Logotipo completo Tribuna Gol

Suecia arranca la Nations League con victoria ante Rumanía

La nueva Suecia de Graham Potter no esperó a presentarse. Golpeó pronto, sufrió un susto y terminó imponiendo su jerarquía: 2-1 ante Rumanía para abrir con victoria su andadura en la Nations League y mandar un mensaje claro en el Grupo 4 de la League B.

El plan fue nítido desde el inicio: balón limpio, ritmo alto y aprovechar la calidad diferencial de sus atacantes. Y cuando tienes a Alexander Isak en el área, el guion suele inclinarse a tu favor.

Isak, el delantero de 125 millones que no perdona

Minuto 20. Un desmarque, un pase filtrado y un remate que explica por qué Liverpool pagó 125 millones por él. Yasin Ayari, desde la mediapunta, vio el hueco y soltó un envío perfecto a la espalda de la defensa rumana. Isak, que llega lanzado con cuatro goles en cinco jornadas de Premier League, controló y definió con calma de veterano ante Ionut Radu.

Un toque para perfilarse, otro para batir al guardameta. Frialdad absoluta. 1-0 y sensación de que Suecia tenía el partido donde quería.

Rumanía, sin embargo, no se descompuso. Subió líneas, apretó los duelos y encontró premio pronto.

Man responde, pero Gyokeres dicta sentencia

Nueve minutos después del tanto de Isak, Dennis Man silenció por un momento la euforia local. El atacante rumano aprovechó una buena acción ofensiva para igualar el marcador y recordarle a Suecia que la Nations League no regala nada.

El gol visitante cambió el tono del encuentro. Suecia perdió algo de control, Rumanía se animó, el ritmo se volvió más brusco. El partido pedía una jugada que lo desatascara.

Llegó justo antes del descanso. Y tuvo un protagonista que necesitaba este gol más que nadie: Viktor Gyokeres.

El delantero de Arsenal, que apenas ha participado en dos partidos saliendo desde el banquillo en las cinco primeras jornadas de Premier League, olió sangre donde otros no ven nada. Un error de Ionut Radu, una pelota suelta en el área pequeña y la reacción inmediata: control corto y definición a quemarropa. 2-1 y el estadio respiraba.

No fue un gol brillante desde la estética, pero sí desde la mentalidad. Un delantero que casi no juega en su club, pero que no duda cuando la selección lo llama.

Un liderato que sabe a aviso

El segundo tiempo tuvo menos brillo y más oficio. Suecia manejó la ventaja, cerró espacios y dejó que el reloj trabajara a su favor. Rumanía buscó la igualada, pero le faltó precisión en los últimos metros y se topó con un bloque ordenado, cómodo defendiendo su renta.

El pitido final certificó algo más que tres puntos: la primera Suecia de Graham Potter ya se ve reconocible. Equipo valiente con balón, agresivo en los metros finales y con dos delanteros de élite marcando diferencias.

Con este 2-1, Suecia se coloca en lo más alto del Grupo 4 de la League B y mira de frente su siguiente examen: Polonia, el lunes, otra vez en casa.

Primer paso dado. Ahora falta saber si este estreno será solo un buen inicio o el punto de partida de una selección que quiere volver a mirar hacia arriba en el fútbol europeo.