Konyaspor y la lucha por Emam Ashour: ¿mejor que Mohamed Salah?
Konyaspor aprieta por Emam Ashour y desafía a Al-Ahly con una promesa “mejor que la de Mohamed Salah”
La batalla por Emam Ashour ya no es solo un asunto de mercado. Es una cuestión de orgullo, de relatos enfrentados y de correos electrónicos que, según cada versión, o no existen o esperan respuesta.
El centrocampista de Al-Ahly vuelve a estar en el punto de mira del fútbol turco. Esta vez es Konyaspor quien ha decidido ir hasta el límite. Según reveló el periodista Ahmed Shobier en su programa de radio, el club turco ha elevado su oferta por Ashour hasta 4 millones 250 mil dólares, después de haber presentado propuestas más bajas a lo largo del verano.
Desde El Cairo, sin embargo, el mensaje es tajante. Al-Ahly insiste en que no ha recibido ninguna oferta oficial. Nada. Ni un documento, ni un correo registrado. Y dentro del club se empieza a sospechar que alguien intenta fabricar una crisis alrededor del jugador para agitar el vestuario en plena preparación de la temporada.
Dos versiones, un mismo fichaje
Mientras en Al-Ahly hablan de silencio total, en Konyaspor aseguran justo lo contrario. Shobier trasladó las palabras de un miembro de la directiva del conjunto turco, que sostiene que la oferta formal por 4 millones 250 mil dólares ya está enviada y registrada, e incluso invitó al gigante egipcio a revisar su correo oficial para comprobarlo.
Ese dirigente fue más allá: explicó, siempre a través de Shobier, que se trata de la oferta definitiva para cerrar el fichaje de Ashour. No habrá subastas ni nuevas subidas. Konyaspor quiere al mediocampista y lo quiere ya. La sensación es de urgencia, casi de obsesión por completar la operación.
Un recibimiento “mejor que el de Mohamed Salah”
El dinero no es el único gancho. Konyaspor también juega con el impacto emocional y mediático. El directivo turco lanzó un mensaje llamativo, casi desafiante: el club quiere recibir y celebrar a Ashour “de una manera mejor que lo que ocurrió con Mohamed Salah” tras su llegada a Trabzonspor.
El listón no es precisamente bajo. El desembarco de Salah en Trabzonspor desató una ola de entusiasmo en Turquía, con un recibimiento masivo, ambiente de fiesta y una exposición pública que recorrió el país. Prometer algo “mejor” que aquello no es una frase ligera; es una declaración de intenciones en toda regla.
En ese contexto, la promesa de Konyaspor suena a golpe de efecto, a intento de seducir al jugador y a su entorno con la idea de convertirse en el próximo gran protagonista egipcio de la Süper Lig.
Vigilancia desde España
Mientras tanto, Ashour se entrena con Al-Ahly en la concentración del equipo en España. Pero ni allí se libra del foco turco. Shobier explicó que Konyaspor sigue de cerca cada paso del jugador, atento a su situación, a su estado físico y a cualquier gesto que pueda interpretarse como una puerta abierta al cambio de aires.
El club turco, siempre según la información del periodista, también maneja datos sobre la postura del futbolista ante posibles ofertas del Golfo. La conclusión es clara: Ashour no tiene intención de marcharse a esa región. No le seduce ese destino en este momento de su carrera. Un detalle que refuerza la apuesta turca y acota el tablero del mercado.
El muro de Al-Ahly
En Al-Ahly, el discurso es diametralmente opuesto. Más que una negociación, lo que se percibe es un muro. Shobier subrayó que la entidad egipcia no quiere desprenderse de ninguna de sus piezas clave en esta ventana de traspasos, salvo que aparezca una propuesta tan descomunal que resulte imposible de rechazar.
Ashour está dentro de ese núcleo intocable. Igual que Mostafa Shobier, Yasser Ibrahim, Mohamed Hany y Marwan Attia, nombres que el periodista citó como parte del grupo de futbolistas que la directiva considera esenciales para la temporada que viene.
El mensaje interno es de resistencia: mantener la columna vertebral, blindar el vestuario y evitar que el mercado se lleve por delante el proyecto deportivo.
Entre el correo que unos dicen haber enviado y otros aseguran no haber visto, entre la promesa de una fiesta “mejor que la de Mohamed Salah” y la firmeza de Al-Ahly, la historia de Emam Ashour se ha convertido en uno de los pulsos más intensos del verano.
La próxima jugada ya no será táctica ni financiera. Será de credibilidad. ¿Quién cede primero: el club que niega la oferta o el que jura haberla puesto sobre la mesa?





