Séamus Coleman se baja de la Nations League pero sigue en los planes de Irlanda
Séamus Coleman no ha colgado las botas internacionales. Ni mucho menos. Pero el veterano lateral ha decidido dar un paso al costado en esta ventana de la UEFA Nations League por una razón tan sencilla como contundente: no tiene club y considera que sería “injusto” ocupar un sitio en la convocatoria en estas condiciones.
Así lo explicó el seleccionador Heimir Hallgrimsson, que dejó claro que el excapitán del Everton sigue formando parte de sus planes.
“Mi intención es que, sea en la forma que sea, esté con nosotros en el futuro, ojalá como jugador. Su intención es jugar, se mantiene en forma, pero no ha estado entrenando con un club ni con un equipo”, señaló el islandés en rueda de prensa, apuntando también que tanto Coleman como Robbie Brady siguen buscando destino.
Coleman, que cerró el pasado curso una etapa de 17 años en el Everton, cumplirá 38 el mes que viene. Desde que salió de Goodison Park entrena por su cuenta, como él mismo contó hace unas semanas en el podcast Stick To Football. Sin embargo, al llegar la lista de Hallgrimsson para los cuatro primeros partidos de la Nations League, su nombre brillaba por su ausencia.
La decisión, según el seleccionador, fue consensuada… pero nacida del propio jugador. “Sentimos, y sobre todo él sintió, que lo apropiado era que se quedara fuera en esta ocasión. Sobre todo porque consideraba que sería injusto para otros jugadores que él fuese elegido en este momento”, explicó Hallgrimsson.
Lesiones, regresos en el horizonte y un capitán ausente
La lista irlandesa llegó también marcada por la baja esperada de Nathan Collins. El central y capitán se lesionó en el gemelo con el Brentford a principios de mes y no estará en esta ventana. Hallgrimsson, no obstante, confía en que el defensa vuelva a la acción con su club después del parón internacional.
Más alentador aún fue el mensaje sobre dos ausencias de largo recorrido: Evan Ferguson y Josh Cullen. Ninguno de los dos se viste de verde desde noviembre de 2025, el primero por un problema de tobillo, el segundo por una rotura de ligamento cruzado.
“Probablemente empezarán a entrenar sobre el césped con sus clubes después de esta ventana FIFA. Así que quizá el próximo campamento sea su momento”, apuntó el técnico, dejando abierta la puerta a un regreso clave para el tramo final del año.
Entre las novedades, Hallgrimsson incluyó al versátil Bosun Lawal, del Stoke City. Una llamada con matices. El jugador, con una internacionalidad absoluta en su haber, llega tocado.
“Está lesionado ahora mismo, pero lo valoramos tan alto”, subrayó el islandés. “Queremos que esté en la concentración, con nosotros y alrededor del grupo. No espero que juegue mucho. Estamos en colaboración con Stoke City para ver cuánto puede hacer, cómo le cargamos de trabajo y ojalá pueda participar algo al final del campamento. Lo valoramos tanto que creemos necesario que esté cerca de la plantilla”.
Kosovo, dos duelos con Israel y un vestuario incómodo
El calendario no da respiro. Irlanda abrirá su Nations League el jueves que viene en Pristina ante Kosovo. Después llegará el foco político y deportivo: dos partidos ante Israel, ambos en sedes neutrales, primero en Hungría y luego en Serbia, tras la decisión de no disputar esos encuentros en territorio israelí.
Hallgrimsson no esquivó el tema. Todo lo contrario. Contó que habló uno a uno con sus jugadores para medir el pulso del vestuario.
“He hablado con todos ellos individualmente sobre esto, porque no deberías tratar este tema en una charla de grupo”, explicó. “Obviamente tenemos opiniones distintas, con distinta intensidad. Creo que lo mejor que se puede decir, sin entrar en situaciones individuales, es que ninguno de nosotros se siente cómodo jugando estos partidos”.
La frase pesa. Pero el seleccionador marcó también la línea de actuación del grupo: “Una vez que hemos decidido jugarlos, todos permanecemos juntos y jugamos como uno solo. Queremos representar a Irlanda con los mejores partidos y actuaciones que podamos ofrecer. Ese es el acuerdo entre todos. No tenemos que compartir la misma opinión, eso es la naturaleza humana”.
Una racha que proteger en una Nations League distinta
Mientras el debate rodea los partidos ante Israel, Hallgrimsson no pierde de vista el césped ni el contexto competitivo. La UEFA ha reformado la Nations League, que pasa de cuatro a tres niveles. Los equipos de la League B ya no se juegan un descenso directo a la League C como en ediciones anteriores.
El islandés, sin embargo, no ve margen para la relajación. “Hay muchas razones por las que queremos hacerlo realmente bien en estos partidos de la Nations League”, afirmó.
La selección llega en buena dinámica. “Estamos en un buen momento, en una espiral positiva. Queremos mantenerla. No hemos perdido en los últimos siete partidos. Que siga así”, reivindicó. “Estamos encajando menos goles y todos los indicadores que usamos para medir nuestro rendimiento muestran que estamos mejorando”.
En ese contexto, la ausencia temporal de un símbolo como Séamus Coleman no suena a final de ciclo, sino a pausa estratégica. Irlanda quiere seguir creciendo, encadenando resultados y afinando un bloque que, tarde o temprano, volverá a mirar al banquillo y verá al eterno número 2 preparado para otra batalla. La cuestión es cuándo… y con qué escudo en el pecho a nivel de club.






