Michael Carrick y el impacto del caso Manchester City
Michael Carrick no esconde ya que el caso que rodea a Manchester City le toca de cerca. No solo como observador del fútbol inglés, sino como uno de los grandes damnificados deportivos de aquella década en la que el club celeste dominó la Premier League.
City ha recurrido el veredicto de la semana pasada, que dictaminó que el club infringió las normas financieras durante nueve temporadas, entre 2009 y 2018. Sobre esa franja de tiempo se dibuja buena parte de la carrera de Carrick en la élite y, sobre todo, dos subcampeonatos de liga con Manchester United que hoy se miran con otros ojos.
Las heridas de 2012 y 2018
Carrick formaba parte de aquel United que perdió el título 2011/12 en el último suspiro, con el gol de Sergio Agüero ante Queens Park Rangers que cambió la historia reciente de la Premier. Aquel tanto no solo arrebató un campeonato; abrió la puerta a una era de éxito sostenido para el City y dejó a su vecino rojo con la sensación de haber dejado escapar algo más que un trofeo.
El centrocampista también estuvo en el equipo que terminó segundo por detrás del City en la temporada 2017/18. Dos carreras por el título, dos veces a la sombra del mismo rival. Ahora, con el club del Etihad bajo el foco por presuntas infracciones financieras en ese periodo, Carrick admite que la situación le remueve.
“Tengo mis propias preguntas sobre esto. Me ha afectado personalmente de diferentes maneras durante un periodo de tiempo”, reconoció ante los medios este viernes. No hablaba desde el rencor, pero sí desde una herida que nunca terminó de cerrarse.
Un caso “único” que exige respuestas
El exinternacional inglés describió el proceso como algo sin precedentes: “Es algo sin precedentes, una situación única, a este nivel, con un impacto tan enorme en tantos sentidos. Así que todos necesitamos saber qué va a pasar, de verdad. Creo que eso está bastante claro”.
El recurso del City se encuentra ahora en manos de los órganos competentes, con un abanico de posibles sanciones que asusta: desde una fuerte deducción de puntos hasta la expulsión de la Premier League o incluso la retirada de títulos pasados. Un terremoto potencial para el fútbol inglés.
Carrick no entra en el detalle jurídico. Sí en la urgencia: “Tal como va ahora el caso, no sé en qué punto está ni cómo va a terminar. Así que tendremos que esperar y ver. Lo que diré es que, cuanto antes se resuelva, para beneficio de todos, es esencial”.
La frase resume el sentir de buena parte del fútbol inglés: clubes, aficionados, jugadores y técnicos viven en una especie de limbo competitivo, sin saber qué valor real tendrán los logros —y los fracasos— de aquella década si el fallo se mantiene.
¿Títulos retroactivos? El vacío de la gloria tardía
Si finalmente se confirmara la retirada de algún título del City, Manchester United podría verse beneficiado de forma directa. En los años en que Carrick terminó segundo, el palmarés podría reescribirse. A efectos estadísticos, él sería campeón de liga. A efectos emocionales, no tanto.
El propio Carrick lo dejó claro. Para él, una medalla a destiempo no compensa lo que se perdió sobre el césped: “Cuando estás en el deporte, y desde luego en el fútbol, el impulso por ganar y la emoción, la sensación de ganar, en gran parte está en el momento”.
“Una vez que eso pasa, no hay forma de recuperarlo, en ningún sentido. Esa es la sensación que todos anhelamos, salir arriba. Es el momento por el que luchas, para ganar y lograrlo en ese instante”.
No desprecia el valor simbólico de un título reescrito, pero tampoco lo sobredimensiona: “La medalla, aquí o allá, sin quitarle importancia, no trae de vuelta la sensación de cuando ganas de verdad o cuando no ganas. Para eso estamos todos en esto”.
En otras palabras: el papel puede cambiar, el recuerdo no.
Presión presente: un futuro en juego
Mientras el caso City monopoliza debates y tertulias, Carrick lidia con un problema más inmediato: su propio banquillo. Su United ha arrancado la temporada con un ritmo preocupante. Un solo triunfo en cinco jornadas, duodécimo en la tabla y un juego que no termina de arrancar.
En ese contexto, el duelo de este sábado ante un Tottenham colista se presenta como algo más que “otro partido”. Aunque el técnico lo rebaje, sabe que una nueva caída dispararía las dudas sobre su continuidad.
“Solo es otro partido. En cuanto a puntos, creo que Tottenham ha jugado mucho mejor de lo que muestra a veces la clasificación”, apuntó, tirando de prudencia y de respeto hacia uno de sus antiguos clubes.
La realidad es tozuda: si no gana, el foco que hoy ilumina el caso City puede girarse con fuerza hacia él. Y esa sentencia, a diferencia de la que espera el club del Etihad, no tendrá recurso posible.






