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Struff sorprende a Djokovic en Basilea y complica su camino a Turín

Novak Djokovic llegó a Basilea para reactivar su temporada. Salió con un problema mayúsculo rumbo a Turín.

En su primera participación en el Swiss Indoors en 15 años, el serbio cayó ante un rival al que siempre había dominado. Jan-Lennard Struff, número 27 del mundo, firmó una de las victorias más sonadas de su carrera al remontar y vencer por 6-7 (4-7), 7-5 y 7-6 (7-5), su primer triunfo en nueve enfrentamientos directos con Djokovic.

El partido tuvo el guion clásico del alemán cuando está inspirado: juego agresivo, primeros saques pesados y decisión en cada golpe. Esta vez no se quedó a medias. “Sabía que tenía que ir a por ello. Solo había una manera de jugar”, explicó después Struff, visiblemente satisfecho. “Sabía que tenía que hacer mi mejor tenis para tener una oportunidad. Las últimas ocho veces me ganó muy, muy fácil. Así que estoy muy, muy contento con el rendimiento”.

Djokovic, que el miércoles ya había reconocido que esperaba sentirse “un poco oxidado” tras superar a Ugo Humbert, pagó caro cada desconexión. Ganó el primer set en el ‘tie-break’, pero el alemán no se descompuso. Ajustó restos, sostuvo su servicio y fue empujando al serbio hacia el límite físico y mental.

La presión terminó por volverse en contra del 24 veces campeón de Grand Slam. Struff se llevó el segundo set por 7-5 y alargó la batalla hasta un tercer parcial que se decidió, otra vez, en la muerte súbita. Esta vez el desenlace cayó del lado del alemán, que cerró el triunfo con autoridad en el ‘tie-break’ final.

El ranking se estrecha para Djokovic

La derrota tiene un peso que va más allá de Basilea. En la carrera hacia las ATP Finals de Turín, solo los ocho mejores del año obtienen billete directo. Djokovic, que persigue un récord histórico, se ha complicado el panorama.

El serbio figura ahora en la undécima posición de la clasificación anual, fuera del ‘top 10’ por primera vez desde 2018 en esta fase de la temporada. Rafael Jodar ocupa la novena plaza, el último puesto de acceso efectivo al torneo, ya que el número uno Jannik Sinner está lesionado y no disputará la cita.

La distancia es clara: Djokovic se encuentra a 319 puntos de Jodar. No es una brecha insalvable, pero deja al serbio sin margen de error. El Masters 1000 de París en noviembre se convierte en una parada obligatoria, casi una misión: sumar fuerte o ver cómo se escapa Turín.

El objetivo no es menor. Djokovic aspira a superar a Roger Federer con una 19ª participación en las ATP Finals. Ya posee el récord de títulos, con siete coronas en el torneo de maestros, y no se clasifica por méritos deportivos desde 2017 únicamente cuando las lesiones truncaron su temporada. En las dos últimas ediciones, precisamente, también se quedó fuera por problemas físicos.

Ahora la amenaza es distinta: la tabla de puntos.

Turín toma forma… con otra sorpresa en Basilea

Mientras Djokovic hace cuentas, el cuadro de Turín empieza a definirse. Alexander Zverev, Carlos Alcaraz y Ben Shelton ya tienen asegurada su presencia en Italia del 15 al 22 de noviembre, instalados entre los mejores del curso.

Ni siquiera eso les protege de sobresaltos en el circuito. Shelton, primer cabeza de serie en Basilea, también se despidió antes de lo previsto. El estadounidense cayó por 6-3, 6-7 (4-7) y 7-6 (7-1) ante el suizo Jerome Kym, invitado del torneo y número 222 del ranking.

Otra sacudida en una semana que ha cambiado el tono del tramo final de la temporada.

Struff sale reforzado, Kym se presenta al gran público y Djokovic, de pronto, se ve obligado a remar a contracorriente. El Paris Masters dictará si todo esto queda en un susto… o en el año en que el amo de las ATP Finals se quedó mirando Turín desde casa.