Benjamin Sesko y su lesión preocupan al Manchester United
Benjamin Sesko vuelve a encender las alarmas en el Manchester United. El delantero esloveno se someterá esta semana a nuevas pruebas médicas tras sufrir una recaída en la lesión de tibia que ya le había lastrado durante el verano, según adelantó The Athletic. El problema le ha obligado ahora a abandonar la concentración de Eslovenia en este parón de selecciones.
El United, consciente de lo delicado del caso, ha optado por el perfil bajo pero vigilante. En un comunicado emitido el lunes, el club explicó: «Benjamin se someterá a pruebas esta semana antes de definir su plan individual de recuperación». La dolencia se originó en primavera, pero Sesko decidió apretar los dientes y jugar dos meses con dolor mientras el equipo peleaba por asegurar la clasificación a la Champions League.
El precio empieza a notarse. El punta se perdió el entrenamiento posterior al 3-2 encajado ante el Brighton en la Carabao Cup y tampoco estuvo disponible en el empate 1-1 frente al Fulham en la Premier League, a domicilio.
Tras el encuentro en Craven Cottage, Michael Carrick no escondió la incertidumbre que rodea al estado físico de su atacante. «No estamos seguros todavía con Ben», admitió ante los medios. «Sintió algo de dolor después del partido contra el Brighton, así que le estamos haciendo pruebas. En este momento, claramente no estaba listo para el Fulham, así que no tengo muchas más noticias que dar ahora mismo. Tendremos que ver qué nos dicen los próximos días».
Un inicio de etapa muy lejos del plan
La situación golpea a Sesko en un momento especialmente sensible de su carrera. Llegó a Old Trafford en el verano de 2025 procedente del RB Leipzig, en una operación de 76,5 millones de euros más 8,5 millones en variables. Fichaje de peso, inversión de futuro, foco inevitable.
Su primer curso dejó señales prometedoras: 12 goles y la sensación de que el United había amarrado a un nueve para muchos años. Esta temporada, en cambio, el guion se ha torcido. Solo lleva dos tantos y aún no ha sido titular en un solo partido de Premier League. El cuerpo técnico le dio un margen extra de descanso tras perderse parte de la pretemporada por la misma lesión, pero la renuncia a acudir con su selección demuestra que el problema sigue sin cerrarse del todo. Su última aparición con Eslovenia data de octubre de 2025.
En el club preocupa menos la estadística inmediata que el riesgo de cronificar una dolencia ósea en un jugador que basa buena parte de su juego en la zancada, los apoyos agresivos y la potencia en carrera. No es solo un goleador; es el punto de apoyo que debe estirar al equipo.
Carrick, el calendario y una fecha marcada en rojo
El parón internacional llega como una ventana de oportunidad y, a la vez, como una advertencia. El United aprovechará estas dos semanas para diseñar al detalle el plan de rehabilitación de Sesko. La consigna en la ciudad deportiva es clara: descanso sostenido, nada de atajos, minimizar cualquier riesgo de daño a largo plazo.
Mientras los internacionales se reparten por medio mundo, en Manchester el foco estará en la tibia del esloveno y en cómo responderá a las pruebas de esta semana. De ese diagnóstico dependerá todo: tiempos, cargas de trabajo y, sobre todo, la disponibilidad para un partido que ya se mira con lupa.
El equipo de Carrick regresará a la competición doméstica el 10 de octubre, cuando reciba al Tottenham Hotspur en Old Trafford. No es un partido más: es un cruce directo en la zona alta, un examen de carácter y de proyecto. El técnico sabe que contar con su delantero referencia puede cambiar el tono de la noche.
La pregunta, a estas alturas, es si el United tendrá a Benjamin Sesko listo para ese reto… o si este parón marcará el inicio de una larga batalla contra una lesión que amenaza con condicionar su gran apuesta en la delantera.





