Diez estrellas del Mundial listas para brillar en la Premier League 2026-27
El verano giró alrededor del Mundial masculino de 2026. Los focos apuntaron a las selecciones, pero el eco de lo que vimos se sentirá en la Premier League. Muchos brillaron con sus países. Ahora les toca hacerlo cada fin de semana en Inglaterra.
Estas son las diez figuras del Mundial que apuntan a marcar el próximo curso en la Premier League.
10. Pedro Porro, el carril perfecto para el plan de De Zerbi
Campeón del mundo con España y dueño absoluto del lateral derecho durante el torneo. Seguro atrás, demoledor hacia adelante.
En Tottenham, Pedro Porro tiene por fin el ecosistema ideal. Un entrenador como Roberto De Zerbi, que exige laterales agresivos y profundos, parece hecho a su medida. Goles, asistencias, llegadas constantes: el sistema por fin potencia todo lo que antes parecía desordenado. Si mantiene el nivel del Mundial, su banda será una autopista.
9. Elliot Anderson, el nuevo metrónomo de Man City
Su gran verano le abrió la puerta grande: de Nottingham Forest a Man City. Un salto enorme, pero su juego encaja con naturalidad en el plan de Enzo Maresca.
Elliot Anderson destaca por algo que no se negocia en la élite: roba, anticipa y lee el juego como pocos. Fue pieza clave en el tercer puesto de Inglaterra, siempre cerca del balón, siempre dando línea de pase. En cualquier equipo se convierte en el latido del centro del campo. En el City, rodeado de talento, puede mandar de verdad.
8. Martin Ødegaard, revancha en el Emirates
La temporada pasada con Arsenal fue un vaivén: lesiones, baches de forma, demasiadas pausas. En el Mundial, todo lo contrario. Martin Ødegaard volvió a ser el líder fino y creativo que guio a Noruega en una carrera casi de cuento.
Llega a la 2026-27 con energía renovada, pero también con presión. La llegada de Bruno Guimarães sube el listón interno y le obliga a pelear su sitio. Ødegaard ya no tiene plaza garantizada: tendrá que responder con balón y carácter. Si el nivel del Mundial se traslada al Emirates, la competencia puede disparar a Arsenal aún más alto.
7. Florian Wirtz, la chispa que no se vio lo suficiente
Alemania se marchó pronto del Mundial. Demasiado pronto para el nivel que enseñó Florian Wirtz. Su torneo quedó sepultado por la eliminación temprana, pero su impacto fue real: talento entre líneas, último pase, personalidad.
Ahora, sus actuaciones en la pretemporada con Liverpool han reactivado la conversación. En su segundo año en la Premier, Wirtz está listo para dar un salto. Andoni Iraola lo quiere como mediapunta puro, el clásico número 10, recibiendo entre líneas y viviendo en el último tercio. Con una presión alta y agresiva, tendrá muchas recuperaciones cerca del área rival. Y ahí, su calidad puede ser devastadora.
6. Youri Tielemans, carácter para el nuevo Manchester United
Bélgica alcanzó los cuartos de final empujada, muchas veces, por la jerarquía de Youri Tielemans. Apariciones en momentos clave, liderazgo silencioso, pases que rompen líneas cuando más quema el balón.
Ese Mundial le abrió la puerta de su sueño: de Aston Villa a Manchester United. En Old Trafford necesitan justamente ese perfil: un centrocampista que haga el trabajo sucio, que tape huecos, que llegue desde segunda línea y aparezca con goles importantes. Tielemans no es el más vistoso, pero sí el tipo de jugador que sostiene equipos y cambia dinámicas de vestuario.
5. Bukayo Saka, el arma principal de Arsenal
Su Mundial fue una mezcla de brillantez y frustración. Bukayo Saka jugó condicionado por las molestias físicas y se perdió la semifinal de Inglaterra ante Argentina, un golpe duro para el equipo.
Cuando estuvo en el campo, dejó claro su techo. Una asistencia clave ante México, un hat-trick en el partido por el tercer puesto frente a Francia y varias apariciones desde el banquillo que alteraron partidos. Saka vuelve al Arsenal con un papel nítido: es el referente ofensivo. Otra vez. Si el físico le respeta, su banda derecha será el origen de buena parte del peligro del campeón.
4. Lisandro Martínez, el jefe de la zaga del United
Su etapa reciente en Manchester United ha estado marcada por las lesiones, pero cuando está sano, no hay dudas: Lisandro Martínez cambia el rostro de la defensa. El Mundial lo confirmó.
En la carrera de Argentina hacia la final, el central fue un muro. Firme en el duelo, agresivo en la marca, valiente en la salida. Su salida por un problema físico en la final se notó de inmediato. El United necesita esa versión dominante para sostener su intento de regreso a la élite. Martínez no negocia el choque ni el carácter. Y esa actitud se contagia.
3. Bruno Guimarães, la gran declaración de poder de Arsenal
Cuatro asistencias con Brasil en el Mundial. Solo Michael Olise dio más en todo el torneo. Números que cuentan una parte de la historia; la otra es su influencia en el ritmo del equipo.
Su traspaso de Newcastle United a Arsenal, por unos 101 millones de dólares, es un mensaje directo al resto de la liga. Bruno Guimarães aporta hambre, liderazgo y una capacidad única para mezclar trabajo y talento. Presiona, muerde, organiza y aparece en la frontal para decidir. En un vestuario que ya compite por todo, su llegada sube la exigencia interna un escalón más.
2. Declan Rice, el termómetro del campeón
Cuando Declan Rice no está al cien por cien, se nota. En Inglaterra. En Arsenal. En todos lados. El Mundial lo dejó claro: incluso lidiando con enfermedad y molestias, su rendimiento se mantuvo alto.
Rice marca el tono de la presión, ordena la altura del bloque y decide a qué ritmo se juega. Arsenal depende de ese equilibrio para sostener su fútbol ofensivo sin partirse por la mitad. Si el equipo quiere encadenar títulos de Premier, la ecuación es simple: necesitan a Rice sano, fuerte y mandando. Sin él, todo se tambalea un poco más.
1. Erling Haaland, el huracán que no se detiene
No había muchas dudas sobre quién encabeza esta lista. Erling Haaland llegó al Mundial como máquina de hacer goles y salió aún más grande. Siete tantos con Noruega y un papel central en la sorprendente carrera hasta los cuartos de final. Dentro y fuera del campo, su figura se multiplicó.
Ahora le espera otra temporada bajo las órdenes de Enzo Maresca en Man City. El plan táctico promete espacios para correr y transiciones veloces. Es decir, el escenario perfecto para que Haaland espere, ataque el espacio y castigue. Treinta goles en liga parecen, otra vez, un objetivo razonable, no una fantasía.
El Mundial lo confirmó como fenómeno global. La Premier, un año más, será su escenario principal. Y la pregunta ya no es si marcará la diferencia, sino cuántas defensas más va a destrozar antes de que termine la temporada.





