Chelsea se interesa por Simon Escobar, la joya de Vélez Sarsfield
El nuevo proyecto de Chelsea avanza a contracorriente. Mientras el club de Stamford Bridge se ha hecho famoso en los últimos años por acumular talento adolescente, su gran deuda ha sido siempre la misma: cómo convertir promesas en futbolistas hechos y derechos para la élite.
Con Xabi Alonso al mando, el discurso ha dado un giro brusco. Jordan Henderson y Danny Welbeck, dos veteranos de mil batallas, han aterrizado en las últimas semanas para aportar algo que el vestuario pedía a gritos: experiencia. La temporada 2025-26 dejó demasiadas alineaciones con un once que parecía más un equipo sub-21 que un aspirante serio a la parte alta de la Premier League.
Pero ni siquiera ese cambio de enfoque ha cerrado la puerta a las oportunidades de mercado. Al contrario. Marco Palestra, de 21 años, Geovany Quenda, de 19, y Valentín Barco, de 22, ya se han sumado al proyecto. Y en la agenda aparece ahora otro nombre, aún más precoz.
Chelsea se mete en la pelea por Simon Escobar
Según informó Sport Witness el 10 de agosto, Chelsea se ha unido a la carrera por Simon Escobar, lateral izquierdo de Vélez Sarsfield que está llamando la atención en Argentina. Solo tiene 17 años, pero ya se ha ganado un hueco en los informes de ojeadores de media Europa.
El club del oeste de Londres está preparado para pelear con Brighton por su fichaje. Escobar apenas suma cuatro apariciones con el primer equipo de Vélez, una de ellas como titular en la Liga Profesional 2026, en un partido en el que completó los 90 minutos frente a Newell's Old Boys en mayo. Poca muestra, pero suficiente para despertar el interés de un gigante inglés.
Chelsea ha quedado impresionado por su irrupción y no es el único. El recorrido del lateral zurdo en los últimos meses explica por qué tantos clubes han empezado a seguirle la pista.
De Vélez a entrenar con Messi
La escalada de Escobar ha sido vertiginosa. Este verano fue llamado para entrenar con la selección absoluta de Argentina, compartiendo sesiones con nada menos que Lionel Messi en plena preparación para el Mundial 2026.
No entró en la lista definitiva para el torneo, pero la experiencia habla por sí sola: un chico de 17 años, de 1,85 de estatura, trabajando a diario con la campeona del mundo y midiéndose a un ritmo competitivo muy superior al que está acostumbrado en su club.
Incluso llegó a sentarse en el banquillo en un amistoso ante Honduras, compartiendo banco con Messi durante los 90 minutos en una victoria por 2-0 del equipo de Lionel Scaloni. Un paso más en una carrera que, por edad, apenas debería estar arrancando.
Un lateral con proyección… y polivalencia
Que Escobar haya sido “acelerado” hacia la selección mayor no sorprende dentro de la estructura argentina. El joven ya suma nueve partidos con la sub-17 albiceleste, en los que ha repartido dos asistencias, y empuja con fuerza para ganar más minutos en el primer equipo de Vélez.
Su perfil encaja de lleno con las tendencias del fútbol actual: lateral izquierdo con capacidad para actuar también como extremo por ese costado, con recorrido, agresividad y margen de crecimiento. Esa versatilidad en toda la banda izquierda es precisamente lo que lo convierte en un objetivo tan atractivo para Chelsea.
El club londinense ve en él una pieza moldeable, capaz de adaptarse a distintos sistemas y funciones. Y, sobre todo, un activo con un potencial enorme de revalorización a medio plazo.
Un futuro en juego a los 17 años
Escobar cumplió 17 años el mes pasado. A esa edad, muchos todavía sueñan con debutar en primera división; él ya ha entrenado con Messi, ha estado a las órdenes de Scaloni, ha jugado en la Liga Profesional y ahora se encuentra en el radar de la Premier League.
Chelsea confía en ganar la carrera por su firma. En un mercado en el que el club ha buscado refugio en la experiencia para sostener el proyecto de Xabi Alonso, la apuesta por Escobar encajaría como un recordatorio de lo que siempre ha sido la entidad en los últimos tiempos: un gigante que no puede resistirse cuando detecta que, en algún lugar del mundo, un lateral zurdo de 17 años empieza a jugar como si el futuro ya le perteneciera.





