Sevilla y Barcelona se enfrentan en un duelo de alto voltaje
El Ramón Sánchez-Pizjuán suele recibir bien al Barcelona. Los azulgranas solo han perdido una de sus últimas diez visitas ligueras a Sevilla. Este domingo, el estadio andaluz vuelve a encenderse: el cuarto clasificado reta al líder perfecto de La Liga.
El equipo de Luis García Plaza llega lanzado. Cuatro victorias en seis jornadas, incluida una convincente por 3-1 en San Mamés ante el Athletic en agosto, han disparado la ilusión. El 1-0 del miércoles en el campo del Deportivo, jugando contra diez, consolidó su presencia en zona europea. Hace unos meses, Sevilla acababa la temporada en el puesto 13 y con dos entrenadores distintos; ahora mira hacia arriba sin complejos.
Hay, sin embargo, una mancha en este arranque: el 3-1 encajado en casa ante el Atlético de Madrid. Ese tropiezo recuerda que, frente a los grandes, el margen de error sigue siendo mínimo. Y el domingo llega quizá el más voraz de todos.
Para colmo, Luis García Plaza no podrá contar con Rubén Vargas ni Arouna Sangante, bajas por lesión que reducen su margen de maniobra en un partido que exige máxima intensidad atrás.
Un Barcelona desatado
El Barcelona de Hansi Flick vive en otra velocidad. Seis partidos de Liga, seis victorias, 28 goles a favor. Un vendaval. Ni siquiera la Champions ha frenado el impulso: 5-1 a Feyenoord en el estreno de la nueva fase de liga europea.
Lo más llamativo es que lo está haciendo sin un ‘9’ clásico. Flick ha roto el molde y Raphinha se ha adueñado del rol de falso delantero centro. El brasileño se mueve, arrastra, genera espacios y, sobre todo, marca: firmó un triplete en el 7-2 ante Racing Santander, un resultado que define bien el caos ofensivo que propone este Barça.
Las malas noticias para el técnico alemán están en la enfermería. Frenkie de Jong y Roony Bardghji seguirán fuera este fin de semana, pero el ritmo del equipo apenas se ha resentido en su ausencia.
Las probables alineaciones
Sevilla apunta a un once reconocible, con Vlachodimos bajo palos y una defensa formada por Juan Iglesias, Castrín, Kike Salas y Suazo. En la sala de máquinas, Agoumé y Fofana, con Kochorashvili y Sierra como enlaces y Stassin y Correia como referencias ofensivas.
El Barcelona, por su parte, mantendría el bloque que le ha dado tanto rédito: Joan García en la portería; Eric García y Cubarsí como pareja de centrales, con Gerard Martín y Espart en los laterales. En el centro del campo, Rodri, Fermín López y Pedri, un trío con piernas, llegada y control. Arriba, dinamita: Lamine Yamal, Raphinha y Gordon.
Goles casi garantizados
Hay un patrón que se repite cuando se cruzan Sevilla y Barcelona: ambos marcan. En los últimos cinco enfrentamientos entre ambos equipos, los dos han visto puerta. El conjunto hispalense ha anotado en cinco de sus últimos seis partidos oficiales y no se arruga en los duelos grandes. De hecho, en octubre de 2025 firmó un sonoro 4-1 ante el Barça en este mismo escenario.
Este curso, Sevilla suma nueve goles a favor y seis en contra en seis jornadas. Ya encajó tres en casa ante el Atlético, síntoma de que su plan valiente también expone a la zaga. Del otro lado, el Barça ha recibido goles en tres de sus últimos cuatro encuentros. Incluso Levante le hizo dos el pasado fin de semana. La portería a cero ya no es una obsesión para Flick.
Con ese contexto, el guion más lógico pasa por un Sevilla competitivo, capaz de marcar, pero sufriendo el ritmo ofensivo de un líder que no especula. El pronóstico apunta a un 1-3, con Stassin como candidato a ver puerta por los locales y Lamine Yamal y Raphinha —este último por partida doble— como protagonistas azulgranas.
Un festival de goles en ciernes
Los números del Barcelona en esta Liga hablan solos: solo en un partido se quedó por debajo de los cuatro goles totales. Sus marcadores ligueros hasta ahora: cinco, dos, siete, cinco, seis y nueve tantos sumando ambos equipos. Únicamente el 2-0 ante el Athletic se quedó corto para los amantes del intercambio de golpes.
Sevilla también se ha movido en registros abiertos: dos de sus seis partidos han acabado con cuatro o más goles. Entre la pegada de los de Flick y las grietas que aún muestra la zaga hispalense ante rivales de máximo nivel, el escenario invita a pensar en otro choque desatado.
El Barcelona, además, está haciendo daño desde el primer minuto lejos de casa. En sus tres salidas ligueras ha marcado al menos dos goles en la primera parte. Ganó 5-0 en Elche, repitió 5-0 en Mestalla ante el Valencia y se impuso 4-2 al Levante siguiendo el mismo patrón: golpe temprano, partido encarrilado antes del descanso.
Raphinha vio puerta a los tres minutos ante Feyenoord en Champions. Lamine Yamal abrió el marcador en el minuto seis en Valencia. Con Gordon y el propio Yamal estirando la defensa desde el inicio, Sevilla se verá obligado a replegar muy cerca de su área desde el primer pitido.
La presión promete ser asfixiante. El Sánchez-Pizjuán empujará, Sevilla tiene argumentos para hacer daño y el Barça llega en modo apisonadora. Si los andaluces quieren mantenerse en la zona noble y demostrar que pueden mirar de frente a la élite, este es el examen que no pueden dejar pasar.






