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Eric Garcia se recupera tras el susto en Mestalla

El 5-0 del Barcelona en Mestalla olió a exhibición desde el primer minuto. Pero en plena fiesta, el silencio cayó de golpe sobre el estadio: Eric Garcia, tendido en el césped, la cara ensangrentada, encendía todas las alarmas.

Del susto en Mestalla al alivio en la Ciutat Esportiva

La acción llegó en un barullo defensivo tras un córner del Valencia. En la pugna dentro del área, un brazo de Rodri impactó de lleno en el rostro del central. El golpe fue seco, evidente. Garcia se llevó las manos a la cara de inmediato y la sangre empezó a brotar de la nariz, obligando a la entrada urgente de los servicios médicos.

El defensa, visiblemente afectado, abandonó el campo antes de la media hora, acompañado hacia el banquillo y sustituido de inmediato. En el entorno del Barça se instaló una sensación conocida y nada agradable: con sus antecedentes en esa zona del rostro, el temor a una lesión seria y a varias semanas de baja era más que lógico.

Nada más salir del campo, el cuerpo médico lo llevó directamente al vestuario para una exploración más exhaustiva, con especial atención al tabique nasal y a la zona del pómulo. La palabra “fractura” sobrevolaba el ambiente.

La respuesta definitiva llegó al día siguiente. Y cambió el gesto de todos en el club.

Según informó Mundo Deportivo, el lunes por la mañana Eric Garcia apareció sobre el césped de la Ciutat Esportiva Joan Gamper, integrado en la sesión de recuperación y preparación con el resto del grupo, sin aparentes dificultades. Una imagen que valía casi tanto como un gol para Hansi Flick.

Su presencia en los ejercicios indica que los médicos le han dado luz verde para realizar trabajo ligero, un alivio enorme para una plantilla que ya ha sufrido demasiadas ausencias en la línea defensiva en este inicio de curso. No hubo rastro de gestos de dolor significativos durante los rondos y los ejercicios de activación, una señal clara de que el impacto no dejó las secuelas temidas en un primer momento.

Una ausencia que, esta vez, le viene bien al Barça

Pese a las buenas noticias, Eric no estará en la próxima cita europea. No por el golpe, sino por sanción: el central debe cumplir castigo en la Champions League y se perderá el duelo ante el Feyenoord.

Paradójicamente, la sanción encaja como un guante en el plan de recuperación. Sin la presión de reaparecer ya a mitad de semana, el defensa dispondrá de días extra para terminar de asimilar el impacto y adaptarse a las medidas de protección que utilizará a partir de ahora.

Porque el siguiente paso ya está trazado: Eric Garcia jugará con máscara protectora durante las próximas semanas. No es territorio desconocido para él. El futbolista de Martorell ya tuvo que recurrir a una protección similar la temporada pasada, tras una fractura sufrida en un partido ante el Club Brugge. Aquella experiencia facilita ahora el proceso: sabe cómo se siente, cómo condiciona la visión periférica y cómo ajustar su juego sin perder agresividad.

La máscara actuará como escudo en entrenamientos y partidos, reduciendo el riesgo de que un nuevo golpe en la zona afectada complique su evolución. La idea es clara: que pueda seguir defendiendo con la misma intensidad, pero con un margen de seguridad mayor.

Hansi Flick, cuentan desde el vestuario, respiró hondo al verlo de nuevo sobre el césped. Perder a un defensa con su lectura táctica, en plena vorágine de partidos de septiembre, habría trastocado seriamente los planes de rotación del técnico alemán.

Objetivo: estar listo para La Liga

Con la Champions fuera de su agenda inmediata, todas las miradas se dirigen ahora al regreso de Eric Garcia en La Liga. Si no surge ningún contratiempo en los próximos días, el central estará en condiciones de entrar en la convocatoria para el duelo ante el Levante del domingo 13 de septiembre.

El departamento médico seguirá de cerca cada sesión, atento a cualquier molestia o inflamación que pueda aparecer con el esfuerzo. De momento, la evolución invita al optimismo: el miedo a una fractura grave ha quedado atrás y el calendario ofrece al Barça un pequeño respiro para ajustar tiempos sin forzar.

El golpe en Mestalla encendió las alarmas. La respuesta en la Ciutat Esportiva las ha ido apagando una a una. Ahora falta la última prueba: verlo regresar a la Liga, máscara en el rostro, para comprobar si el susto queda definitivamente archivado o si esta temporada aún guarda algún giro inesperado para el central catalán.