Hansi Flick y su once titular ante el Galatasaray
Hansi Flick no quiere sustos en la Champions League. Nada de probaturas, nada de concesiones al calendario. El técnico alemán viaja a Estambul para enfrentarse al Galatasaray con su once de gala, decidido a cerrar cuanto antes la fase de liga de la competición que se ha convertido en su gran obsesión.
Solo hay una baja de peso: Raphinha. El brasileño se ha quedado en Barcelona recuperándose de un edema en el músculo del muslo derecho. El resto, todos dentro. Todos disponibles. Todos señalados para una noche de máxima exigencia en un escenario que no perdona distracciones.
Cubarsí vuelve al centro del escenario
La primera gran novedad está atrás. Pau Cubarsí regresa al once tras descansar el sábado ante el Getafe. Flick le protege cuando puede, pero en noches como la de Estambul no hay margen para reservas: el joven central vuelve directo al foco.
Formará pareja en el eje con Gerard Martin, mientras que Eric Garcia, desplazado al lateral izquierdo para la ocasión, disputará su primer partido de esta Champions League tras perderse el debut ante el Feyenoord por sanción. Por la derecha reaparece Joao Cancelo, que llega fresco después de no participar el fin de semana y apunta a ser una pieza clave para ganar metros y desordenar al Galatasaray desde la banda.
Bajo palos, sin debate: Joan Garcia será el guardián de la portería azulgrana.
Un centro del campo para mandar
En la sala de máquinas, Flick apuesta por control, ritmo y llegada. Rodri asumirá los mandos del equipo, el jugador encargado de marcar el tempo y dar continuidad a las posesiones. A su lado, dos socios con perfiles complementarios y piernas de sobra para sostener el plan del entrenador.
Pedri, suplente en el último partido de Liga, vuelve al once para aportar criterio entre líneas y último pase. Fermin Lopez, también revulsivo en la segunda parte ante el Getafe, entra de inicio para sumar agresividad, presión alta y llegada desde segunda línea. Una mezcla pensada para que el Barça no solo tenga el balón, sino que lo convierta en ocasiones.
Flick no quiere un equipo contemplativo en Estambul. Quiere un equipo que mande.
Lamine Yamal, bandera del ataque
Arriba, el foco apunta a un nombre propio: Lamine Yamal. El joven talento se ha ganado el rol de arma principal en ataque y el entrenador no duda en cargar sobre él buena parte del peso ofensivo. Velocidad, desborde, uno contra uno. El plan pasa por darle balones y dejarle decidir.
A su alrededor, dos piezas con perfiles muy distintos… y una duda que todavía planea sobre el once. En la banda izquierda, el técnico debe escoger entre Anthony Gordon, que se estrenó como goleador con el Barcelona el sábado, o Karim Adeyemi, inmerso en un momento brillante de su carrera. Dos caminos para la misma idea: profundidad, agresividad y amenaza constante.
Flick maneja incluso una variante: desplazar a Anthony Gordon al centro del ataque y dejar en el banquillo a Gabriel Jesus, alterando el dibujo sin tocar la esencia. Más movilidad, más intercambio de posiciones, más problemas para la defensa turca.
Lo que sí parece claro es que Adeyemi y Gordon están llamados a ser protagonistas, ya sea compartiendo frente de ataque o alternándose el puesto en el once.
Un once para ganar hoy, no mañana
La apuesta de Flick es transparente: nada de guardar fuerzas, nada de especular con el calendario. El objetivo es resolver cuanto antes la fase de liga de la Champions League y liberar al equipo de cálculos y urgencias en las últimas jornadas.
Con Raphinha como única ausencia relevante, el técnico se presenta en Estambul con un equipo reconocible, agresivo y sin red de seguridad. El margen de error es mínimo, pero la ambición es máxima.
El once previsto del Barcelona ante el Galatasaray es:
- Portero: Joan Garcia.
- Defensa: Joao Cancelo – Gerard Martin – Pau Cubarsi – Eric Garcia.
- Centrocampo: Rodri – Fermin Lopez – Pedri.
- Ataque: Karim Adeyemi – Lamine Yamal – Anthony Gordon.
Flick ya ha dejado claro cuál es su plan: ir a por la Champions sin mirar atrás. Ahora falta saber si este Barça está preparado para seguirle el ritmo.





