Rúben Dias sobre Cristiano: "Perdimos el peligro, no es cuestión de uno solo"
MIAMI GARDENS, Florida — El marcador dice 1-1 ante DR Congo. El ruido alrededor señala a un solo nombre: Cristiano Ronaldo. Pero en la zona mixta, Rúben Dias se encargó de cambiar el guion.
Para el central de Portugal, el tropiezo en el debut mundialista no pasa por los 41 años ni por el sexto Mundial del capitán. Pasa por algo mucho más simple y, a la vez, más preocupante: el equipo dejó de ser una amenaza.
“Confío completamente en mis compañeros y sé que todos tenemos la capacidad de contribuir al rendimiento del equipo en el campo”, afirmó Dias, a través de un traductor, cuando se le preguntó por el papel de Cristiano tras el empate.
Portugal empezó el partido como se espera de un candidato. Presión alta, balón rápido, gol temprano. João Neves abrió el marcador con un cabezazo en el minuto 6 y pareció el preludio de una noche tranquila. No lo fue.
A partir del 1-0, el equipo se desinfló en lo que más lo define: la agresividad ofensiva. La posesión se convirtió en rutina. El toque, en costumbre. El riesgo, en ausencia.
“Era el primer partido de la competición. Marcamos en un encuentro que sabíamos que sería muy difícil”, explicó Dias. “Quizás eso nos llevó a una tendencia a exagerar en la posesión del balón sin ser tan efectivos como intentamos ser y como solemos ser”.
El castigo llegó antes del descanso. DR Congo, que nunca dejó de oler la posibilidad del empate, encontró el 1-1 con el gol de Yoane Wissa. Un aviso claro: si Portugal baja una marcha, el rival acelera.
La estadística desnuda el problema: solo un disparo a puerta en todo el partido, precisamente el cabezazo inicial de Neves. Nada más para inquietar a Dimitry Bertaud tras el 1-0. Demasiado poco para un equipo que se presenta al Mundial con aspiraciones altas.
“Creo que perdimos la oportunidad de crear peligro, de hacerles sentir el peligro, de hacerles sentir amenazados”, admitió Dias. “Por eso, el partido tomó una atmósfera extraña”.
Esa “atmósfera extraña” se trasladó fuera del campo. Cristiano Ronaldo se fue sin marcar en su primer encuentro de este sexto Mundial, y el debate se encendió de inmediato: ¿condiciona su presencia el juego ofensivo de Portugal?, ¿sigue siendo indiscutible?
Dias no entró en ese terreno. Al contrario, subrayó que el grupo ya conoce este tipo de escenario mediático y que no piensa desviarse del trabajo interno.
“Creo que cada uno de nosotros, incluido Cristiano, está acostumbrado a lidiar con la atención de los medios en contextos como el Mundial”, dijo el defensa. “Creo que no nos está pasando nada nuevo”.
La lectura es clara: puertas adentro, el diagnóstico apunta a la colectividad, no a un solo hombre. El problema no fue Cristiano fallando ocasiones, sino Portugal dejando de morder arriba después del gol.
La selección tendrá poco margen para lamentarse. El próximo compromiso ya asoma en el calendario: 23 de junio, frente a Uzbekistán. Ahí se verá si el empate ante DR Congo fue solo un tropiezo de inicio o la primera señal de que a este Portugal le falta algo más que nombres para imponer su ley en el Mundial.






