadores más en forma del circuito. No fue un accidente. Fue la culminación de una semana impecable. Antes ya había dejado en el camino al prodigio español Rafael Jodar y al danés Holger Rune. Tres nombres de enorme peso en un mismo torneo.

La diferencia de “pedigrí” de rivales es clara: el recorrido de Vacherot en Basilea ha sido, sobre el papel, más exigente que el de Lehecka. Y ahí está una de las grandes claves de la final: el monegasco no solo está ganando, está ganando a jugadores consolidados y peligrosos.

Un duelo con cuentas pendientes

La historia reciente entre ambos añade un punto más de tensión. Hace apenas unas semanas se cruzaron en las semifinales de Tokyo. Ahí mandó Lehecka, con autoridad: 6-4, 6-2. Un aviso de lo que puede pasar si el checo se adelanta pronto y marca el ritmo con el servicio.

Pero el cara a cara no se inclina hacia un solo lado. El año pasado, en la primera ronda de Paris, fue Vacherot quien arrolló: 6-1, 6-3. Uno para cada uno, con victorias contundentes en ambos casos. No hay complejos, no hay miedos. Se conocen, se han hecho daño mutuamente en el marcador y saben perfectamente dónde atacar.

Claves del partido y pronóstico

Lehecka llega con una línea ascendente muy clara. Su tenis en las últimas semanas ha sido potente, directo, muy fiable. En Basilea ha reafirmado esa sensación: cuando entra el primer saque y puede dictar con la derecha, domina.

Pero la semana de Vacherot es distinta. Es de esas que cambian carreras. Ha encadenado victorias de enorme prestigio, se ha manejado con temple en los momentos calientes y ha demostrado que puede aguantar el peso del favoritismo del rival sin encogerse.

Si la ocasión no le pesa, cuesta mirar más allá del monegasco. El nivel de oponentes que ha superado le da un plus de crédito competitivo. La sensación es que el partido tiene cuerpo de batalla larga, de final que se decide en detalles y, probablemente, en un tercer set.

Pronóstico: duelo a tres mangas, con Vacherot ligeramente favorito para rematar su semana soñada. La pregunta es si Lehecka, con ese servicio incendiado, permitirá que el cuento de hadas llegue hasta el último punto.