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Liam Lawson y su futuro incierto en la Fórmula 1

En Interlagos, Liam Lawson llega con el volante encendido y el futuro en rojo.

El neozelandés está firmando la mejor racha de su corta trayectoria en la élite, sosteniendo a Racing Bulls en una batalla millonaria por el quinto puesto del campeonato de constructores. Pero mientras suma puntos, adelantamientos y actuaciones sólidas, su horizonte en la parrilla sigue cubierto de nubes.

Un piloto que suma… sin asiento a la vista

El escenario es claro: en la órbita Red Bull no hay huecos. Max Verstappen y Isack Hadjar tienen contratos a largo plazo, y eso permite a Racing Bulls mantener el actual dúo al menos una temporada más. El equipo, además, tiene un argumento deportivo y económico poderoso para no tocar nada: Lawson ha aportado la mayoría de los puntos que acercan a la escudería a un histórico quinto lugar en el Mundial de constructores, una posición que se estima podría reportar alrededor de 180 millones de dólares y que sería el mejor resultado en la historia del equipo.

Él cumple. Y mucho. Pero la puerta principal de la Fórmula 1 sigue sin abrirse.

En su llegada a Interlagos para el Gran Premio de Brasil, Lawson volvió a encontrarse con la misma pregunta de siempre: ¿qué será de su futuro? De nuevo, sin respuestas claras.

«Cada fin de semana intento hacer lo mejor posible», explicó. «Hemos tenido un año muy fuerte, estamos en una posición fuerte. Nos estamos escapando de Alpine cada fin de semana, con pocas carreras por delante intentamos mantenernos por delante. No sé qué más quieren que haga, pero ahora mismo es una de esas situaciones».

La sensación es de bloqueo. De haber llevado el asunto hasta el límite del calendario.

«Es el final de la temporada, cuando algo se empuja tanto hacia el final te quedas sin muchas opciones. No es la situación más fácil. Quiero estar corriendo en Fórmula 1 y estoy intentando mostrar mi mejor versión cada fin de semana».

México, remontada de estrella… y gesto serio

Su candidatura a un asiento no solo se apoya en la regularidad. En México firmó, probablemente, la mejor actuación de su carrera. Salió desde el pit lane, arrancando en la posición 22, y cruzó la meta en noveno lugar. Después, las sanciones a Oscar Piastri (McLaren) y Franco Colapinto (Alpine) lo elevaron hasta la séptima plaza.

Un mensaje directo a los jefes de equipo: con un coche competitivo, Lawson produce.

Pese a ello, su semblante tras la carrera sorprendió. Serio, casi resignado, dio pie a la sensación de que ya conocía su destino para 2025. Él lo atribuye a otra cosa: al golpe del viernes en los entrenamientos, cuando se tocó con Verstappen, ambos penalizados en parrilla.

«Si miro un año atrás, estábamos en una posición diferente y pensaba mucho más en todo esto», reconoció. «Este año no lo he pensado tanto, pero el rendimiento en pista ha sido más fuerte. México fue una situación específica que pasó el viernes y que hizo que todo el fin de semana fuera más duro. En cuanto a rendimiento, estaba en el mismo sitio en el que he estado todo el año».

La lectura es clara: su nivel se ha estabilizado arriba. El problema no es el rendimiento, es el embudo político y contractual de la parrilla.

Opciones cerradas, puertas entreabiertas

En los últimos meses, el nombre de Lawson también se ha vinculado con un posible movimiento a Cadillac, en sustitución de Valtteri Bottas. Por ahora, el escenario es frágil. El proyecto estadounidense ha trabajado con ahínco para que Colton Herta, piloto de Fórmula 2, reúna los puntos necesarios para la Superlicencia y quede listo para un eventual ascenso si se produce un cambio.

Lawson, de momento, observa. Y corre.

Brasil, lluvia y recuerdos favorables

Interlagos se le da bien. Dos visitas, dos carreras en los puntos. Y ahora llega a un fin de semana que promete agua, un elemento en el que ya ha demostrado temple. La lluvia ya apareció en el primer día de acción y los pronósticos anuncian más antes de la carrera del lunes (hora de Nueva Zelanda).

En 2024, en este mismo trazado y también sobre mojado, clasificó quinto y terminó noveno en apenas su octava carrera en la Fórmula 1. Un rendimiento que dejó huella dentro del paddock y que ahora respalda su candidatura justo cuando Racing Bulls vive una temporada de velocidad constante y resultados crecientes.

En sus últimas cuatro carreras, Lawson ha sumado 24 puntos. Es una racha de piloto consolidado, no de suplente a la espera.

«Siento que la velocidad ha sido buena, en México fue muy buena», apuntó. «Clasificamos muy, muy bien, solo que tuvimos la penalización y tuvimos que salir desde el pit lane. Fuera de eso, fuimos rápidos todo el fin de semana, el ritmo de carrera fue bueno. No veo por qué no deberíamos ser rápidos aquí. Es un circuito que disfruto pilotando, el coche debería funcionar bien. La gran incógnita es el tiempo durante el fin de semana».

Ahí está el contraste: un piloto confiado en su ritmo, un equipo que se juega una posición histórica y una lluvia que puede elevar aún más su figura… mientras su futuro sigue sin encajar en ningún contrato.

Si vuelve a brillar en Interlagos, ¿podrá la Fórmula 1 permitirse dejar a Liam Lawson otra temporada más mirando desde la barrera?