Martin O'Neill descarta fichajes y reta a Reo Hatate antes de la Champions
El Celtic se asoma al primer gran examen de la temporada con un mensaje claro desde el banquillo. Martin O'Neill no espera caras nuevas antes del primer duelo del play-off de la Champions League, este miércoles en Glasgow ante LASK, y al mismo tiempo abre la puerta —y lanza el desafío— a Reo Hatate.
El mercado se mueve, pero en Celtic Park no se esperan sobresaltos de última hora. Preguntado por la posibilidad de reforzar la plantilla antes del cierre del plazo, el técnico fue tajante: hay “bastantes probabilidades de que no pase nada”. Así de crudo. Así de directo.
Un Celtic que mira a Europa con lo que tiene
El verano ya dejó su huella en el vestuario. Camilo Duran y Kasper Hogh han arrancado con buen pie, mientras que Mika Baur y Haissem Hassan se han incorporado recientemente para dar más fondo de armario. Pero la salida de Arne Engels a West Ham el pasado fin de semana ha abierto un hueco delicado en el centro del campo.
O'Neill no lo maquilló. Admitió que el club “sigue en el proceso de encontrar un sustituto” y reconoció que será “difícil reemplazar su potencia de carrera” justo antes de medirse a un rival físico como LASK. Engels conocía el sistema, los automatismos, el vestuario. Se va en un momento incómodo.
“El hubiera sido fantástico mantener a Arne para un par de partidos, porque conoce a los jugadores, conoce su rol en el equipo”, lamentó el entrenador. “Pero no ha podido ser. Tendremos a otro ahí. Podría ser Baur, no estoy seguro todavía. Está empezando a conocer al equipo”.
El alemán ya tuvo un primer contacto serio: debutó el domingo como suplente en el minuto 59 en el 4-0 ante Dundee United. Todo apunta a que su protagonismo crecerá de golpe. Alex Oxlade-Chamberlain está sancionado. Hatate aún no ha jugado ni un minuto oficial esta temporada. El hueco en la medular existe y alguien tendrá que ocuparlo desde el inicio.
El caso Hatate: del brillo al desafío
Ahí entra en escena Reo Hatate. O al menos, podría entrar. El japonés, de 28 años, se ha quedado como suplente no utilizado en lo que va de curso y no es titular desde la derrota por 2-0 precisamente ante Dundee United en abril. Un contraste brutal con el jugador que deslumbró Escocia.
Llegó en 2022, tiene todavía dos años de contrato y un palmarés que impone respeto: cinco ligas, tres Scottish Cups y dos League Cups en Glasgow. Pero el presente pesa más que el pasado. Y O'Neill no escondió que el tramo reciente ha sido complicado para el centrocampista.
“Ha sido un poco una lucha para él últimamente”, admitió el técnico. “Lo que me encantaría es que Reo volviera a la forma que mostró hace un par de años, cuando era uno de los mejores jugadores de Escocia”.
Las palabras no son casuales. Hay ruido de mercado. O'Neill confirmó que han llegado consultas por el jugador, aunque “nada definitivo” por ahora. El escenario está abierto: podría salir si llega la oferta adecuada, o podría quedarse y pelear.
Y ahí el entrenador fue cristalino: “Puede que eso [un traspaso] ocurra. Si Reo quiere quedarse y luchar por su lugar en el equipo y dice que es capaz de hacerlo, no tengo ningún problema con eso”.
El mensaje, en realidad, va en dos direcciones. Hacia fuera, al mercado: no habrá prisas ni regalos. Hacia dentro, al vestuario: nadie tiene el puesto garantizado, ni siquiera una estrella que ya lo ha ganado casi todo en Escocia.
Un once en construcción para un duelo clave
Con Engels en Londres, Oxlade-Chamberlain sancionado y Hatate en plena encrucijada deportiva, la sala de máquinas del Celtic se reconfigura a contrarreloj. La goleada en Dundee alivió tensiones, pero el play-off de Champions no perdona dudas.
Baur asoma como titular casi por necesidad, aunque O'Neill insiste en que todavía está en fase de adaptación. Duran y Hogh han encajado bien y aportan frescura, Hassan se suma a la competencia, pero la cita ante LASK exige algo más que buenas sensaciones de pretemporada.
El Celtic se plantará ante los austríacos con lo que tiene hoy, no con lo que podría fichar mañana. O'Neill lo sabe y no se queja. Prefiere mirar a los que están, no a los que quizá lleguen demasiado tarde.
En ese contexto, la figura de Reo Hatate se convierte en una de las grandes incógnitas de la eliminatoria. ¿Reaparecerá el centrocampista que dominó Escocia o seguirá atrapado en su propia cuesta arriba? La respuesta, esta vez, no la tiene el mercado, sino el propio jugador. Y el reloj de la Champions ya está en marcha.





