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Hat-trick de Cavalcanti y victoria de las Bisons

El domingo en Community Stadium no fue un partido más para las Manitoba Bisons. Fue el día en que un 0-2 se convirtió en un 3-2 inolvidable, el día en que Fabio Capone celebró su primera victoria como entrenador interino y el día en que el nombre de Bianca Cavalcanti quedó grabado en la temporada.

Veinticuatro horas antes, el guion había sido muy distinto. Las Bisons habían caído 2-1 ante las Lethbridge Pronghorns y llegaban al segundo duelo del fin de semana obligadas a reaccionar. Durante más de 70 minutos, esa reacción no aparecía.

De la frustración al despegue

Lethbridge golpeó primero. Abrió el marcador en el minuto 25 y se marchó al descanso con un 1-0 que reflejaba mejor su pegada que la de Manitoba. Cuando las Pronghorns duplicaron la ventaja en el 73’, el 2-0 parecía una losa. Partido encarrilado para las locales, serie casi en el bolsillo.

Pero ahí empezó otra historia.

Las Bisons se negaron a rendirse. Con el reloj acercándose al tramo final, apareció Cavalcanti. En el minuto 81, la delantera encontró el camino al gol y recortó distancias: 2-1. No fue solo un tanto, fue una señal. El partido cambió de tono.

Apenas algo más de dos minutos después, Cavalcanti volvió a golpear. Segundo gol, empate 2-2 y un giro brusco en la inercia del encuentro. De la calma relativa de Lethbridge al nerviosismo. De la resignación de Manitoba a la fe absoluta.

Siete minutos que lo cambiaron todo

Con el impulso completamente del lado visitante, las Bisons se lanzaron a por algo más que un punto. Lethbridge reculó, Manitoba olió sangre. Y Cavalcanti, encendida, no perdonó.

En el minuto 88 completó un hat-trick fulminante. Tercer gol personal, 3-2 en el marcador y una remontada comprimida en menos de siete minutos. Un estallido ofensivo que transformó un 0-2 en el primer triunfo de la temporada de conferencia.

Cavalcanti firmó los tres tantos de Manitoba y lideró una reacción que define carácter y ambición. Detrás, Bridget Murphy sostuvo la victoria desde la portería, asegurando que la furiosa reacción ofensiva tuviera recompensa.

El primer capítulo de Capone

Para Fabio Capone, el resultado significó mucho más que tres puntos. Fue su primera victoria como entrenador interino de las Bisons, un hito que llega después de semanas intensas de trabajo interno.

“Este significa un poco más que solo un resultado. Ha habido muchos desafíos, lecciones y momentos detrás de escena que han hecho que este viaje sea muy significativo. Estoy increíblemente orgulloso de este grupo y agradecido de ser parte de su camino. Este es solo un capítulo. La historia sigue escribiéndose. Y la mejor parte es que la estamos escribiendo juntos. Un entrenamiento, un partido, un momento a la vez. Este grupo está empezando a creer en lo que podemos llegar a ser y no podría estar más orgulloso de estar en este viaje con ellas”, expresó Capone desde la carretera tras el triunfo.

El mensaje encaja con lo visto en el césped: un equipo que, con 0-2 en contra fuera de casa y tras una derrota el día anterior, eligió rebelarse en lugar de resignarse.

Regreso a casa con viento a favor

La serie del fin de semana en Lethbridge terminó repartida, una victoria para cada lado. Pero Manitoba se lleva mucho más que un simple “split”: se lleva impulso, confianza y la certeza de que puede cambiar partidos cuando todo parece perdido.

Ahora las Bisons regresan a casa con esa energía a cuestas. El próximo desafío será el duelo de homecoming, el sábado a las 12:30 p.m. en Princess Auto Stadium, con entrada gratuita para la afición.

Después de una remontada así, la pregunta es inevitable: ¿hasta dónde puede llegar un equipo que ya demostró que no baja los brazos ni siquiera con dos goles en contra y el tiempo en contra? La respuesta empezará a escribirse en casa, ante su gente.