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La Saudi Roshn League ajusta su calendario por la Arabian Gulf Cup

La Saudi Roshn League se prepara para un calendario agitado. No por un clásico más, sino por la selección nacional y una vieja obsesión: volver a mandar en la Arabian Gulf Cup.

Arabia Saudí será anfitriona de la edición número 27 del torneo, el llamado “Gulf 27”, que se disputará en Jeddah del 23 de septiembre al 6 de octubre. Ese bloque de fechas, ya de por sí delicado, se ha convertido en un auténtico rompecabezas para los organizadores de la liga.

Según el diario saudí Al-Riyadiah, la asociación de la Roshn League trabaja en una serie de modificaciones profundas del calendario, a petición directa del seleccionador, el griego Georgios Donis. No se trata de un simple ajuste: el técnico ha solicitado ampliar en siete días adicionales la concentración previa al inicio del torneo del Golfo.

Esa semana extra lo cambia todo.

Las autoridades de la liga prevén que los retoques afecten a más de una jornada. La más señalada es la octava, fijada inicialmente para el 17 de septiembre, menos de una semana antes del arranque del “Gulf 27”. Todo apunta a que esa ronda será aplazada.

Y con ella, un plato fuerte: el clásico entre Al-Hilal y Al-Ittihad en el Kingdom Arena, uno de los choques más esperados del curso. Un partido diseñado para encender la temporada que, de confirmarse el cambio, tendrá que esperar.

Detrás de esta maniobra está la obsesión de Donis por exprimir cada día de trabajo con la selección. El griego quiere llegar al torneo con el máximo rodaje posible, decidido a romper una sequía que pesa: Arabia Saudí no levanta la Arabian Gulf Cup desde 2003. Han pasado 23 años sin título en la competición, demasiados para una federación que ahora apuesta fuerte por el proyecto del técnico europeo.

Donis tomó las riendas del combinado saudí antes del inicio del ciclo del Mundial 2026, disputado en Estados Unidos, Canadá y México. Aquella aventura terminó pronto: el equipo cayó en la fase de grupos, último del grupo ocho con solo dos puntos. Un golpe que todavía escuece y que explica, en parte, la urgencia actual por blindar la preparación.

Ahora, la Roshn League se ve obligada a ceder terreno para que la selección gane tiempo. El calendario se reordena, los clubes ajustan planes y los aficionados miran de reojo un clásico que puede cambiar de fecha, pero no de temperatura.

La apuesta es clara: sacrificar un poco de ritmo liguero para intentar que el próximo trofeo que se levante en Jeddah sea, por fin, el de la selección saudí.