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Reordenación en la cúpula del Chelsea: Laurence Stewart se marcha

El proyecto deportivo del Chelsea vive otro giro de timón. Laurence Stewart, co-director deportivo del club, abandona Stamford Bridge de mutuo acuerdo en lo que dentro de la entidad describen como una evolución “natural” de la estructura de fútbol.

No hay ruptura, no hay pelea. Pero sí un cambio de era.

Stewart llegó en 2022 como director técnico y pronto fue elevado a co-director deportivo junto a Paul Winstanley. Ahora, el peso del día a día recaerá sobre un trío muy definido: el propio Winstanley, Sam Jewell y Joe Shields. Ellos serán el nuevo núcleo duro operativo.

Un nuevo eje de poder alrededor de Winstanley

La nueva cadena de mando deportiva del Chelsea queda clara: Winstanley, Jewell y Shields gestionarán la operativa diaria, trabajando codo con codo con Xabi Alonso y un departamento de datos y analítica en el que el club ha invertido con fuerza.

Los tres reportan directamente a los co-propietarios Behdad Eghbali y José E. Feliciano. No habrá sustituto “clonado” de Stewart. No se busca un reemplazo calcado, sino compactar el modelo.

Dave Fallows sigue dentro de la estructura, pero en un rol más difuso, de asesoría y consultoría, sin cartera definida. El mensaje es evidente: menos cargos, más responsabilidades concentradas.

Sin drama, pero con significado

Fuentes del club insisten en que no ha habido choque entre directores deportivos. La salida de Stewart se presenta como una decisión consensuada, fruto de un proceso que se venía gestando desde hace tiempo. Respeto y gratitud por ambas partes, sin ruido.

Las palabras de Eghbali en abril ya marcaban la dirección: había que “retocar el modelo”. Esos ajustes se han ido viendo uno a uno. El cambio de título para Xabi Alonso —de entrenador principal a manager—, la apuesta por futbolistas ya hechos para la Premier League y ahora la marcha de Stewart, sin reemplazo directo, encajan en la misma línea.

También es un reconocimiento al peso creciente de Jewell y Shields, que ganan espacio real en la toma de decisiones.

Jewell y Shields, de la segunda fila al primer plano

El trabajo de Jewell y Shields se sitúa en el corazón del proyecto: detección de talento, planificación de plantilla y construcción del equipo a medio y largo plazo.

Jewell opera, además, a escala global dentro del modelo multiclub del Chelsea, con especial conexión con Strasbourg. Shields, por su parte, es el guardián del futuro interno: academia, desarrollo y vías de acceso al primer equipo.

Ambos seguirán muy vinculados a Winstanley, que actúa como ejecutor en el mercado: negociación con clubes y agentes, cierre de fichajes, ventas, renovaciones de contrato y coordinación con el área médica. Es la figura que convierte las listas de objetivos en operaciones cerradas.

No es casual que Tottenham Hotspur tanteara su situación la pasada temporada. El club londinense estudió la posibilidad de incorporarlo, pero Winstanley no mostró interés en salir y el Chelsea fue tajante: no estaba en venta.

Primer gran movimiento tras el control total de Clearlake

Aunque internamente se asegura que la salida de Stewart estaba en marcha antes de que el ex copropietario Todd Boehly vendiera su participación y que no guarda relación con esa operación, su marcha supone el primer gran cambio estructural desde que Clearlake Capital asumió el control total.

Stewart, como Winstanley, Jewell y Shields, había sido renovado hasta 2031 tras la conquista del Mundial de Clubes en 2025. Se va cinco años antes de que expire ese contrato. Una decisión de peso, tomada sin urgencia, pero con un mensaje claro: el modelo se afina sobre la marcha.

Por ahora, no se espera que Stewart aterrice de inmediato en otro club. Tendrá la puerta abierta de Stamford Bridge para asistir a los partidos hasta que decida su próximo paso o elija parar.

El legado de un arquitecto en la sombra

Stewart aterrizó en Londres procedente de Monaco hace casi cuatro años. Su rol se centraba en tres pilares: planificación de presupuesto, definición de estilo de juego y filosofía futbolística, y trabajo estrecho con el equipo de datos.

Dentro del club se le considera una figura respetada, apreciada tanto por su capacidad analítica como por su manejo de los equilibrios internos. Fuera de Stamford Bridge, su reputación también es alta.

Su salida obliga a redistribuir funciones. El trío Winstanley–Jewell–Shields asumirá un contacto aún más directo con el departamento de datos, mientras el resto de tareas que llevaba Stewart se integrarán en la estructura ya existente, sin nuevas capas burocráticas.

Un currículum forjado en la élite

Antes de su etapa en Monaco como director técnico, Stewart fue global head of scouting en Red Bull Soccer International, una de las redes de captación más influyentes del fútbol moderno.

Su trayectoria incluye también etapas como responsable de análisis de rendimiento en Manchester City, coordinador sénior de reclutamiento en Everton y analista de rendimiento con la selección de Inglaterra en el Mundial de 2014.

Su relación con Winstanley viene de lejos. Se conocieron hace unos 20 años, cuando ambos trabajaban en análisis de partidos para Hull City y Wigan Athletic, respectivamente. Curiosamente, Chelsea ha sido el primer club en el que han compartido despacho, en Cobham.

Ahora, sus caminos se separan de nuevo.

Mientras Stewart decide su futuro, el Chelsea ajusta su maquinaria interna con una idea fija: que la próxima gran historia del club se escriba desde una estructura más ligera, más definida y, sobre todo, sin margen para la improvisación.