La niebla retrasa al Barça antes del duelo en París
El FC Barcelona viaja a París con once victorias seguidas y un fútbol que intimida a media Europa, pero el trayecto hacia su duelo de Champions con el PSG se está convirtiendo en una pequeña odisea. Otra más en apenas 48 horas.
El equipo de Hansi Flick, aún con el recuerdo fresco del caos vivido en Sevilla, ha vuelto a ver cómo sus planes se deshacían en el aire… antes incluso de despegar.
De la tormenta de Sevilla a la niebla de París
El sábado, tras ganar a domicilio al Real Betis, la expedición azulgrana pasó dos horas encerrada en el avión, esperando una ventana de calma en medio de las tormentas que castigaban Sevilla. No llegó. Sin margen para más esperas, el grupo se vio obligado a pasar la noche en la ciudad andaluza.
Cuando parecía que el capítulo de los viajes complicados quedaba atrás, la meteorología ha vuelto a cruzarse en el camino del Barça. Esta vez, en París.
Una densa niebla en el aeropuerto Charles de Gaulle ha alterado el plan de vuelo del equipo, que debía despegar hacia la capital francesa a las 10.30 horas. La delegación, encabezada por el presidente Joan Laporta, ha visto cómo la salida se retrasaba más de una hora sobre el horario previsto.
No ha sido un caso aislado. Otros vuelos con destino París, incluidos los que aterrizan en Orly, también se han visto afectados por la misma cortina de niebla. Incluso los aviones que transportaban a los enviados especiales del medio que destapó la incidencia han sufrido demoras de hasta una hora y media.
El clima se ha convertido en un rival inesperado en la previa de uno de los partidos del año.
Agenda apretada, calma aparente
Pese al contratiempo, en el club mantienen el plan deportivo intacto. Si no surge ningún nuevo problema, el Barça tiene previsto ofrecer las ruedas de prensa oficiales en París con Pedri y Hansi Flick a las 17.45 horas.
Después, el equipo reconocerá el césped del Parc des Princes y completará allí la última sesión de entrenamiento antes del choque del martes ante el PSG de Luis Enrique, un escenario que ya forma parte de la historia reciente del club.
La preparación, marcada por horas de espera y cambios de última hora, se cruza con un dato contundente: el Barcelona llega a esta cita tras ganar sus 11 partidos de la temporada. Un pleno que sostiene el optimismo del vestuario en medio de los desajustes logísticos.
Duelo por la cima de Europa
No es un partido más de la fase de grupos. Está en juego el liderato del grupo de la UEFA Champions League, un detalle que pesa cuando se habla de dos equipos señalados como la élite actual del continente.
Barça y PSG ya midieron fuerzas en la liguilla de la pasada temporada, con el conjunto de Luis Enrique imponiéndose entonces. Aquella serie dejó cicatrices y lecciones. Esta vez, el contexto es distinto, pero la exigencia es la misma, o incluso mayor.
París aguarda un duelo de altura. El Parc des Princes, un examen de verdad. El Barça llega algo más tarde de lo previsto, con la paciencia puesta a prueba por tormentas y niebla, pero con un objetivo nítido: demostrar si este arranque perfecto de once victorias puede sostenerse cuando el listón sube al máximo.





