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Suárez brilla en el debut de Lewandowski y guía a Inter Miami a la victoria

Luis Suárez no necesitó a Lionel Messi para adueñarse de la noche. Con dos goles y un partido jugado con colmillo, el uruguayo arruinó el debut de Robert Lewandowski con Chicago Fire y sostuvo el triunfo de Inter Miami por 3-2 en la MLS.

Messi, todavía digiriendo la derrota en la final del Mundial ante España, se quedó en casa, en reposo. El escenario quedó libre. Suárez lo ocupó como en sus mejores días.

Un autogol increíble abre el guion

Si Lewandowski tenía dudas sobre lo que le esperaba en su estreno en la liga estadounidense, los primeros quince minutos se encargaron de despejarlas. Y no precisamente a su favor.

Un defensor de Inter Miami cedió atrás hacia Rocco Ríos Novo, en apenas su segundo partido de la temporada. El guardameta quiso reventar el balón, sin complicaciones. Acabó firmando una de las escenas más torpes de la jornada: el despeje salió mordido, la pelota tomó un giro extraño y terminó dentro de su propia portería. Autogol y ventaja temprana para Chicago Fire sin haber hecho casi nada para merecerla.

Lejos de hundirse, Inter Miami reaccionó con rabia.

Suárez se adueña del partido

El equipo de Florida adelantó líneas, apretó la salida rival y empezó a someter a Chicago. El castigo llegó desde los once metros. Penalti para Inter Miami y Suárez, en su partido número 100 con el club, tomó la responsabilidad. Carrera corta, golpe seco, gol. Empate y gesto de puro oficio del uruguayo, que ni pestañeó.

Con el 1-1, el encuentro se abrió. Chicago intentó correr, Inter Miami buscó asociarse. En ese caos controlado, el que mejor leyó el ritmo fue otra vez Suárez. Ya en la segunda parte, encontró el espacio justo para poner el 2-1 y completar su doblete, coronando una noche especial en lo estadístico y en lo simbólico: 100 apariciones con la camiseta rosa, dos goles decisivos y un mensaje claro de vigencia.

Un estreno áspero para Lewandowski

Al otro lado, el foco apuntaba a Lewandowski. Nuevo emblema de Chicago Fire tras llegar libre este verano tras el final de su contrato con Barcelona, el polaco de 37 años (cumplirá 38 en agosto) vivió un debut mucho más áspero de lo esperado.

Se le vio incómodo con el ritmo acelerado y el ida y vuelta constante de la MLS. Pidió pausa, pidió apoyos cortos, pidió que el equipo dejara de rifar el balón con envíos largos. Sus gestos de frustración hacia los compañeros se repitieron varias veces, reclamando calma en un entorno que no la concede fácilmente.

Sin influencia real en el juego y cada vez más desconectado, Lewandowski dejó el campo tras una hora. Un estreno discreto, casi anónimo, en una liga que no espera a nadie.

Chicago reacciona, pero aparece Blampek

Pese al golpe anímico del segundo gol de Suárez, Chicago Fire no se desmoronó. Encontró el empate en la segunda mitad y, por momentos, coqueteó con la remontada. El partido se inclinó hacia la portería de Ríos Novo, que pasó de villano involuntario a superviviente bajo una lluvia de ataques.

Inter Miami resistió como pudo. El duelo parecía encaminado a un reparto de puntos hasta que, a cinco minutos del final, emergió un nombre menos esperado: Preston Blampek. El joven atacante aprovechó su momento y firmó el 3-2 en el minuto 85, un derechazo que sentenció el encuentro y desató la celebración local.

El tanto de Blampek no solo cerró la noche, también marcó una diferencia clave en la tabla.

Un Este que se calienta

Con este triunfo, Inter Miami se mantiene segundo en la Conferencia Este con 34 puntos, sosteniendo su candidatura en la parte alta. Chicago Fire, que soñó con aguar la fiesta del centenario de Suárez y el retorno de Messi en el horizonte, se queda tercero con 26, mirando hacia arriba pero consciente de la brecha.

Para Lewandowski, la siguiente cita llega lejos de casa: el próximo sábado, visita a New York City. Su primera aparición ante su nueva afición tendrá que esperar hasta el 1 de agosto. Tendrá tiempo para adaptarse al vértigo de la MLS, o al menos para intentarlo.

Mientras tanto, la liga sigue sumando nombres ilustres. Antoine Griezmann ya se ha unido a Orlando City y, hace apenas unos días, Inter Miami confirmó la llegada del brasileño Casemiro para apuntalar el centro del campo.

Las estrellas aterrizan, los focos se multiplican y la MLS acelera. De momento, el pulso lo marca un viejo conocido del gol: Luis Suárez, todavía decisivo, todavía letal.