Rui Faria revela el fichaje que se le escapó al Manchester United: Bernardo Silva
En 2017, mientras el Manchester United buscaba cómo acortar distancias con el poder emergente del otro lado de la ciudad, Rui Faria puso un nombre sobre la mesa. Bernardo Silva. Tenía 22 años, deslumbraba en el Mónaco y, según el entonces asistente de José Mourinho, era el tipo de futbolista que podía cambiar el rumbo de un proyecto.
El club no dio el paso. El portugués terminó en el Etihad. Y el resto ya forma parte de la historia reciente de la Premier League.
El consejo ignorado
Faria acompañó a Mourinho a Old Trafford en 2016, como lo había hecho durante 17 años en seis clubes distintos, incluidas dos etapas en el Chelsea. Conocía de memoria las necesidades de los equipos de su jefe y, en esa lista de prioridades, Bernardo ocupaba un lugar destacado.
En una entrevista con el diario AS, el técnico luso reveló que recomendó formalmente al United el fichaje del mediapunta portugués en 2017. El club lo intentó, pero la operación no llegó a concretarse. El jugador acabó firmando por el Manchester City, el rival que por entonces empezaba a construir una hegemonía doméstica.
“Bernardo Silva es un jugador fantástico. Recuerdo haberlo recomendado al Manchester United en 2017, cuando tenía 22 años. Lo intentamos, pero no fue posible y terminó en el rival de la ciudad”, explicó Faria. No hay reproche en sus palabras, pero sí la constatación de una oportunidad perdida que, con el tiempo, se hizo gigantesca.
De oportunidad perdida a símbolo de una era
El impacto de Bernardo Silva en el City fue inmediato y sostenido. Seis títulos de Premier League, un papel clave en el engranaje de Pep Guardiola y la cima europea alcanzada con la Champions de 2023. Un jugador total, capaz de ocupar varias posiciones, de darle pausa o vértigo al juego según lo exigiera el momento.
Mientras el United encadenaba proyectos, cambios de entrenadores y ventanas de fichajes irregulares, el portugués se consolidaba como uno de los futbolistas más influyentes del campeonato. Cada regate, cada pase filtrado, cada noche grande en Europa recordaba lo que pudo haber sido en Old Trafford.
Este verano, su ciclo en el City llegó a su fin. Bernardo se marchó libre tras cerrar un palmarés que lo sitúa entre los extranjeros más exitosos de la historia reciente del club. Su siguiente parada: el Real Madrid.
Mourinho y Bernardo, por fin juntos
La historia da un giro curioso. Aquel jugador que Faria quiso llevar al United para potenciar el proyecto de Mourinho se pondrá ahora a las órdenes del técnico portugués en el Santiago Bernabéu. Tardaron casi una década en encontrarse en el mismo vestuario, pero la conexión estaba escrita desde 2017.
“Si está bien físicamente, puede ser decisivo para el Real Madrid. Es un jugador con una tremenda capacidad técnica, una gran comprensión del juego y una inteligencia excepcional”, subrayó Faria. No es un elogio vacío: es el retrato de un futbolista diseñado para dominar partidos grandes, para descifrar defensas cerradas y para darle sentido a los ataques en espacios reducidos.
Mourinho, de regreso al banquillo blanco tras su primera etapa entre 2010 y 2013, afronta el reto de recuperar la Liga para el Bernabéu. Y lo hará con un arma que quiso tener mucho antes, cuando su despacho estaba en Manchester y no en Madrid.
Un United en plena reconstrucción
Mientras tanto, el United entra en una nueva era. Michael Carrick afrontará su primera temporada completa como entrenador en Old Trafford tras acabar tercero en la última Premier. El objetivo es claro: recortar la distancia con Arsenal y City en un curso marcado por cambios profundos.
El City, sin Pep Guardiola, sin Bernardo Silva y quizá sin Rodri cuando arranque la competición, también entra en territorio desconocido. La hegemonía celeste se someterá a examen. El momento parece propicio para que otros den un paso adelante.
En Mánchester, la sensación es doble: oportunidad y deuda. Oportunidad, porque el contexto invita a ser ambicioso. Deuda, porque decisiones como la de 2017, cuando se dejó escapar a Bernardo, siguen pesando en la memoria de quienes piensan el club a largo plazo.
La vida después de Mourinho
Faria dejó el United al término de la temporada 2017/18. Dos años exactos de trabajo en Old Trafford junto a Mourinho y el final de una sociedad profesional que se había extendido durante 17 años. Renunció para pasar más tiempo con su familia, cerrando una de las relaciones más duraderas y exitosas entre entrenador y asistente en el fútbol moderno.
En 2019 probó suerte como primer técnico en Al-Duhail, en Arabia Saudí, en una etapa breve pero significativa para su desarrollo personal. Hoy trabaja como observador técnico para la UEFA, analizando y elaborando informes sobre partidos de la Champions League. Sigue viendo el juego desde arriba, con la misma mirada que un día detectó que Bernardo Silva podía ser el faro del United.
No lo fue. Lo fue del City. Ahora, el reto es que ilumine al Real Madrid y devuelva a Mourinho a la cima de la Liga. La pregunta, inevitable, queda flotando sobre Old Trafford: ¿cuántos títulos habrían cambiado de manos si aquel consejo de 2017 no se hubiera quedado en un simple “lo intentamos, pero no fue posible”?





