Santos remonta ante Macará en la Sudamericana con Neymar y Gabigol
Santos salió vivo de una noche extraña en Vila Belmiro. Gol tempranero en contra, dos posibles lesiones en el primer tiempo, intervenciones del VAR que frustraron a la hinchada y un rival incómodo. Aun así, el Peixe se impuso 2-1 a Macará este jueves (13) en la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, gracias a los goles de Gabigol y Willian Arão.
No fue una victoria cualquiera. Fue apenas el tercer triunfo en 14 partidos este año con Neymar y Gabigol juntos como titulares. Y esta vez, los dos pesaron de verdad.
Gol en contra y caos desde el arranque
El partido nació torcido para Santos. A los cinco minutos, un descuido en cadena abrió la puerta al golpe ecuatoriano. Luan Peres concedió espacio, Arão no logró corregir y Franco Posse apareció para adelantar a Macará. Silencio en la grada, incredulidad en el césped.
A partir de ahí, el Peixe tuvo que reconstruirse. Encontrar posiciones, calmar la ansiedad y hacer valer la superioridad técnica que, sobre el papel, parecía clara. Gabigol empezó a aparecer entre líneas, a girar sobre los centrales, a finalizar. Generó buenas oportunidades, pero el empate se resistía.
El panorama se complicó aún más para Cuca. Primero cayó Gabriel Menino, obligado a salir por lesión. Poco después, fue Bontempo quien pidió el cambio. Dos sustituciones forzadas antes del descanso, el plan inicial hecho trizas.
En medio del desorden, surgieron las figuras. Neymar y Gabigol conectaron como en los mejores tiempos. Un pase del camisa 10, preciso, limpio, encontró al camisa 9, que definió para anotar su gol número 100 con la camiseta de Santos. Un hito en medio de un partido enmarañado.
Neymar ya había dado un susto al cambiar de botines y resbalarse, llevándose la mano a la zona de la rodilla izquierda. La imagen encendió las alarmas en la Vila, pero el astro siguió en campo y terminó siendo decisivo.
VAR frena la euforia
El segundo tiempo comenzó con Santos desatado. La presión alta funcionó, Macará se vio acorralado y Gabigol olió sangre. Marcó dos veces. Celebró dos veces. Y dos veces el VAR le apagó la fiesta.
En la primera, tras un amague de Neymar que dejó descolocada a la defensa, el 9 apareció para empujarla. Posición adelantada. Gol anulado. En la segunda, otro pase perfecto del 10, otra definición certera… y otra vez el offside arruinó la jugada. La sensación en el estadio era clara: el videoarbitraje se había convertido en villano de la noche.
Pese a los golpes anímicos, Santos no se desmoronó. Siguió empujando, acumulando gente cerca del área rival, intentando perforar a un Macará disciplinado, que defendía su resultado con uñas y dientes.
Arão aparece y decide
Cuando la ansiedad amenazaba con adueñarse del equipo, Neymar volvió a marcar la diferencia. Esta vez, en la pelota parada. Córner cobrado con astucia, la defensa ecuatoriana se quedó a medio camino y Willian Arão se coló para rematar y firmar la remontada.
Primer gol de Arão con la camiseta de Santos, en un momento pesado, de octavos de final continental. Gol de mediocampista que pisa el área, gol de quien había fallado en la jugada del 0-1 y encontró redención en el área contraria.
El Peixe siguió mandando en el juego, controló la posesión y creó más. Fue mejor. Pero el marcador no se movió más. La ventaja, al final, quedó corta para lo que produjo el equipo de Cuca, que tendrá que gestionar esa mínima diferencia lejos de casa.
Cuentas claras para la vuelta y presión en el Brasileirão
La serie se definirá el próximo jueves (20), en el Estadio Bellavista. Santos viaja con la ventaja del empate. Macará, obligado a ganar por al menos dos goles para avanzar en el tiempo reglamentario. Si los ecuatorianos vencen por un gol, la clasificación se decidirá en los penales.
El ganador del cruce se enfrentará en cuartos a quien pase entre Atlético y Red Bull Bragantino. En la ida, en Bragança, Galo se impuso 1-0 y tomó la delantera.
Antes de pensar en Ecuador, Santos tiene otra batalla, esta vez doméstica. El equipo abre hoy la zona de descenso en el Brasileirão y visita el domingo (16) a Vasco, 18.º colocado, en São Januário. Partido directo por la supervivencia.
Neymar y Gabigol ya mostraron que aún pueden cambiar el rumbo de una noche complicada. La pregunta es si alcanzará para cambiar también el rumbo de toda una temporada.






