Rodri elige el Barça y rechaza al Real Madrid
El mercado de fichajes acaba de girar en una dirección que pocos imaginaban. Rodri, vigente ganador del Ballon d'Or y campeón del mundo, llevaba semanas instalado en el radar de Real Madrid. En el club blanco existía la determinación de lanzarse a por el mediocentro de Manchester City, pero nunca llegó la oferta que satisficiera a los ingleses… ni al propio jugador.
Ahí irrumpió Barcelona.
Según las informaciones de los periodistas Gerard Romero y Fabrice Hawkins, el internacional español ha tomado una decisión de peso: decir “no” a Real Madrid y dar el “sí” al Barça. Un vuelco absoluto al relato del verano. Donde muchos veían el siguiente gran golpe del club blanco, aparece ahora el eterno rival con una jugada inesperada.
El giro no se explica solo con dinero. Desde la ciudad condal apuntan a un trabajo silencioso pero intenso de la dirección deportiva y, sobre todo, a la figura de Hansi Flick. El técnico alemán, recién aterrizado en el banquillo azulgrana, habría participado directamente en la operación y logrado seducir a Rodri con su proyecto, su idea de juego y el papel central que le reserva en el nuevo Barça.
El futbolista, pieza clave del Manchester City de Pep Guardiola, habría dado ya luz verde a su traspaso a Barcelona. Falta lo más áspero: que los clubes se pongan de acuerdo.
Ahí entra en juego la cifra. A comienzos del verano circularon cantidades en torno a los 60–70 millones de euros por el mediocentro de 30 años. No es un detalle menor: el contrato de Rodri con los Sky Blues se extiende hasta 2027, lo que refuerza la posición negociadora del campeón inglés y encarece cualquier intento de sacarlo de la Premier League.
Para Barcelona, la operación significaría mucho más que un fichaje de lujo. Sería una declaración de intenciones. Reforzar la posición de pivote con el mejor especialista del mundo en ese rol y, al mismo tiempo, arrebatar a Real Madrid un objetivo prioritario en pleno pulso por el futuro del fútbol europeo.
Para Manchester City, en cambio, el escenario es delicado. Perder al cerebro de su centro del campo obligaría a reconstruir una estructura que lleva años girando en torno a su figura. Con contrato largo y sin necesidad de vender, el club inglés tiene margen para apretar hasta el último euro.
Todo queda ahora en manos de las negociaciones. Rodri ya ha señalado el camino. Falta saber hasta dónde está dispuesto a llegar Barcelona para traerlo al Camp Nou… y cuánto resistirá Manchester City antes de abrir la puerta.





