Leagues Cup 2023: Messi regresa y Miami se queda fuera
La Leagues Cup empieza, por fin, a dibujar un cuadro reconocible. Sigue siendo un torneo caótico, con partidos desperdigados durante demasiados días y una maraña de combinaciones para entender quién pasa y quién queda fuera. Esa confusión, sin embargo, está dejando algo claro: el drama está garantizado.
El gran titular de la segunda jornada fue el regreso de Lionel Messi. Apenas horas después de admitir que, tras la muerte de su padre, le resultaría difícil volver a jugar, el argentino apareció en el once de Inter Miami, disputó 45 minutos… y terminó eliminado del torneo en una noche desquiciada para las Garzas.
Messi vuelve, Miami se cae
El contexto no podía ser más exigente. Miami no solo necesitaba ganar a León, necesitaba hacerlo con contundencia para mejorar su diferencia de goles. Y el rival llegaba lanzado: el conjunto mexicano había ganado sus dos partidos previos, ante Orlando y Nashville, y se presentaba como uno de los equipos más serios del campeonato.
El cuadro de Florida, en cambio, estaba lleno de condicionantes. German Berterame aún sin estar al cien por cien físicamente. Luis Suárez, sancionado. Y un equipo que no terminaba de encontrar una versión fiable en las dos áreas.
En medio de ese panorama, la sorpresa: Messi se presentó en el estadio tras una semana sin entrenar y se declaró listo para jugar. El escenario para su entrada parecía ideal. Miami ganaba 1-0 y necesitaba acelerar para acercarse a la clasificación. Lo que siguió fue un derrumbe. León remontó hasta el 3-2 y dejó fuera a uno de los grandes favoritos al título.
Messi ofreció destellos, participó, pidió el balón, generó fútbol. Pero no habrá Leagues Cup para Inter Miami este año. Y el torneo pierde, de golpe, a su gran imán mediático.
Liga MX aprieta, MLS se resquebraja
Tomando distancia, el cuadro general lanza un mensaje claro: los equipos de Liga MX están, hoy, mejor colocados que muchos de sus homólogos de MLS. León se ha ganado el cartel de equipo difícil de tumbar. Monterrey, si sobrevive a la fase de grupos, parece preparado para competir con cualquiera. Cruz Azul, Club América y Toluca se han instalado ya en la categoría de amenaza real.
El torneo, que en otras ediciones ofreció una brecha más nítida entre ligas, vive ahora su versión más equilibrada en años. Para el espectáculo, una gran noticia. Para MLS, una advertencia.
Cincinnati pasa del paseo al naufragio
Si alguien puede quejarse del calendario, ese es FC Cincinnati. Su ruta en la Leagues Cup ha sido una auténtica pesadilla. El sistema de siembra, diseñado para multiplicar los cruces atractivos, les colocó frente a Pachuca y Pumas en sus dos primeros partidos. Y los despacharon con autoridad: 5-1 global, fútbol fluido y un Evander desatado tras el parón por el Mundial, firmando una contribución de gol en cada encuentro.
Todo apuntaba a una noche tranquila el martes. Evander volvió a marcar justo antes del descanso y Cincinnati dominaba en casa, con el partido bajo control. Hasta que todo se torció.
En el minuto 79, el veterano portero Evan Louro no blocó un disparo aparentemente manejable. Folrian Monzon aprovechó el regalo. Cinco minutos después, casi un calco: nuevo error, nuevo castigo. Dos fallos, dos goles, y una ventaja tirada por la borda.
El intento de redención llegó en el descuento, con una posible pena máxima que encendió al estadio. Una larga revisión de VAR apagó la esperanza. Nada de penal, nada de remontada. Ahora Cincinnati necesita una cadena de sorpresas en otros grupos para tener alguna opción de colarse entre los ocho mejores. De paseo a naufragio en apenas una noche.
El otro Ohio respira: sufrimiento y alivio en Columbus
Mientras tanto, en la otra orilla de Ohio, el guion fue distinto, aunque igual de tenso. Pumas llegaba a su último partido sin opciones matemáticas de clasificación. Solo podía aguarle la fiesta al Columbus Crew. Y estuvo cerca de conseguirlo.
Columbus golpeó pronto, con un tanto de Tarun Karumanchi a los nueve minutos que parecía encarrilar la velada. Pero justo antes del descanso apareció Álvaro Angulo para igualar el marcador y sembrar los nervios en el Lower.com Field.
La segunda parte tuvo un protagonista inesperado: Keylor Navas. El portero costarricense encadenó tres paradas de enorme nivel para sostener a los mexicanos y llevar el duelo a los penales. Para el Crew, ese punto extra lo era todo. La barrera para sentirse relativamente seguro en la siguiente fase se sitúa en torno a los ocho puntos, así que la tanda se convirtió en una cuestión de supervivencia.
Pumas falló dos lanzamientos y Nicolás Hagen detuvo un tercero. El 2-2 final supo a gloria en Columbus, un empate que valió mucho más que un simple punto.
Liga MX, entre golpes y candidatos
El balance en Liga MX presenta una fractura clara. Diez equipos ya estaban eliminados tras la segunda jornada, varios de ellos con goleadas en contra que dejaron cicatrices. En el otro extremo, León, Club América y Cruz Azul prácticamente han sellado su billete a los cuartos de final.
Monterrey se sumó a la pelea en el último turno del miércoles. Rayados necesitaba ganar en los 90 minutos a un Nashville muy rotado para seguir con vida. Lo consiguió con suspense. En el añadido de la segunda parte, Hugo Cuypers conectó una volea magnífica para firmar el 2-1 y mantener al gigante regiomontano en la conversación.
La clasificación todavía no depende de ellos, pero derrotar a uno de los equipos más fuertes de MLS les da oxígeno y un mensaje claro: si entran en la fase decisiva, nadie querrá cruzarse con ellos.
Charlotte se duerme y Pachuca castiga
Charlotte FC tuvo la clasificación en la mano durante 90 minutos. Y la dejó escapar en el peor momento posible. El contexto invitaba al optimismo: Pachuca, pese a contar con un delantero inteligente como Salomón Rondón, se presenta como un conjunto de mitad de tabla en la Liga MX, competitivo pero sin las figuras determinantes de Toluca, Tigres, Cruz Azul o América. Además, llegaba sin nada en juego.
Para un equipo como Charlotte, con cierta solidez atrás y el fichaje ilusionante de Allan Saint-Maximin para ganar colmillo en ataque, el reto parecía asumible: como mínimo, amarrar un empate y cerrar el pase.
No ocurrió nada de eso. Charlotte apenas generó peligro real y se limitó a especular con el marcador. El castigo llegó en el minuto 91. La defensa se desmoronó, el balón quedó suelto y Alan Bautista empujó a la red un gol tan sencillo como letal.
No fue una obra de arte, pero sí un golpe que puede mandar a casa a Charlotte antes de tiempo. En un torneo que se ha llenado de giros inesperados, la pregunta ya no es quién es favorito, sino quién será el próximo en caer.






