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Tzolis causa preocupación en Arsenal por lesión en isquiotibial

Tzolis enciende las alarmas en Arsenal: tirón en el isquiotibial y pulso con su seleccionador

La escena lo dijo todo. Mano en la parte posterior del muslo derecho, gesto de dolor, miradas al banquillo… y una negativa rotunda a salir. Christos Tzolis sintió un problema en el isquiotibial, quiso seguir en el campo, pero el seleccionador de Grecia, Ivan Jovanovic, decidió cortar por lo sano. Cambio obligado, bronca contenida y preocupación inmediata en Arsenal.

El extremo de 24 años está ahora previsto para regresar a Londres y se perderá el duelo de Grecia en casa ante Alemania este fin de semana. Un golpe serio para la selección helena, pero sobre todo un aviso para Mikel Arteta, que ve cómo una de sus piezas ofensivas se le escapa justo antes de un tramo de calendario feroz.

El choque con Jovanovic y la “mentalidad griega”

Jovanovic no escondió nada tras el partido. Al contrario, relató el momento casi como si aún lo estuviera reviviendo en la banda.

“¿Cómo lo manejo? Díganmelo ustedes. Soy su entrenador, le digo que salga y él me dice ‘no voy a salir’”, explicó el técnico, describiendo un pulso que terminó con su decisión imponiéndose. Para él, la escena resume algo más profundo: “Lo caracterizo como la mentalidad griega y de todos estos chicos que vienen a la selección, sin importar la edad”.

El seleccionador dejó claro que no vio sentido en arriesgar. No son partidos de clasificación, se trata de la Nations League. No había un título en juego ni un billete inmediato para un gran torneo. Sí, en cambio, la salud de un futbolista que viene de consolidarse en un club de élite.

“Le dije que saliera porque sospeché que no habría hecho eso si no hubiera sentido algo”, admitió. “Esperaba que fuera solo un tirón, algo temporal. No tenía ninguna razón para arriesgar, primero quería proteger al jugador”.

La secuencia final fue tan simbólica como tozuda: Tzolis, en lugar de acercarse al banquillo, se fue a defender un córner. Solo después abandonó el campo. “Estos son nuestros jugadores”, remató Jovanovic, entre orgullo y resignación.

Diagnóstico inicial: unas tres semanas fuera

El viernes por la tarde, Tzolis se sometió a pruebas en Grecia para una primera valoración. Según las informaciones procedentes del entorno de la selección y del club, el temor es claro: el extremo podría estar alrededor de 20 días de baja.

Si ese plazo se confirma, la lesión no sería de larga duración, pero sí lo bastante seria como para alterar la planificación de Arteta en un mes clave. El jugador podría volver antes de que acabe octubre, aunque se perdería una serie de partidos que llegan muy juntos y con mucho en juego.

Un octubre cargado para el vigente campeón

El regreso tras el parón de selecciones no concede margen. El primer compromiso para el vigente campeón de la Premier League será la visita de Leeds al Emirates Stadium el 10 de octubre. Partido doméstico, rival incómodo, necesidad de mantener el ritmo en la parte alta de la tabla.

Tres días después, el foco se desplaza a Europa: Lille llega a Londres en la Champions League. Rotaciones, sí, pero con cuidado; el margen de error en la fase de grupos siempre es más estrecho de lo que parece.

El 18 de octubre, viaje a domicilio para medirse a Nottingham Forest. Otro encuentro de Premier, otro esfuerzo físico, otro partido en el que la profundidad de plantilla se vuelve decisiva.

Si se confirma el pronóstico de unas tres semanas de baja, Tzolis se perdería, como mínimo, esos tres choques. Para un futbolista que empezaba a ganar peso en el engranaje ofensivo de Arteta, el frenazo llega en mal momento.

Bayern en el horizonte… ¿llega Tzolis?

El gran interrogante se sitúa en una fecha: 21 de octubre. Ese día, Arsenal viaja a Alemania para medirse a Bayern Munich en un duelo de Champions League que ya se perfila como uno de los grandes exámenes de la temporada.

Sobre el papel, una ausencia de 20 días deja abierta una pequeña puerta a que Tzolis llegue justo a ese encuentro. Pero el matiz es importante: llegaría sin ritmo, con pocos entrenamientos completos y con el riesgo de recaída siempre latente tras una lesión muscular.

Por eso, el escenario que se maneja como más realista apunta al partido siguiente: el duelo en casa ante Everton, tres días después, podría convertirse en la fecha idónea para su regreso. Más margen, menos urgencia, un contexto algo más controlado para volver a pisar el césped.

Arteta, mientras tanto, deberá reordenar su ataque sin el extremo griego. Menos piernas para abrir el campo, menos variantes para cambiar partidos desde el banquillo en un mes en el que cada detalle cuenta. En un calendario que no perdona, la pregunta ya no es solo cuándo volverá Tzolis, sino cómo llegará Arsenal a ese tramo decisivo sin una de sus armas de banda.