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Manchester City se prepara para enfrentar al campeón de Europa

Tres días antes de medirse al campeón de Europa Paris Saint-Germain, Manchester City lanzó un aviso contundente. En una tarde encendida, con ambiente de gran cita, los de Pep Guardiola arrollaron 3-0 a Liverpool en la Premier League y se presentaron ante Europa con un mensaje claro: llegan en plena forma.

El partido no tardó en encenderse. City salió a mandar, a instalarse en campo rival, a mover la pelota con esa mezcla de paciencia y veneno que desarma defensas. Liverpool intentó responder con presión alta, pero el ritmo de los locales fue asfixiante. Cada recuperación celeste se convertía en una amenaza.

El primer golpe llevó la firma de Jérémy Doku. El extremo belga, eléctrico y vertical, encaró, desbordó y definió para abrir el marcador y desatar el ruido en las gradas. Un gol que no solo adelantó a City, también marcó el tono del encuentro: uno contra uno, velocidad y agresividad constante sobre la zaga visitante.

Con la ventaja, los locales no levantaron el pie. Siguieron mordiendo. La recompensa llegó con el de casi siempre. Erling Haaland, implacable en el área, apareció para ampliar la diferencia y castigar a un Liverpool que ya empezaba a acusar el desgaste. Un balón suelto, un espacio mínimo, y el noruego volvió a demostrar por qué es uno de los delanteros más temidos del planeta.

El 2-0 no apagó a City. Al contrario, olieron la oportunidad de cerrar la tarde. El tercer tanto llevó el sello de Rayan Cherki, que rubricó la goleada y terminó de inclinar el duelo hacia la exhibición. Con el 3-0, el estadio se convirtió en una declaración colectiva: el equipo está listo para el siguiente desafío, el más grande, ante el campeón de Europa.

No fue solo el resultado. Fue la sensación de control, de autoridad, de equipo que llega al tramo decisivo del calendario con las ideas claras y las piernas frescas. Si Paris Saint-Germain buscaba alguna grieta en el ánimo de los ingleses, no la encontró en esta actuación. El choque que se viene huele a noche grande de Champions, y City aterriza en ella con una victoria que pesa más que tres puntos.

Max Verstappen, dueño de Singapur

En otro escenario y otro deporte, pero con la misma idea de dominio total, Max Verstappen firmó un fin de semana perfecto en el Gran Premio de Singapur de Fórmula 1.

El neerlandés se impuso en la carrera del domingo y encadenó su segunda victoria consecutiva en el campeonato. Ya había marcado territorio el sábado, ganando la carrera sprint, y remató el trabajo con una actuación sólida y sin fisuras en el trazado urbano.

Control del ritmo, gestión impecable de neumáticos, sangre fría en los momentos clave. Verstappen no dejó espacio a la duda. Cerró Singapur con doble triunfo y reforzó la sensación de que atraviesa otra de esas rachas en las que cada fin de semana parece hecho a su medida.

City llega lanzado a su cita con Paris Saint-Germain. Verstappen sale de Asia con otro golpe de autoridad. Dos escenarios distintos, una misma pregunta: ¿quién se atreve a frenar a estos dos gigantes en plena marcha?