Tijjani Reijnders: El adiós de una estrella fugaz del Manchester City
Manchester City se prepara para hacer caja con Tijjani Reijnders. El centrocampista neerlandés está a un paso de fichar por el Al-Qadsiah de la Saudi Pro League en una operación cercana a los 52 millones de libras, apenas un año después de aterrizar en el Etihad.
Reijnders llegó el pasado verano procedente del AC Milan, avalado por un título individual de peso: Mejor Centrocampista de la Serie A en la temporada 2024/25. City pagó entonces 46,5 millones de libras por él, una inversión importante que apuntaba a pieza de futuro en la sala de máquinas de Pep Guardiola. Sin embargo, su etapa en Inglaterra se ha consumido a toda velocidad. Un curso, sensaciones dispares y ahora una salida que deja beneficio económico pero también la sensación de oportunidad fugaz.
No es un caso aislado. El club de Manchester se suma así a una lista cada vez más larga de grandes fichajes que apenas han resistido un año en la élite inglesa antes de hacer las maletas.
Crespo, un gigante de paso fugaz por el Chelsea
Hernán Crespo fue, en su día, el gran golpe de efecto del nuevo Chelsea de Roman Abramovich. Verano de 2003, Stamford Bridge en plena transformación y el argentino aterrizando en Londres después de haber sido, tres años antes, fichaje récord mundial por la Lazio y de una breve etapa en el Inter.
Su primer año con el Chelsea dejó números respetables: 12 goles en 31 partidos. Gol, presencia, nombre. Pero la dinámica del club cambió de golpe. Un verano después, con Didier Drogba llegando desde el Olympique de Marseille para liderar el ataque, Crespo quedó sin sitio. El argentino salió cedido al AC Milan, otra escala de lujo en una carrera de alto nivel.
Regresó a Londres en la temporada 2005/06 y contribuyó al título de la Premier League, pero el reencuentro duró poco. Al finalizar ese curso, se marchó definitivamente de vuelta al Inter. Dos etapas, un año completo de impacto real y la sensación de que el Chelsea solo fue una parada intermedia en una carrera marcada por traspasos sonados.
Di María y un récord que se rompió demasiado pronto
Manchester United también sabe lo que es apostar fuerte por una estrella y despedirse a la primera de cambio. El club de Old Trafford rompió el récord de traspaso en Reino Unido para fichar a Ángel Di María desde el Real Madrid en 2014, decidido a darle a Louis van Gaal un refuerzo de élite tras la etapa gris con David Moyes después de la retirada de Sir Alex Ferguson.
Di María llegaba como campeón de la Champions con el Real Madrid y arrancó con brillo, goles, asistencias, la sensación de que el fichaje encajaba. Pero el impulso inicial se desplomó. El argentino nunca terminó de adaptarse a la vida en Manchester ni a la relación con Van Gaal, y el clima alrededor del club se volvió asfixiante para él.
Su salida hacia el Paris Saint-Germain llegó con pérdida económica clara: United asumió un déficit de 15,7 millones de libras respecto a lo pagado. Un curso, un puñado de destellos y un divorcio rápido entre una estrella de talla mundial y un gigante europeo en plena reconstrucción.
Benteke, del rol de salvador al adiós prematuro
Christian Benteke vivió un guion similar en Liverpool. El club de Anfield activó su cláusula de rescisión de 32,5 millones de libras en el Aston Villa, convirtiéndolo en el fichaje más caro de su historia en ese momento. Los números le respaldaban: 49 goles en 101 partidos con el Aston Villa, un especialista en rescatar puntos y sostener ataques casi en solitario.
Su estreno en Anfield prometía. Marcó el gol de la victoria en su debut liguero en casa ante el Bournemouth y pareció listo para liderar la delantera. Pero el contexto competitivo, los cambios de entrenador y de estilo terminaron por dejarle sin espacio. Como otros grandes nombres, Benteke descubrió que un gran traspaso y un buen arranque no garantizan una larga vida en la Premier.
Ahora es Reijnders quien se suma a esa galería de grandes apuestas de una sola temporada. Manchester City recupera la inversión y algo más. Él se marcha a un nuevo proyecto en Arabia Saudí. La pregunta, como siempre en estos casos, queda flotando: ¿ha sido un simple desajuste de tiempos o el inicio de una nueva ruta express para las estrellas europeas rumbo al Golfo?






