Logotipo completo Tribuna Gol

Norris brilla en Interlagos antes de la carrera 400 de Hamilton

El primer entrenamiento del Gran Premio de Sao Paulo dejó un mensaje claro: Lando Norris ha llegado a Brasil con la inercia de ganador y no piensa levantar el pie. El británico de McLaren marcó el mejor tiempo de la sesión y volvió a situarse como una amenaza real para el resto del pelotón en un fin de semana sin carrera al sprint, con más tiempo de trabajo… y más margen para afinar.

Mientras en la cabina de radio y en los garajes se ajustaban mapas de motor y configuraciones, en el paddock flotaba otro relato, mucho más grande que una simple tanda de libres: el de la carrera número 400 de Lewis Hamilton en la Fórmula 1. Un número que muy pocos alcanzan. De hecho, solo uno más: Fernando Alonso.

McLaren, entre la duda y el destello

Calum Nicholas, ex mecánico de F1 y ahora voz autorizada en BBC Radio 5 Sports Extra, puso el dedo en la llaga sobre McLaren. Recordó cómo el equipo pareció resucitar a mitad de la gira europea con un importante paquete de mejoras, hasta el punto de que muchos pensaron que habían girado por fin la esquina. Sin embargo, las últimas carreras han devuelto cierta sensación de extravío.

La impresión que dejó es que el equipo podría haber levantado el pie en el desarrollo inmediato para centrar buena parte de sus recursos en 2027. Ese contexto hace que cada destello de Norris pese aún más. Y el de hoy, en la primera sesión en Interlagos, fue contundente.

El británico cerró el entrenamiento como el más rápido y se marcha del viernes con una pregunta sobre la mesa: ¿puede encadenar victorias consecutivas en Brasil?

Un viernes sin sprint y con mucho aprendizaje

La cuenta atrás en el cronómetro del primer libre se convirtió en un pequeño regalo para los debutantes. Sin carrera al sprint este año en Sao Paulo, los equipos disponen de dos sesiones adicionales de entrenamientos para trabajar, algo que agradecen especialmente quienes pisan este asfalto por primera vez.

Arvid Lindblad y Rafael Camara, dos de las caras nuevas del fin de semana, aprovechan cada vuelta como si fuera oro. En un circuito corto, técnico y con cambios de elevación tan característicos, cada giro suma confianza y datos.

En la zona media, Gabriele Mini se hizo un hueco entre los nombres propios. El piloto italiano de Alpine firmó un 1:12.569 que le colocó séptimo en la tabla, un registro notable para un novato en este escenario. Liam Lawson cerró el top 10, mientras que Oliver Bearman se quedó justo detrás, undécimo con el Haas y aún pendiente de confirmar su futuro para 2027.

No todos tuvieron una sesión limpia. Luke Browning tuvo que regresar al garaje de Williams por un problema en el monoplaza, un contratiempo que corta el ritmo justo cuando más vueltas se necesitan.

Hamilton, 400 carreras y la sensación de seguir al máximo nivel

El fin de semana en Brasil tiene un peso especial para Lewis Hamilton. El siete veces campeón del mundo alcanzará el domingo la cifra de 400 Grandes Premios disputados en Fórmula 1, un hito que solo comparte con su antiguo compañero Fernando Alonso.

Hamilton lo resumió con naturalidad y una pizca de incredulidad. Admitió que jamás pensó en llegar a números así y subrayó que, pese al paso del tiempo y a lo que se diga fuera, se siente joven, rápido y plenamente comprometido. Recordó su pole de la semana pasada como prueba de que el ritmo y la velocidad siguen ahí, y destacó que la dedicación y la concentración continúan siendo sus mayores fortalezas.

El británico restó importancia al número en sí, pero reconoció la belleza simbólica de alcanzar esa marca en Brasil, un lugar especial en la historia de la F1 y también en la suya. Incluso mencionó a fotógrafos del paddock que ya superan los 500 Grandes Premios, una perspectiva que relativiza todo… salvo las ganas de seguir compitiendo.

Antonelli, Verstappen y Hamilton: un podio en potencia

En la parte alta de la tabla, el baile de tiempos dejó otro nombre propio: Kimi Antonelli. El piloto de Mercedes volvió a colocarse en lo más alto con un 1:11.799, por delante de Max Verstappen y del propio Hamilton. Una combinación de nombres que inevitablemente invita a imaginar un podio compartido el domingo.

Antonelli ya habló en su momento de lo especial que fue celebrar su título con Verstappen y Hamilton, dos referencias de la era moderna. Tanto le marcó ese instante que llegó a enmarcar la fotografía de la celebración. Hoy, en pista, volvió a medirse con ellos en igualdad de condiciones de sesión y respondió con velocidad.

El dominio, sin embargo, duró poco.

Verstappen aprieta… y protesta

Red Bull volvió a asomar la cabeza en el tramo final. Max Verstappen, siempre inconformista, se quejó por radio de que los cambios de marcha eran “inaceptables”. Pese a ello, exprimió el coche lo suficiente como para arrebatar a Antonelli el primer puesto por un margen contundente: ocho décimas de segundo.

En la zona alta de la clasificación, la sensación era la de un juego de “pasa el paquete” con la primera posición cambiando de manos a medida que la pista mejoraba. Esta vez, el último en quedarse con el “regalo” fue Verstappen.

Algo más atrás, Franco Colapinto se coló en el top 3 con una vuelta muy sólida al volante del Alpine, parando el crono en 1:13.140. En Williams, Alex Albon también se dejó ver entre los diez primeros, justo por detrás de su buen amigo George Russell, un detalle que habla bien del trabajo del equipo en tandas cortas.

El telón del primer libre en Interlagos se bajó con Norris arriba, Verstappen marcando territorio a pesar de sus quejas, Antonelli enseñando credenciales y Hamilton acercándose, vuelta a vuelta, a una carrera 400 que ya no es solo un número, sino una declaración de intenciones: no ha venido a Brasil a celebrarse, ha venido a competir. La parrilla lo ha entendido. La pista, este fin de semana, dictará sentencia.