Arsenal pierde a Mariona Caldentey: baja por lesión de dos meses
El golpe para Arsenal no llega en el marcador, sino en la sala médica. Mariona Caldentey, cerebro y termómetro del equipo londinense, estará alrededor de dos meses fuera por una lesión en los isquiotibiales. Justo cuando el club más necesitaba a su futbolista del año en la WSL.
La internacional española se lesionó en la derrota por 4-2 ante Manchester City el pasado 4 de octubre, un partido que ya había dejado heridas deportivas y que ahora se confirma también como un punto de inflexión físico para las de Renee Slegers.
“Mariona se marchó ante Manchester City y no fue con España. Es una lesión en los isquiotibiales, así que estará fuera un tiempo”, explicó la entrenadora.
No es un simple contratiempo muscular. “Es una lesión más grande en los isquios. La estimación ahora mismo es de entre ocho y diez semanas. Veremos”.
El cuerpo técnico ha repetido pruebas y, dentro de la gravedad, el proceso de curación avanza bien. Slegers no esconde que en el club se agarran a cualquier rayo de esperanza: “Por supuesto, esperamos que sea menos tiempo, pero es una lesión importante”.
Un vacío en el corazón del proyecto
Desde su llegada procedente de Barcelona hace dos años, Mariona se ha convertido en pieza central del proyecto. Ritmo, último pase, pausa cuando el partido se rompe. Todo pasaba por ella. Su impacto fue tal que acabó nombrada Jugadora del Año de la WSL en la temporada 2024-25.
Ahora, Arsenal debe rehacer su libreto sin su futbolista más influyente en el centro del campo. Y lo hace en un contexto incómodo: solo una victoria en las primeras cinco jornadas de liga, dudas crecientes alrededor del banquillo y un puesto 10º en la tabla que no encaja con las aspiraciones del club.
El próximo examen llega este sábado, en casa, ante Birmingham City (12:45 BST). El escenario ideal para reaccionar. El momento menos oportuno para quedarse sin líderes.
Más problemas en ataque: Chloe Kelly y Selina Cerci, también KO
La baja de Mariona no llega sola. Arsenal tampoco podrá contar con la delantera inglesa Chloe Kelly ni con el fichaje veraniego alemán Selina Cerci para el duelo del fin de semana. La lista de ausencias empieza a pesar tanto como los resultados.
“Selina fue operada de la rodilla. Llevaba tiempo con molestias y empeoraron, así que tuvimos que intervenir, por desgracia”, detalló Slegers.
Otra baja “para un tiempo”, sin plazos cerrados, que ayuda a explicar por qué la atacante apenas ha encontrado continuidad desde su llegada.
La entrenadora reconoció que esos problemas físicos arrastrados condicionaron la integración de Cerci: “Es una de las razones por las que le costó más entrar en el equipo, porque se perdió partes de la pretemporada. Ha estado disponible y ha entrenado la mayoría de sesiones, pero obviamente te afecta cuando estás gestionando algo así”.
La Federación alemana realizó también pruebas y la conclusión fue clara: “La mejor solución de cara al futuro era limpiar la rodilla con cirugía”. Un paso necesario, pero que deja a Arsenal con menos pólvora y menos variantes en el frente ofensivo.
Un punto de presión en la temporada
Con el equipo lejos de la zona alta, el debate sobre el futuro de Renee Slegers ya se ha instalado alrededor del club. Los resultados aprietan, las lesiones recortan margen de maniobra y el calendario no espera.
Sin Mariona para dirigir, sin Kelly para desbordar y sin Cerci para ofrecer algo distinto en el último tercio, la responsabilidad se reparte ahora entre las que quedan sanas. El plan cambia, la exigencia no.
El sábado, en el norte de Londres, Arsenal no solo se juega tres puntos ante Birmingham City. Se juega demostrar que puede sostener su temporada mientras espera el regreso de su jugadora del año. Y en una liga tan corta y feroz como la WSL, la pregunta ya es otra: ¿cuánto aguantará el proyecto antes de que el tiempo sin Mariona se note también en la clasificación?






