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Koumas brilla en Anfield y busca su lugar en el primer equipo

Koumas aprovecha su escaparate en Anfield y se aferra al primer equipo

Lewis Koumas apenas tiene 20 años, pero el domingo se movió por Anfield como si llevara mucho más tiempo esperando ese escenario. Titular en el amistoso de pretemporada que el Liverpool perdió 3-2 ante AS Monaco, el galés aprovechó 75 minutos de juego para seguir llamando a la puerta del primer equipo.

No fue una tarde plácida para los de casa. Tres goles encajados en un amistoso en su propio estadio nunca sientan bien. Pero para Koumas el resultado quedó en un segundo plano. Lo que importaba era el ritmo, el roce con los veteranos, la sensación de pertenecer al nivel que se exige en el Liverpool.

El atacante viene de pasar la segunda mitad de la temporada pasada cedido en Hull City, un paso clave para endurecerse en el fútbol profesional. Ahora, de vuelta en Melwood, siente que ese salto se nota cada día.

“Es siempre bueno y obviamente entreno con ellos cada día, así que siempre es bueno intentar coger cosas de su juego y meterlas en el mío”, explicó a Liverpoolfc.com.

No suena a frase hecha: en cada sesión comparte vestuario y rondos con futbolistas que han levantado títulos y jugado finales europeas.

Koumas insiste en que atraviesa un momento físico óptimo. “Es como mejor me he sentido nunca físicamente, así que solo tengo que seguir entrenando”. No pide tregua, pide más trabajo. Más carga. Más minutos como los de este domingo.

El técnico, Iraola, también juega su papel en este proceso. El mensaje es claro, directo, sin adornos: “Me anima a jugar mi juego, presionar, trabajar duro y seguir intentando adaptarme a cómo quiere que juguemos”. Presión alta, intensidad y obediencia táctica. El manual básico para ganarse un sitio en este Liverpool.

El escenario ayudó. Volver a Anfield, aunque sea en pretemporada, nunca es un trámite. “Fue realmente bueno volver a Anfield con los aficionados. Pensé que estuvieron geniales”, confesó el internacional galés. Las gradas no estaban a pleno rugido de noche grande, pero el murmullo, los aplausos y los cánticos marcan la diferencia para un joven que pelea por consolidarse.

Koumas dispuso de algunas ocasiones. Nada que engorde estadísticas, pero sí suficientes como para alimentar su confianza. “Unas cuantas oportunidades para mí. Solo tengo que seguir llegando al área y llegarán, con suerte”. La idea es sencilla: repetir desmarques, atacar espacios, aparecer una y otra vez donde duelen los partidos.

En un verano en el que cada minuto cuenta para los canteranos, Koumas ha puesto su nombre sobre la mesa. Ahora la cuestión es si podrá transformar estas buenas sensaciones de julio en peso real dentro de la plantilla cuando el balón empiece a rodar de verdad.

Koumas brilla en Anfield y busca su lugar en el primer equipo