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Saliba: Arsenal protege a su pilar en su regreso

William Saliba vuelve, poco a poco, a ver la luz. Después de meses atrapado en un cuerpo que no respondía, el central de Arsenal empieza por fin a avanzar en su rehabilitación física, esquivando el quirófano para intentar salvar una carrera que venía jugando al límite.

El defensa de 25 años cayó en julio, durante la semifinal del Mundial con Francia ante España, un desplome tan brusco como revelador: su espalda llevaba tiempo pidiendo auxilio. Desde entonces, diagnóstico claro y ausencia larga. Nada de prisas. Nada de atajos.

Un cuerpo al límite

En lugar de operarse, Saliba se ha sometido en Londres a un plan diario, casi obsesivo, de masajes y fisioterapia en las instalaciones de Arsenal. El cuerpo técnico médico del club ha optado por la vía más conservadora: primero estabilizar, después reconstruir. Solo ahora le han permitido pasar de la bicicleta al césped, del pedaleo silencioso al impacto real de la carrera.

Según informó L’Équipe, el central llegó a sostener su temporada pasada, y el propio Mundial, a base de analgésicos. Jugó dopando el dolor, no el rendimiento. El precio fue brutal: hasta dos días sin poder moverse con libertad después de cada partido. Un líder de la élite europea reducido, físicamente, a la mínima expresión.

“Ha sufrido demasiado”

Ahora descansa en Île-de-France durante este parón de selecciones, lejos del foco, pero no del ruido que genera su ausencia. Su entorno, sin embargo, baja el volumen y pisa el freno.

“Él sabe que tiene que tomarse su tiempo. Ha sufrido demasiado y quiere volver al 100 por 100”, trasladó su círculo cercano a L’Équipe. No es una frase hecha: es casi una declaración de principios. Saliba no quiere volver “como sea”; quiere volver bien.

La postura encaja con la línea marcada por el club durante todo el verano. Cuando le preguntaron por el estado del central, Mikel Arteta fue tajante en su calma. Nada de alimentar expectativas irreales.

“Está en modo reposo en este momento”, explicó el técnico de Arsenal. “Tenía que hacer casi nada, una lesión agravada, así que va a llevar tiempo curarse. Lo sabemos. En cuanto tengamos más noticias, os las daremos”. Mensaje claro: menos ansiedad, más tiempo de recuperación.

Un vacío enorme en la zaga del campeón

La lesión de Saliba ha obligado a Arteta a tocar una línea defensiva que había sido el esqueleto de un equipo campeón. El verano trajo a Ezri Konsa y el recién llegado ha tenido que asumir un papel protagonista de inmediato: tres partidos consecutivos de Premier League como titular junto a Gabriel Magalhães en el corazón de la defensa.

Porque la influencia de Saliba en el Emirates Stadium es indiscutible. Desde su llegada en 2019, acumula 184 partidos oficiales, un título de Premier League, dos Community Shields y finales perdidas en Champions League y Carabao Cup. No es solo un central fiable; es la referencia sobre la que se ha construido buena parte del proyecto reciente.

Sus actuaciones han tenido eco también en lo individual: cuatro temporadas seguidas en el PFA Team of the Year y dos nominaciones al Balón de Oro. Ese es el nivel del jugador que Arsenal ha perdido estos meses. Ese es el vacío que Konsa intenta tapar mientras el francés recompone su espalda y su confianza.

Noviembre en el horizonte

El plan está trazado. Si el cuerpo responde al aumento de carga sobre el césped, Saliba se marca un objetivo: regresar a la competición en noviembre. No será un salto al vacío. El club vigilará cada reacción, cada molestia, cada gesto, antes de devolverle al once de Arteta.

Hasta entonces, el técnico seguirá apoyándose en Konsa y Gabriel para sostener una defensa exigida por un calendario de otoño asfixiante, con partidos encadenados y poco margen para el error.

Arsenal sabe lo que tiene en Saliba. Sabe también lo que arriesga si acelera. Entre la urgencia competitiva y la salud de su central, el club ha elegido el camino más largo. La pregunta es sencilla y, a la vez, decisiva: cuando vuelva, ¿será el mismo jugador que dominaba la Premier o uno aún mejor, liberado por fin del dolor que le perseguía desde hace demasiado tiempo?

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