El futuro de Mohamed Salah: ¿dónde jugará la próxima temporada?
El futuro de Mohamed Salah, uno de los grandes nombres del fútbol europeo de la última década, está a punto de aclararse. Así lo ha dejado entrever su agente, Ramy Abbas Issa, que volvió a agitar el tablero con un mensaje directo en redes sociales.
El egipcio puso fin este verano a una etapa de nueve años en Liverpool, donde acordó con el club rescindir su contrato un año antes y salir como agente libre. Un adiós mayúsculo tras 442 partidos y una colección de noches memorables en Anfield. Desde entonces, su próximo destino se ha convertido en uno de los culebrones del mercado.
Arabia, Estados Unidos, Turquía… y el silencio calculado
El interés no ha faltado. Al-Hilal, de la Saudi Pro League, se ha situado durante semanas como favorito en las quinielas. También han aparecido en el horizonte franquicias de la MLS y tres gigantes turcos: Galatasaray, Fenerbahce y Besiktas.
Entre rumores, filtraciones y apuestas, Abbas ha optado por una estrategia distinta: hablar poco, pero golpear cuando toca. Esta vez, su mensaje sonó a cuenta atrás.
“Todavía no sabemos dónde jugará Mohamed la próxima temporada, pero puede que lo sepamos muy pronto”, escribió el agente. Una frase corta, pero cargada de intención. El movimiento definitivo se acerca.
Un agente que marca el ritmo del relato
Abbas también aprovechó para marcar distancias con el ruido del mercado: “No es nuestro estilo mantener conversaciones con clubes en los que Mohamed no querría jugar, solo por hacer ruido”. Sin rodeos. Sin alimentar negociaciones ficticias. La línea es clara: menos teatro, más seriedad.
No es la primera vez que el representante sale al paso. El 24 de mayo, apenas horas después del último partido de Salah con Liverpool, ya había lanzado un dardo a quienes se apresuraban a “colocarlo” en medio mundo: “No sabemos dónde jugará Mohamed la próxima temporada. Esto también significa que nadie más lo sabe. Cuidado con los buscadores de atención”. Un mensaje que desmontaba de un plumazo teorías y exclusivas apresuradas.
El 12 de junio insistió en la misma idea de discreción: Salah está “perfectamente bien” y ni él ni su entorno quieren discutir “planes sensibles de futuro” con personas que no formen parte directa de esas decisiones. Respuestas educadas, sí. Detalles, ninguno.
Un gigante en el mercado, un desenlace cercano
A sus 32 años y tras llevar a Egipto a los octavos de final del Mundial, Salah sigue siendo un activo mayúsculo. Goles, marketing, liderazgo, experiencia de élite: el paquete completo. De ahí que cada gesto de su agente se lea casi como un comunicado oficial del mercado.
Lo que ahora cambia es el tono: de la negación frontal de rumores al reconocimiento de que el anuncio está cerca. El tiempo de las conjeturas interminables se agota.
El siguiente club de Mohamed Salah todavía no tiene nombre público. Pero, a juzgar por las palabras de Ramy Abbas Issa, está a punto de dejar de ser un misterio. Y cuando eso ocurra, medio planeta fútbol mirará hacia la misma dirección.






