Logotipo completo Tribuna Gol

James Maddison se despide de Manor Solomon en Tottenham

El vestuario de Tottenham Hotspur vuelve a cambiar de cara. Entre entradas sonadas, salidas necesarias y lesionados ilustres, James Maddison ha tenido que despedirse de otro compañero mientras el proyecto de Roberto De Zerbi toma forma a toda velocidad.

De Zerbi no pierde el tiempo

Desde que aterrizó en el banquillo, De Zerbi ha dejado claro que no ha venido a mantener inercias. Ha venido a sacudirlas. Sandro Tonali, Mateus Fernandes, Jan Paul van Hecke, Marcos Senesi y Andy Robertson ya se han vestido de blanco. Fichajes de peso, de personalidad, que hablan de un técnico decidido a moldear un equipo a su imagen: intenso, agresivo, dominante con balón.

Los resultados de la pretemporada acompañan. Tottenham aún no conoce la derrota y el ambiente entre la afición se ha encendido con ilusión. Pero todos en el club saben que los amistosos se olvidan en cuanto rueda el balón en la Premier League.

El estreno no será sencillo: Brentford espera el sábado 22 de agosto. Hasta entonces, tiempo para ajustar, recortar… y seguir despidiéndose de jugadores.

Un vestuario demasiado lleno

La otra cara de la reconstrucción es la puerta de salida. Will Lankshear, Luka Vuskovic y Radu Dragusin ya han hecho las maletas. Y no serán los últimos.

Para un club sin competición europea, la plantilla actual es un lujo que roza el exceso. Demasiados jugadores para repartir minutos solo en torneos domésticos. Si Tottenham estuviera peleando en Europa, el tamaño del grupo tendría sentido. No es el caso. Por eso, desde el norte de Londres se ha anunciado otra marcha.

Manor Solomon, rumbo a West Ham

El último en salir es Manor Solomon. El israelí pone fin a su etapa en los Spurs para unirse de forma definitiva a West Ham United, que peleará en Championship. Tres años después de su llegada, se marcha con más cariño que protagonismo.

Solo disputó seis partidos oficiales con la camiseta de Tottenham. Pocos minutos, sí, pero suficientes para dejar huella en el vestuario. James Maddison lo dejó claro con un mensaje en sus historias de Instagram el 10 de agosto, despidiéndose con afecto y admiración:

«Wish you the best of luck, mate! One of the nicest chaps I've ever come across, and helluva player as well! SSG King!».

Su mejor versión desde que firmó por los londinenses ni siquiera llegó en el club. Fue en Leeds United, en la temporada 2024-25, cedido. Allí firmó 10 goles y 13 asistencias en 41 encuentros, cifras de jugador decisivo, de futbolista que marca diferencias en Championship.

Ahora, vuelve a la categoría con West Ham, un gigante de la división, con el cartel de refuerzo importante. Aunque en Tottenham su presencia sobre el césped fue limitada, el respeto y el cariño hacia el internacional israelí han sido evidentes. No todos los jugadores necesitan muchos partidos para ganarse un vestuario.

Maddison, entre despedidas y dudas físicas

Mientras se despide de compañeros, el propio futuro inmediato de Maddison en el campo sigue marcado por la incógnita. El centrocampista creativo reapareció en el tramo final del curso 2025-26, pero ha estado ausente en toda la pretemporada de los Spurs.

A sus 29 años, el club no quiere correr riesgos. De Zerbi ha confirmado que ha sufrido un pequeño contratiempo físico y que no será forzado. El calendario es largo, y perderlo por precipitación sería un golpe innecesario.

El problema para Tottenham es que las bajas se acumulan justo en la zona donde más imaginación se necesita. Dejan Kulusevski, Xavi Simons y Mohammed Kudus siguen en la enfermería. Demasiado talento ofensivo fuera de combate para un equipo que quiere mandar con el balón.

Ahí entra en escena el nuevo músculo del centro del campo. Tonali y Fernandes no solo aportan recorrido y carácter: también tienen gol. Ambos pueden asumir parte de la responsabilidad creativa en la mediapunta, atacando el área y llegando desde segunda línea.

Tottenham puede sobrevivir sin Maddison en el arranque. Incluso competir bien. Pero nadie en el club se engaña: si los de De Zerbi quieren aspirar a algo más que a un buen inicio, necesitarán recuperar cuanto antes a uno de los jugadores más influyentes de la Premier League.

La reconstrucción ya ha empezado. Las despedidas duelen, las dudas físicas inquietan, los fichajes ilusionan. La cuestión es simple y brutal: ¿estará Maddison listo cuando la temporada exija algo más que promesas?