Ballespin brilla en triunfo de UST sobre Ateneo
La Universidad de Santo Tomas por fin despegó en la UAAP Season 89 Collegiate Men’s Football Tournament. Y lo hizo con un protagonista claro: Renan Ballespin. El mediocampista firmó una actuación decisiva en el UP Diliman Football Stadium y condujo a los Golden Booters a un 2-0 sólido frente a Ateneo de Manila University.
No fue solo un triunfo. Fue un respiro, un cambio de tono en la temporada y una declaración de que UST no piensa quedarse en la parte baja de la tabla.
Un primer tiempo plano… hasta el zarpazo final
UST llegó más descansado y, en teoría, con las piernas frescas. En la práctica, el inicio fue todo lo contrario. El propio cuerpo técnico lo sintió desde la banda: el equipo salió “plano”, sin chispa, sorprendido por el ritmo y la agresividad de Ateneo.
Los Blue Eagles olieron la duda y se lanzaron a por el golpe inicial. Encontraron espacios, ganaron metros y empujaron a UST hacia atrás. El capitán Dov Cariño intentó asumir el mando, pero cada vez que recibía, una camiseta amarilla le respiraba en la nuca. UST lo marcó con rigor y le negó el tiempo y el espacio para girar, pensar y filtrar balones.
Ateneo tuvo opciones para adelantarse. Le faltó claridad en el último toque. Le sobró ansiedad en el área.
Y cuando parecía que el descanso llegaría sin goles, apareció Ballespin. Robo, salida rápida y una transición que cambió el partido. El mediocampista levantó la cabeza y vio la carrera de Novie Paraiso hacia el corazón del área. El pase fue limpio, al pie, a tiempo. Paraiso definió y, ya en el tiempo añadido de la primera parte, UST golpeó primero.
Un equipo que había sufrido todo el tramo inicial se marchó al vestuario con ventaja. Ateneo, con la sensación de haber perdonado demasiado.
Ballespin sentencia y la defensa cierra la puerta
La dinámica cambió tras el descanso. UST salió con otra cara, más agresivo, más compacto, con la lección aprendida. Y no tardó en reflejarlo en el marcador.
Apenas cuatro minutos de la segunda mitad y, de nuevo, Ballespin. Esta vez no como asistente, sino como ejecutor. Encontró espacio, atacó el hueco y castigó sin dudarlo. Gol. 2-0. Y una montaña por escalar para Ateneo.
Con esa ventaja, los Golden Booters ajustaron el plan: líneas juntas, concentración máxima y un bloque que ya no concedía las facilidades del primer tiempo. Cada intento de reacción de los Blue Eagles se estrelló contra una defensa firme y un equipo que aprendió a sufrir con orden.
Aun así, Ateneo tuvo su gran oportunidad para reengancharse al partido en el tiempo añadido de la segunda parte. De nuevo, Cariño. El capitán, ya en su año de graduación, se encontró con una ocasión dorada para recortar distancias. Pero el balón no terminó donde él quería. No logró meterse de nuevo en el área con ventaja y Mark Daig se adueñó de la jugada, apagando el último amago de remontada.
Golpe a la tabla y calendario marcado
El 2-0 vale algo más que tres puntos para UST. El equipo escala hasta la quinta plaza y equilibra su diferencia de goles, ahora en cero. Es un pequeño salto, pero también una base sobre la que construir confianza y ambición.
Ateneo, en cambio, se queda atrapado en la sexta posición, con solo un punto y una diferencia de goles de menos seis. Demasiado castigo para un conjunto que genera, pero no concreta. Y en un torneo corto, esa factura se paga caro.
El calendario no da tregua. UST buscará encadenar su segunda victoria consecutiva el domingo 18 de octubre, a las 16:30, frente a University of the East. Una nueva prueba para confirmar si este triunfo fue un destello aislado o el inicio de una racha.
Ateneo se verá las caras con el mismo UE el jueves 22 de octubre, a las 14:00. Mismo rival, urgencia distinta. Los Blue Eagles ya no pueden seguir hablando de buenas sensaciones sin victorias. La pregunta es clara: ¿convertirán por fin su fútbol en puntos antes de que la temporada se les escape de las manos?





