Luis Enrique recibe buenas noticias antes del PSG vs Barcelona
Luis Enrique amaneció con una buena noticia en la víspera de uno de esos partidos que marcan temporadas. A solo unas horas del duelo de Champions League entre Paris Saint-Germain y Barcelona, el técnico español ha visto cómo uno de sus sustos del fin de semana se quedaba, al menos de momento, en eso: un susto.
El PSG llega lanzado. Viene de firmar un 4-2 vibrante ante Manchester City, una victoria que ha reforzado el discurso de un equipo que se sabe obligado a competir con los gigantes de Europa. Ahora le espera otro peso pesado en el Parc des Princes, un Barcelona que aterriza en París con la clara intención de aguar la fiesta.
No todo son sonrisas en el lado parisino. Nuno Mendes se cae del plan. El lateral sufrió una lesión muscular frente a Strasbourg y está descartado para la visita culé. Una baja sensible, tanto por su profundidad ofensiva como por su capacidad para corregir a la carrera en defensa. Luis Enrique pierde una pieza clave en una banda en la que el mínimo desajuste puede costar caro ante un rival con tanta pólvora exterior.
El problema parecía ir a más durante el 3-1 ante Strasbourg. Maghnes Akliouche encendió las alarmas al recibir una dura entrada que le dañó el tobillo y le obligó a abandonar el partido antes de tiempo. El gesto del jugador y la prudencia del cuerpo técnico dispararon las dudas: ¿otro contratiempo a las puertas del Barcelona?
La respuesta llegó este lunes por la mañana y cambió el gesto del vestuario. Según informó "Foot Mercato", los medios presentes en la sesión del conjunto parisino en el Campus de entrenamiento pudieron ver al ex del Monaco trabajando sobre el césped. Sin coartadas, sin misterios: Akliouche estaba ahí, con botas y balón, una señal clara de que la situación es menos grave de lo temido.
Luis Enrique, que vive estas horas con la tensión propia de un cruce grande, puede respirar algo más tranquilo. No recupera a Nuno Mendes, pero al menos no pierde a otro hombre creativo en la zona de tres cuartos, justo cuando más necesita variantes para atacar a un Barcelona que suele sufrir cuando le obligan a correr hacia atrás.
El técnico comparece hoy en rueda de prensa para ofrecer la actualización definitiva del estado de su plantilla. Entre las preguntas sobre planteamientos tácticos, duelos individuales y recuerdos de su pasado azulgrana, habrá una certeza: el PSG llega tocado en algún punto, pero no hundido. Y en noches como la de mañana, esa diferencia lo cambia todo.





