Tuchel y el desafío ante Croacia: un partido de Nations League decisivo
Thomas Tuchel llega a Croacia con un mensaje nítido para su Inglaterra: el duelo de Nations League no es un amistoso veraniego, aunque el escenario pueda engañar. Sol, paisaje idílico, un ambiente casi de pretemporada… y gradas prácticamente vacías. Pero el técnico alemán no compra esa sensación.
“Estar a puerta cerrada nunca es agradable. Es una atmósfera extraña”, admite. El encuentro se disputará sin público general, con la excepción de niños locales y un pequeño grupo de aficionados ingleses. “Estoy feliz por los niños que podrán ver el partido y a los jugadores tan de cerca. Y contento de que nuestros 100 o 200 aficionados tengan la oportunidad de estar aquí. Para nosotros significa mucho. Los más leales pueden ver el partido”.
El contraste es brutal: un choque que puede marcar la Nations League para Inglaterra, jugado en un silencio casi de entrenamiento. Tuchel lo sabe y avisa a los suyos: nada de desconexiones, nada de “modo vacaciones”. “Puede sentirse un poco como pretemporada, pero no lo es. Es un partido crucial en la Nations League”, subraya.
Un duelo grande, un escenario raro
El seleccionador inglés desprende calma, incluso cierto disfrute del entorno. “¿Qué no te puede gustar aquí? Hace un tiempo precioso y la gente es amable. Llevamos siete semanas juntos en Estados Unidos, así que tenemos un gran vínculo. Estar aquí, en este lugar tan bonito y entrenar en este entorno… ¿qué no se puede amar?”, describe.
Pero el tono se endurece cuando habla de Croacia. Respeto absoluto. “Esperamos un partido difícil contra una gran nación futbolística y un país orgulloso, un equipo lleno de calidad. Una mezcla de jóvenes y jugadores experimentados con un entrenador joven. Todos estarán listos para darlo todo por el nuevo entrenador”.
Tuchel lo resume con una imagen que lo dice todo: “Se siente como un partido de copa, quizá una semifinal”. El elogio a la escuela croata es directo: “Soy un gran admirador de vuestros jugadores. Tienen mucha calidad técnica y son grandes competidores. Es un partido prometedor”.
En la pizarra, un nombre subrayado: Martin Baturina. “Esperamos detener la racha de Martin Baturina contra equipos ingleses, pero no es el único. Tendremos un ojo puesto en él”, reconoce el técnico.
Fatiga bajo control y una sola baja
En lo deportivo, Tuchel llega con buenas noticias para Inglaterra. Ha gestionado con cuidado la carga física en los últimos días, consciente del desgaste acumulado en jugadores clave. “Nos hemos ocupado de la fatiga en las últimas sesiones de entrenamiento. Ha marcado una gran diferencia tener tres días entre partidos, así hemos podido cuidar a jugadores con un alto volumen de esfuerzo como Elliot Anderson y Anthony Gordon, por ejemplo”.
El balance es casi perfecto: solo una ausencia. “Todos han estado en el entrenamiento hoy excepto Nico O’Reilly, que tuvo que dejar la concentración para recibir tratamiento y marcharse lo antes posible. Su molestia era demasiado dolorosa y no podía estar en el campo. Es el único no disponible”.
El resto, listos. “Todos los demás empezaron y terminaron el entrenamiento hoy a un nivel alto. Así que todos los demás están preparados para jugar”, sentencia Tuchel. Un mensaje claro: no habrá excusas físicas si el nivel baja.
Manchester City, tema de vestuario… pero no de banquillo
En paralelo al partido, la concentración de Inglaterra no vive aislada del ruido exterior. El veredicto sobre Manchester City se ha colado en todas las conversaciones del fútbol europeo, y el vestuario inglés no es una burbuja.
Tuchel no se esconde: “Tuvimos algo de tiempo libre entre los partidos y es un tema grande. Todo el mundo habla de ello, así que no hace falta otra voz. Me alegro de no ser yo esa voz. Nadie necesita mis medias nociones sobre el asunto”.
Admite que el tema circula entre los jugadores, incluidos los propios futbolistas del City y nombres como Marc Guehi o Elliot Anderson. “Por supuesto, los jugadores hablan de ello. Los jugadores del City hablan de ello. Hablamos con ellos, pero solo brevemente. Están listos para mañana. Pero, por supuesto, es un tema grande en la concentración”.
La otra derivada del caso City impacta directamente en el futuro de la selección: qué hacer si un gigante de la Premier acaba descendiendo. Tuchel no se ata las manos. Le preguntan si descartaría convocar jugadores que no compitan en la máxima categoría de su país. Su respuesta abre la puerta de par en par.
“Siempre existe esa posibilidad. Siempre intentaré elegir el mejor equipo para la concentración, para la ocasión, para el torneo. Nunca lo descartaré solo porque no jueguen en la primera división de su país. Tenemos que mirarlo caso por caso”.
Es una declaración de principios. Meritocracia por encima del estatus de la liga. Un mensaje que muchos futbolistas seguirán con atención si el tablero del fútbol inglés se sacude de verdad.
Inglaterra saldrá a un estadio casi mudo, pero el ruido alrededor del equipo es ensordecedor: un partido que pesa como una semifinal, un rival con orgullo y talento, un caso que puede redibujar el mapa del fútbol inglés y un seleccionador que no piensa relajarse ni un minuto. La cuestión es sencilla: ¿responderá el equipo con el mismo filo que promete su entrenador?






