Enzo Maresca se pronuncia sobre el futuro del Manchester City
Enzo Maresca esquiva el futuro de Manchester City: “Hablemos cuando ganemos la apelación”
La tormenta que sacude a la Premier League no ha cambiado el discurso de Enzo Maresca, pero sí ha marcado cada pregunta. El técnico de Manchester City apareció por primera vez ante los medios desde el veredicto que declaró al club culpable de la gran mayoría de los 115 cargos por presuntas infracciones de las normas financieras de la liga. Y, cuando se le pidió claridad sobre su propio futuro, eligió el regate corto.
¿Seguirá al frente si el club pierde la apelación? No hubo confirmación. Ni promesa.
“Me gustaría hablar de esta situación cuando vayamos a ganar la apelación”, respondió el italiano, de 46 años. “No tiene sentido hablar de nada porque no tengo muchas piezas de información. Confío en el club porque confío en la gente y esa es también la razón por la que me uní. No hay otro club en el mundo en el que me gustaría estar. Estoy muy feliz aquí, muy orgulloso”.
La sombra de Guardiola y una frase que pesa
Las palabras de Maresca se escuchan bajo la sombra de una declaración muy distinta, firmada por Pep Guardiola en mayo de 2022. Entonces, el técnico catalán fue tajante: si descubría que la directiva le había mentido sobre las finanzas del club, se marcharía al día siguiente. Sin matices.
“Si me mentís, al día siguiente no estoy aquí”, dijo Guardiola en su día.
Con ese precedente, la cuestión para Maresca era inevitable: ¿comparte esa misma línea roja? El italiano, de nuevo, se movió en el terreno de lo inmediato, no del hipotético.
Preguntado sobre si su confianza cambiaría si el City pierde la apelación, insistió: “Es lo mismo. No lo sé. Estamos prediciendo el futuro. Yo estoy preocupado por mañana, por dentro de dos días, tres días. No sé qué va a pasar en el futuro. Lo único que puedo decir es que, desde mi punto de vista, es justo respetar el proceso. Hay un veredicto, hay una apelación en curso. Veremos qué pasa”.
No hubo desafío, pero tampoco ruptura. Solo una defensa férrea del “proceso” y del presente.
La amenaza máxima: expulsión… y el silencio de Maresca
Entre las posibles sanciones sobrevuela la más extrema: la expulsión de la Premier League. Guardiola, en tono de broma, llegó a decir que dirigiría al City en League One o incluso en National League. Maresca, en cambio, no quiso entrar en ese terreno.
“Gané el Championship con Leicester en 2023-24. Así que, en caso de que estemos en League One, ya veremos”, dijo, para acto seguido cortar cualquier especulación. “Estamos pensando en algo que no sabemos”.
Ni dramatismo ni promesas heroicas. Solo una línea clara: no va a construir discursos sobre escenarios todavía inexistentes.
¿Títulos manchados? La respuesta más firme
Donde sí se mostró rotundo fue en la cuestión que más irrita a buena parte del fútbol inglés: ¿están manchados los títulos logrados por el City bajo la actual propiedad?
“Absolutamente no”, contestó sin dudar. Maresca recordó su presencia en el club durante la temporada del triplete, 2022-23, cuando ejercía como asistente. “La última vez que estuve aquí fue en la temporada del triplete y conozco el esfuerzo de los jugadores, del club, del entrenador. Conozco el esfuerzo que puso el club para alcanzar ese tipo de objetivo, así que no tengo ninguna duda sobre eso”.
Para el técnico, lo conseguido sobre el césped no se discute, al menos desde dentro. El ruido viene de fuera.
El ruido, Anfield y un líder de liga bajo sospecha
El contexto no podría ser más paradójico: Manchester City lidera la Premier League con pleno de puntos tras cinco jornadas y visita a Liverpool el domingo, uno de los escenarios más hostiles del continente. Mientras el club prepara su defensa legal, el equipo vive un inicio de curso casi perfecto.
Maresca insistió en que la incertidumbre sobre el futuro institucional no alterará el rendimiento en Anfield.
“Entendemos la seriedad de la situación. No digo que no la entendamos”, explicó. “Los jugadores lo entienden. Pero es nuestro deber, nuestro trabajo, intentar controlar el ruido. El entrenador y los jugadores están centrados en ganar partidos, no en otra cosa”.
Para el técnico, el vestuario se alimenta de la tabla de clasificación, no de los titulares judiciales. “Es bonito: en este momento estamos líderes. Los jugadores tienen todas las razones para estar felices y excitados. Será un partido duro, seguro. Pero lo más importante es que sigamos haciendo las cosas bien. Estamos en la misma página con los jugadores, el propietario, el CEO, el director deportivo y los aficionados”.
“Ruido” y enfado ajeno
Llamar “ruido” a un veredicto de culpabilidad no pasa desapercibido. Maresca fue cuestionado sobre si ese término minimizaba la indignación de buena parte del resto del ecosistema futbolístico.
“Entiendo la razón por la que la mayoría de vosotros estáis aquí”, respondió, señalando directamente a la atención mediática. “Pero lo único que puedo decir es algo que ya dije: hay un proceso en curso”.
Ni disculpas ni provocación. Solo la misma idea martilleada una y otra vez: hasta que la apelación se resuelva, todo lo demás es, para él, una conversación incompleta.
Haaland, listo para el siguiente asalto
Entre tanta tensión extradeportiva, una buena noticia para el aficionado del City: Erling Haaland está en condiciones. El delantero pidió el cambio el pasado fin de semana con Noruega, lo que encendió alguna alarma. Maresca la apagó de forma breve: el noruego está apto.
En un club que vive entre la brillantez sobre el césped y la amenaza de un castigo histórico fuera de él, tener a su goleador listo para Anfield no es un detalle menor. La batalla legal se decidirá en despachos y comisiones; la del domingo, en un césped que no perdona distracciones.
Y en medio de esas dos trincheras, Maresca ha elegido su refugio: el presente inmediato, los próximos noventa minutos, la tabla de clasificación. El futuro del City, y el suyo, se escribirá después. Pero no tardará mucho en llamar a la puerta.





