La Liga 2023: arranque extraño tras el Mundial
Menos de un mes después de que España levantara la Copa del Mundo, el balón vuelve a rodar en el campeonato que más campeones del mundo reúne. La Liga será la primera de las grandes ligas europeas en ponerse en marcha este fin de semana. Lo hará, eso sí, con el freno de mano medio echado.
Un partido aplazado, los gigantes aún en la casilla de salida y un césped enfermo marcan un inicio raro, casi a medio gas, para una temporada que promete ser todo lo contrario.
Un estreno con parches: césped enfermo y grandes ausentes
El primer contratiempo no lo ha puesto ningún rival, sino un hongo. Una plaga en el césped de Balaídos ha obligado a posponer el estreno de Celta Vigo ante Osasuna, previsto para el domingo. El duelo se disputará finalmente el 27 de agosto.
Tampoco aparecerán en escena de inmediato los dos colosos. El vigente campeón, Barcelona, y el nuevo proyecto de José Mourinho en el banquillo de Real Madrid descansan una semana más por la presencia masiva de sus jugadores en el Mundial y su regreso tardío.
Barcelona, en plena persecución de su tercer título liguero consecutivo, debutará el 23 de agosto en el campo de Elche. Un día antes, el 22, Real Madrid levantará el telón en el feudo de Espanyol, ya con el sello de Mourinho sobre una plantilla casi remozada.
Mientras tanto, otro habitual de la zona alta sí se lanza de cabeza a la competición: Atletico Madrid recibe el miércoles a un recién ascendido con historia, Malaga, en medio de un ruido de fondo que no cesa.
El calendario: regreso de históricos y examen a los aspirantes
El balón empezará a girar oficialmente el sábado. Alaves y Getafe abrirán la jornada y, unas horas después, Sevilla se medirá a Rayo Vallecano en un Sánchez-Pizjuán que quiere volver a ser plaza fuerte.
El domingo traerá una imagen potente: Racing Santander vuelve a la élite después de 14 años de ausencia. Lo hará en casa y ante un hueso duro, Villareal, tercer clasificado el curso pasado tras Barcelona y Real Madrid. Espanyol también tendrá estreno, recibiendo a Levante.
Europa ya ha encendido motores. El miércoles, Paris Saint-Germain se llevó la Supercopa de la UEFA al derrotar 2-1 a Aston Villa. Ahora le toca a La Liga marcar el tono del curso.
Barcelona: un campeón con alma de selección
Hansi Flick se asoma a su primera temporada completa en el banquillo azulgrana con un bloque que suena a himno nacional. Buena parte del equipo que ha dado a España su segundo Mundial será también el corazón del campeón liguero: Lamine Yamal, Dani Olmo, Gavi, Pedri, Pau Cubarsí… El núcleo es reconocible, joven y ya campeón del mundo.
No todas las caras seguirán. Ferran Torres, autor del gol decisivo de España en la prórroga de la final ante Argentina, difícilmente continuará. El delantero negocia su salida rumbo a Paris Saint-Germain, una operación que, de cerrarse, dejaría a Barcelona sin uno de sus héroes recientes.
Para compensar, el club ha apuntado alto en el mercado. La llegada del delantero inglés Anthony Gordon ofrece velocidad, desborde y gol para ayudar a cubrir el hueco que deja un veterano de peso: Robert Lewandowski, ya fuera del proyecto.
El reto es claro: sostener la hegemonía doméstica mientras se reconstruye una delantera que ha cambiado de rostro en tiempo récord.
Real Madrid y el regreso de Mourinho: revolución obligada
En el otro lado de la trinchera, Real Madrid ha tirado de pasado para intentar corregir el presente. Tras dos temporadas seguidas sin levantar un gran título, el club blanco ha vuelto a llamar a José Mourinho para dirigir una plantilla con muchos retoques.
El esqueleto ofensivo impresiona: Kylian Mbappé, Vinícius Júnior y Jude Bellingham siguen siendo la base de un ataque que asusta a cualquiera. A su alrededor, una oleada de caras nuevas: el campeón del mundo Marc Cucurella, Ibrahima Konaté, Denzel Dumfries, Bernardo Silva y Yan Diomande se suman a un vestuario que ya no tiene a dos veteranos de peso como Dani Carvajal y David Alaba.
El mensaje es evidente: Real Madrid no quiere otra temporada de decepciones. Mourinho llega con margen de maniobra, pero también con la obligación de que esta revolución se traduzca en títulos, no solo en ruido.
Atletico Madrid, entre salidas dolorosas y el caso Álvarez
El tercer vértice del triángulo de poder tampoco ha tenido un verano tranquilo. Atletico Madrid colocó a tres futbolistas en la selección española campeona del mundo —Marcos Llorente, Marc Pubill y Álex Baena—, pero ha visto cómo su columna vertebral se resquebrajaba por otros frentes.
Diego Simeone ha perdido a Antoine Griezmann, Thiago Almada, Nahuel Molina y Clément Lenglet. Cuatro salidas que tocan todas las líneas y obligan a reconstruir rápido.
Los refuerzos ya están en marcha: Alejandro Grimaldo, Morten Hjulmand y Lee Kang-In se suman a un proyecto que también espera la llegada de Cristian “Cuti” Romero para apuntalar la defensa.
Y, en medio de todo, el gran culebrón: Julián Álvarez. El delantero, campeón del mundo con Argentina y presente en la final, pidió salir durante el torneo. Real Madrid y Barcelona han mostrado interés, pero Atletico insiste en que no piensa venderlo. El jugador ya se ha reincorporado a los entrenamientos, aunque las dudas sobre su futuro siguen flotando sobre el Metropolitano. Cada partido que juegue será observado con lupa.
La Liga se conecta: el balón también entra en la era del dato
No solo cambian las plantillas. Cambia el propio juego. La Liga se convertirá en el primer campeonato del mundo en utilizar a gran escala la tecnología de “balón conectado”.
El esférico llevará en su interior un sensor de radiofrecuencia capaz de enviar información en tiempo real sobre su posición exacta y el instante preciso de cada contacto. Esa lluvia de datos se recogerá a través de unas 12 antenas instaladas en cada estadio y se integrará en el ecosistema tecnológico de la competición.
Más precisión, más control, más herramientas para árbitros y analistas. La pregunta es inevitable: ¿hasta dónde puede cambiar el fútbol cuando hasta el balón habla?
Tres que suben, tres que caen
El paisaje de la categoría también se ha movido. Tres clubes históricos regresan desde Segunda: Racing Santander, Malaga y Deportivo La Coruña, este último un antiguo campeón de liga que ha pasado ocho temporadas en el pozo.
En el lado opuesto, Mallorca, Girona y Oviedo dicen adiós a la élite tras su descenso del curso pasado. Tres plazas que se abren, tres proyectos que buscan consolidarse y no convertirse en visitantes fugaces.
La temporada arranca con los gigantes aún guardados en el garaje, un césped enfermo y un balón que envía señales desde dentro. Cuando Barcelona y Real Madrid salten por fin al césped, la pregunta será otra: ¿quién se atreverá a discutirles el trono en una liga que llega del Mundial con más talento que nunca?





