Erik ten Hag critica a Cristiano Ronaldo tras su despido
Erik ten Hag ha decidido quitarse los guantes. Meses después de su despido de Manchester United, el técnico neerlandés ha señalado directamente a Cristiano Ronaldo y a los dueños del club, dibujando un retrato áspero de sus años en Old Trafford.
El entrenador, destituido en octubre de 2024 apenas cinco meses después de ganar la FA Cup y firmar una ampliación de contrato, ha explicado que el crack portugués “dejó tirado al equipo” durante su etapa conjunta en Manchester.
Una relación rota desde el vestuario
Cuando Ten Hag aterrizó en abril de 2022 para suceder a Ole Gunnar Solskjær, Cristiano Ronaldo ya era el gran nombre del vestuario tras su regreso en agosto de 2021. Sobre el papel, una alianza ideal: uno de los técnicos más metódicos de Europa y uno de los mejores futbolistas de la historia.
En la práctica, duró poco.
El punto de fractura más visible llegó en octubre de 2022, en una victoria ante Tottenham. Cristiano se negó a entrar como suplente. Poco después, lanzó duras críticas al club en una entrevista televisiva. El desenlace fue fulminante: rescisión de contrato de mutuo acuerdo al mes siguiente.
Ten Hag, en una entrevista con The Athletic, no rebaja el tono: “Él dejó tirado al equipo, y me dejó tirado, porque habíamos planificado con él”, afirmó. “Es uno de los mejores de la historia del fútbol. Le respeté muchísimo. Pero en ese momento, como entrenador, tenía que tomar una decisión racional y mantener dentro a los jugadores que yo admiraba”.
La exigencia física y el reproche a Cristiano
El neerlandés también reveló un episodio tras el sonrojante 4-0 encajado ante Brentford, en el arranque de su mandato. El cuerpo técnico impuso una dura carrera a toda la plantilla como castigo y mensaje de exigencia.
Según Ten Hag, Cristiano no completó el recorrido. “Le confronté con esto”, relató. “Muchas veces le decía: ‘Ronnie, todos quieren trabajar para ti, para ponerte en la posición correcta, pero si tú no consigues llegar al área, no puedes marcar’”.
En esas palabras se condensa el choque de ideas: un técnico que exigía presión, compromiso físico y disciplina colectiva frente a una superestrella acostumbrada a que el equipo girara a su alrededor.
Promesas rotas desde los despachos
El otro frente que señala Ten Hag no está en el césped, sino en los despachos. El exentrenador asegura que, durante las conversaciones para su renovación, los dueños del United le garantizaron respaldo, lealtad y una línea directa de comunicación.
“Me prometieron lealtad, me prometieron apoyo, me prometieron comunicación, que iríamos alineados. Hablamos de los problemas. Pero las promesas no las cumplieron”, lamentó.
El caso que más le dolió tiene nombre propio: Scott McTominay.
Ten Hag fue tajante en las reuniones internas: no quería que el centrocampista escocés saliera del club. “Dije: ‘No vender a Scott McTominay’”, recordó. “Y al final lo vendieron (a Napoli). Por supuesto, me sentí muy avergonzado y decepcionado”.
Para un entrenador que acababa de entregar un título histórico reciente como la FA Cup y acababa de comprometer su futuro al proyecto, ver cómo se deshacían de un jugador al que consideraba clave sin su consentimiento fue, según sus palabras, una traición a todo lo pactado.
Un proyecto que se deshizo demasiado rápido
Ten Hag llegó para reconstruir Manchester United, levantar disciplina, modernizar la idea de juego y devolver al club a la pelea por los grandes títulos. Ganó un trofeo, empujó a la plantilla a un estándar físico más alto y tomó decisiones impopulares, como la gestión de Cristiano.
Su salida, apenas cinco meses después de levantar la FA Cup y tras escuchar promesas que, según él, nunca se cumplieron, deja una pregunta incómoda flotando sobre Old Trafford: ¿cuántos proyectos más se van a romper en los despachos antes de consolidarse en el césped?






