Tuchel no descarta a jugadores de City en descenso
Thomas Tuchel no cierra la puerta a nadie. Ni siquiera a los futbolistas que, por un giro insólito del destino, pudieran acabar jugando fuera de la máxima categoría con sus clubes. El seleccionador de Inglaterra dejó claro que, si Manchester City es finalmente descendido como castigo por sus infracciones financieras, sus jugadores seguirán bajo su radar.
El terremoto que sacude al campeón inglés ha llegado de lleno a la concentración de la selección. El martes, una comisión independiente declaró culpable al City de todos los cargos por incumplimiento de las normas financieras de la Premier League entre las temporadas 2009-10 y 2017-18. Un veredicto histórico. Y explosivo.
El club niega tajantemente cualquier irregularidad y ya ha presentado recurso. Asegura que la resolución contiene “errores materiales claros, de derecho, de principio y de hecho” y la califica de “insegura”. Mientras los abogados del City se preparan para una batalla larga, el fútbol inglés se pregunta qué castigo caerá sobre el equipo que ha dominado la última década: expulsión de la liga, una dura resta de puntos, una multa ejemplar… o una combinación de todo.
En medio de ese ruido, Inglaterra se juega la Nations League. El sábado, en Rijeka, espera Croacia. Y en la lista de Tuchel hay nombres directamente implicados en la tormenta: Elliot Anderson y Marc Guehi, ambos del City, además de Nico O’Reilly, que formó parte del grupo hasta que una lesión le obligó a marcharse.
Tuchel no esquivó el asunto. Lo asumió como parte del contexto.
“Es un tema grande en el grupo”, reconoció ante los medios este viernes.
La pregunta clave llegó rápido: ¿convocaría a jugadores que no compitan en la máxima categoría si el City acaba descendiendo?
“Siempre existe esa posibilidad”, respondió. Sin rodeos.
“Siempre intentaré elegir el mejor equipo para la concentración, para la ocasión, para el torneo. Nunca lo descartaré solo porque no jueguen en la primera división de su país. Tenemos que mirarlo caso por caso”.
La frase rompe una tradición no escrita del fútbol inglés. Los 24 internacionales de la convocatoria actual militan en ligas de élite. Históricamente, resulta casi excepcional ver a un futbolista de la Championship con la camiseta de los Three Lions.
Hay precedentes, pero contados. James Trafford estuvo en las listas de Tuchel en marzo y junio de 2025 cuando aún jugaba en el Burnley, en Championship. No debutó entonces: fue suplente en ambas ventanas y no obtuvo su primera internacionalidad completa hasta regresar al Manchester City. Antes, Sam Johnstone fue el último en jugar con Inglaterra mientras competía en la segunda categoría, con el West Brom en 2021. Kalvin Phillips incluso dio el salto a la selección cuando todavía no había disputado un solo minuto en Premier League con el Leeds.
Tuchel conoce bien ese terreno. Sabe que el nivel competitivo no siempre se mide por la etiqueta de la división. Y su mensaje, en pleno huracán regulatorio, suena casi a aviso: si el City cae, sus jugadores no quedarán automáticamente fuera del escaparate internacional.
En la concentración, el caso City es imposible de ignorar.
“Entre partidos hemos tenido algo de tiempo libre y es un gran tema. Todo el mundo habla de ello, no hace falta otra voz”, admitió el seleccionador.
El técnico alemán se apartó deliberadamente del debate jurídico.
“Me alegro de no ser esa voz. Nadie necesita mis medias nociones sobre el tema”, soltó, marcando distancia.
Eso no significa que el vestuario viva ajeno a lo que ocurre fuera del césped. Al contrario.
“Por supuesto que los jugadores hablan de ello. Los jugadores del City hablan de ello. Hablamos con ellos, pero solo brevemente”, explicó.
El mensaje de Tuchel, ahí, fue doble. Comprensión puertas adentro. Firmeza puertas afuera. Los futbolistas del City, en pleno ojo del huracán, han encontrado en la selección un refugio competitivo, un lugar donde la conversación vuelve a girar alrededor del balón.
“Están listos para mañana, es lo que muestran en el campo y en la concentración”, aseguró el técnico.
La cita en Rijeka llega marcada por un contexto insólito: una selección que se prepara para la Nations League mientras uno de sus grandes proveedores de talento se enfrenta al mayor juicio deportivo de su historia reciente. Tuchel, al menos, ya ha dejado clara su postura: el escudo del club puede bajar de categoría; el nivel del jugador, si responde en el campo, no. Y ahí se jugarán muchas carreras internacionales si el fallo contra el City se convierte en castigo real.






