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Seani Maguire brilla en la fiesta del título en Turner’s Cross

La noche en Turner’s Cross tenía guion propio: pasillo de honor, leyenda que se despide, trofeo en juego y un viejo goleador con hambre nueva. Seani Maguire no desaprovechó el escenario. Doble diana en la primera parte, título de First Division alzado por Fiacre Kelleher y el delantero coronado como líder en solitario de la tabla de máximos anotadores.

Todo ante 4.788 espectadores y bajo la mirada de Roy Keane. Noche grande en Cork.

Maguire, imparable tras la lesión

El exinternacional irlandés atraviesa un momento feroz. Desde que volvió de su lesión suma 11 goles en ocho partidos, 19 en total esta temporada. Frente a Finn Harps volvió a decidir con la naturalidad de quien conoce de memoria el área rival.

El partido arrancó con respeto y nostalgia. Primero, Harps hizo el pasillo de honor a Cork City, campeón ya de la First Division. Después, ambos equipos se alinearon para aplaudir a Greg Bolger, que esta semana anunció su retirada tras 20 años de carrera en la League of Ireland. El veterano mediocentro jugaba una de sus últimas noches grandes.

El desenlace fue muy distinto al tono emotivo del inicio: Kelleher levantando el trofeo, tercera vez en cinco años que City se proclama campeón de la categoría. Ahora, el reto es claro: que la próxima estancia en la Premier Division dure bastante más.

Cork aprieta, Maguire castiga

Finn Harps, colista, viajó a Cork con orgullo herido pero sin intención de regalar nada. Finn McKenlay lideró un equipo combativo que, pese al esfuerzo, encajó su 13ª derrota en 14 encuentros.

Con tres tropiezos en los últimos cuatro partidos desde que aseguraron el título, Barry Robson no quiso más relajación y devolvió al once a cuatro habituales: el portero Conor Brann, el central Charlie Lyons y los extremos Cillian Murphy y Hans Mpongo.

En el banquillo rival, Patrick McEleney también movió piezas. Entraron los goleadores con la selección sub-19 de Irlanda, Gavin McAteer y Josh Cullen, junto a Ronan Ferns y Max Hutchinson. Las ausencias de Darragh Coyle y Aaron McLaughlin obligaron a un plan distinto: 5-4-1 muy compacto sin balón y Tony McNamee, de forma poco habitual, como referencia ofensiva.

Bolger, en su noche de homenaje, estuvo cerca de dejar una postal para el recuerdo nada más arrancar. Un centro exterior de empeine, precioso, se paseó a centímetros de la cabeza de Maguire. El estadio contuvo el aliento.

Cillian Murphy, el prodigio de 17 años que antes del saque inicial recibió los premios de jugador del año y jugador joven del año de City, probó desde la frontal, pero su disparo se fue por encima del larguero. Poco después, Corey Sheridan tuvo que volar a mano cambiada para desviar un tiro peligroso de Mpongo.

La presión acabó rompiendo el muro en el minuto 24. Un balón largo de Harps se perdió por línea de banda y Cork sacó rápido, castigando la desconexión rival. El juego se volcó hacia la izquierda, Conor Drinan combinó con Mpongo y el centro del neerlandés encontró a Maguire, más rápido que todos. Toque sutil al primer palo, giro de tobillo inteligente y 1-0.

Harps respondió con su primer aviso serio: McAteer armó la pared con Bernardo Monteiro, entró en zona de peligro, pero Bolger se cruzó a tiempo para bloquear el disparo. Fue un respiro corto. Mpongo, muy activo, rozó el segundo con un rosca que se fue por encima del travesaño.

La ocasión más clara antes del descanso llegó tras un disparo de Murphy que ya celebraba medio estadio. Joel Bradley-Walsh apareció sobre la línea para despejar in extremis. El rechace cayó a Mpongo, que esta vez enganchó demasiado fuerte y mandó el balón alto.

El duelo se endureció. Cullen y Ciaron Harkin vieron la amarilla por entradas tardías. Bolger, decidido a despedirse con gol, ganó un cabezazo en el área, pero su intento se marchó por encima.

Gol psicológico antes del descanso

El segundo mazazo para Harps fue especialmente cruel y llegó en el momento más dañino, justo antes del descanso. Primero, Monteiro se plantó en el área local tras un pase filtrado de McNamee y cayó derribado por Rory Feely. Los visitantes pidieron penalti con vehemencia, pero el árbitro John Sconnie Walsh, bien colocado, dejó seguir.

De la posible igualada se pasó al 2-0 en cuestión de segundos. Drinan convirtió la defensa en contraataque, Ruairí Keating atacó el espacio, ganó metros y levantó la cabeza. Pase atrás medido y Maguire, otra vez en el sitio exacto, empujó a placer. Gol de delantero puro. Gol que cambió el descanso.

Despedida de Bolger, ovación cerrada

La segunda parte bajó de revoluciones, pero dejó momentos cargados de simbolismo. Bolger siguió repartiendo juego con clase, incluyendo un centro disfrazado que volvió a encontrar a Maguire. Sheridan, bien colocado, evitó el hat-trick.

En el minuto 63 llegó el instante que todos esperaban. Bolger abandonó el césped entre un nuevo pasillo de sus compañeros y una ovación de pie desde las gradas. Una carrera de dos décadas en la League of Ireland resumida en un minuto de aplausos.

Con el ritmo más pausado, Cork siguió mandando. Sheridan tuvo que intervenir de nuevo ante Mpongo y después reaccionó bien para desviar por encima un centro envenenado de Drinan.

Harps también encontró su opción para meterse en el partido. El suplente Guilherme Priosti rompió líneas con una conducción elegante y dejó a la defensa de City atrás. Su pase generó una buena ocasión para Adam McDaid, pero la zaga local apretó a tiempo y el remate no encontró puerta.

El marcador ya no se movió. Cork City cerró la noche con título, doblete de su ‘9’ y la sensación de que el regreso a la élite llega con bases más sólidas. Harps, pese a la actitud, se marchó con otra derrota que pesa, aunque no mancha el esfuerzo.

Play-offs al rojo vivo: Bray, UCD y un baile de posiciones

Lejos de Turner’s Cross, la jornada también agitó la pelea por los play-offs. Bray Wanderers y UCD aseguraron su plaza con una fecha aún por disputarse. No lo hicieron con actuaciones brillantes, pero cumplieron el único objetivo que importaba: estar dentro.

En el Carlisle Grounds, Bray remontó un 0-2 ante Wexford para rescatar un 2-2 que sabe a clasificación. Jake Doyle había puesto a los visitantes dos goles arriba antes del descanso con un doblete, pero los Seagulls reaccionaron tras el intermedio. Endri Mustali y Ben McCormack firmaron los tantos que sellaron el punto decisivo.

En Belfield, UCD tampoco pasó del empate, 1-1 frente a Longford Town. Louis Dignam adelantó a los Students desde el punto de penalti antes del descanso. James Bailey, ya en la segunda mitad, aseguró un punto vital para Longford.

Ese tanto tiene un peso enorme en la tabla. Longford cierra la noche en quinta posición, último billete para el play-off, por diferencia de goles frente a Cobh Ramblers, derrotado 2-0 por Kerry.

El triunfo de los hombres del Kingdom en St Colman’s Park fue directo y efectivo. Goles de Cian Bargary y Cian Brosnan, y salto hasta la cuarta plaza. Un movimiento clave a las puertas de la última jornada.

Athlone Town sigue con vida, pero muy tocado, tras caer 2-1 en casa ante Treaty United. Los visitantes se pusieron 0-2 en Lissywoollen gracias a los tantos de Mark Byrne y Ben Feeney. Brian McManus recortó en el tramo final, demasiado tarde para cambiar el signo del partido.

El escenario para la última fecha es claro: Athlone está obligado a ganar a Longford para mantener alguna opción de play-off. Kerry recibe a Cork City, ya campeón, mientras Cobh Ramblers viaja para medirse a Treaty United.

El título ya tiene dueño. Lo que queda por decidir es quién se atreve a alargar la temporada y quién se quedará mirando cómo otros persiguen el ascenso.