Salah se baja del amistoso con Sudáfrica: crisis en la selección egipcia
Mohamed Salah no estará con Egipto en el amistoso del domingo ante Sudáfrica. Ni lesión, ni sanción federativa. Es la última escena de una crisis que ha ido creciendo desde que Hossam Hassan decidió sustituir a su capitán a la hora de juego frente a Angola, en El Cairo, en el arranque de la fase de clasificación para la Copa Africana de Naciones 2027.
Aquel cambio en el Cairo Stadium fue la chispa. Salah salió del campo a los 60 minutos y, al día siguiente, salió también del campamento de la selección. Las versiones que circularon en el país apuntaban a un enfado monumental del delantero por la sustitución, mezclado con el clima enrarecido en el vestuario tras las declaraciones de Hassan sobre el portero lesionado Mohamed El Shenawy.
La Federación Egipcia intentó calmar el fuego. Explicó que la ausencia de Salah en el segundo partido de clasificación, ante Sudán del Sur, estaba consensuada con el cuerpo técnico y la atribuyó a la supuesta reticencia del jugador a actuar sobre césped artificial. Una justificación oficial para un problema que ya parecía ir más allá del tipo de superficie.
Antes de ese duelo con Sudán del Sur, Hassan se plantó ante los micrófonos y aseguró que su capitán volvería para el amistoso contra Sudáfrica. Era un mensaje de autoridad: el seleccionador marcaba el calendario del regreso de su estrella. Pero el guion ha cambiado.
Según el portal turco 61 Saat, especializado en la actualidad de Trabzonspor, Salah ha abandonado Inglaterra tras unas breves vacaciones familiares y ya se encuentra de vuelta en Turquía, reincorporado a la concentración de su club. Eso significa que no se presentará al amistoso con Sudáfrica pese a las palabras previas de su seleccionador.
El mismo medio detalla que el jugador alcanzó un acuerdo con el cuerpo técnico de Egipto para no disputar el encuentro, con el objetivo de evitar más desgaste físico antes de la reanudación de la liga turca. Trabzonspor recibe a Samsunspor el 10 de octubre, una cita clave en el calendario del club.
La sensación es clara: el peso del club ha ganado esta batalla concreta. Salah protege su estado de forma y su temporada con Trabzonspor, mientras la selección se queda sin su gran referencia en un momento de evidente tensión interna.
Las últimas declaraciones de Hossam Hassan tras el choque ante Sudán del Sur no ayudaron a rebajar el tono. El técnico dejó entrever su enfado con la conducta de Salah, un mensaje que sonó a reproche público y que, según se desprende de los hechos posteriores, no hizo más que acelerar la decisión de apartarse del amistoso.
Egipto, que se prepara para un ciclo decisivo rumbo a la CAN 2027, observa ahora cómo la relación entre su seleccionador y su capitán entra en territorio delicado. El talento de Salah no se discute. La cuestión, a partir de ahora, es otra: ¿cuánto tiempo puede permitirse la selección vivir con esta fractura en su corazón futbolístico?






