Salah y Núñez se reencuentran en Trabzonspor con roles salariales invertidos
Mohamed Salah y Darwin Núñez volverán a compartir vestuario la próxima temporada. No será en Anfield, ni en la Premier League, sino en la costa del Mar Negro, defendiendo los colores de Trabzonspor. El escenario cambia. La jerarquía económica, también.
Según el diario saudí Al-Yaum, que cita al medio turco Sözcü, Al-Hilal ha dado luz verde a la salida de Darwin Núñez rumbo a Trabzonspor en calidad de cedido por una temporada en este mismo mercado estival. El acuerdo no solo reactiva una dupla conocida, también dibuja un mapa salarial que dice mucho del momento de cada uno.
El delantero uruguayo mantendrá íntegro el sueldo que percibe en Al-Hilal: 22 millones de euros por temporada. Una cifra que lo sitúa por encima de la estrella egipcia. Salah, recién aterrizado en Trabzon, cobra 17 millones. Cinco menos que su antiguo compañero de Liverpool.
La operación, eso sí, tiene matices. Trabzonspor solo asumirá 8 millones de ese salario. Los 14 millones restantes seguirán saliendo de las arcas de Al-Hilal, decidido a aligerar su plantilla y su masa salarial tras una temporada en la que Núñez no terminó de encajar. El uruguayo no logró convencer en la primera mitad del curso y acabó incluso fuera de la lista del equipo para la competición doméstica en el tramo final.
Para Darwin, la cesión se parece a una segunda oportunidad en un escaparate europeo de máxima visibilidad. Para Al-Hilal, una solución intermedia: el jugador se marcha, pero el club conserva cierto control y evita una devaluación mayor.
Para Salah, el contexto es distinto. El egipcio ya ha firmado por dos temporadas con Trabzonspor en este mismo verano, poniendo fin a una era en Liverpool que se extendió durante nueve años, desde 2017. Nueve años en los que se convirtió en icono, en bandera y en motor ofensivo del equipo de Jürgen Klopp, con un papel protagonista en la conquista de la Premier League, apenas el segundo título liguero en la historia del club y el primero tras una espera de cinco años.
En aquel Liverpool, entre 2022 y 2025, Salah y Darwin compartieron vestuario por primera vez. El egipcio era la referencia absoluta; el uruguayo, la apuesta de futuro, el delantero llamado a renovar el ataque. Ahora se reencuentran en un contexto muy distinto: lejos de la élite inglesa, en un Trabzonspor ambicioso que intenta colarse en la conversación grande del fútbol europeo.
La ecuación deportiva es clara: Salah llega como figura consagrada, Núñez como delantero con mucho que demostrar tras un paso irregular por Arabia Saudí. La económica, aún más: el uruguayo será el mejor pagado del vestuario, aunque gran parte de ese esfuerzo lo siga soportando Al-Hilal.
La pregunta ya no es si se entenderán en el campo. Eso ya lo han demostrado. La incógnita es otra: ¿podrá Trabzonspor convertir este inesperado reencuentro en la base de un proyecto capaz de incomodar a los gigantes del continente?





