Mourinho vuelve con triunfo agónico del Real Madrid en Cornellà
El segundo ciclo de Jose Mourinho en el banquillo del Real Madrid arrancó exactamente como le gusta al técnico portugués: con drama, tensión y un gol sobre la bocina. Un tanto de Carlos Espi en el minuto 90 dio a los blancos una sufrida victoria por 2-1 ante el Espanyol en el estreno liguero.
El marcador lo abrió Jude Bellingham, la igualada llegó con la firma de Alex Calatrava y, cuando el empate parecía inevitable, apareció Espi, el fichaje más discreto del verano madridista, para decidir el partido entre un bosque de piernas dentro del área.
El regreso del ‘Special One’ y un once de lujo
Trece años después de su adiós, Mourinho regresó a un Real Madrid que le exige devolver el orden al vestuario tras el caos del último curso y, sobre todo, frenar la hegemonía doméstica del Barcelona, vigente campeón de España.
El técnico no se guardó nada: Kylian Mbappé, Vinicius Junior y Bellingham formaron de inicio en ataque, arropados por un equipo lleno de nombres propios. Debutaron Bernardo Silva, Denzel Dumfries e Ibrahima Konaté, en una alineación que mezclaba galones, talento y la impronta inmediata del portugués.
Bellingham, tras un primer año brillante y dos posteriores mucho más grises en el club, apareció como eje del plan. Mourinho le colocó como mediapunta con total libertad de movimientos y el inglés respondió desde el primer minuto: pidió la pelota, pisó área y se ofreció como faro ofensivo.
Bellingham abre la era Mourinho (II)
El premio a su protagonismo llegó pronto. En una acción a balón parado, Arda Güler colgó una falta lateral con veneno y Bellingham atacó el espacio con decisión para conectar un cabezazo certero. Primer gol del curso, primer tanto de la segunda etapa de Mourinho y sensación de autoridad temprana del Madrid.
Con el 0-1, los blancos se adueñaron del balón y movieron al Espanyol de lado a lado, pero el equipo local no se descompuso. Esperó su momento. Y lo encontró.
Thibaut Courtois tuvo que intervenir para evitar el empate, desviando con solvencia un potente disparo de Clemens Riedel. Poco después, Roberto Fernández enganchó un remate que se marchó alto. Eran avisos claros.
El Espanyol responde y aprieta el partido
El Madrid no leyó bien esas señales. A la media hora, el Espanyol firmó una jugada coral por la izquierda que desnudó a la defensa blanca. Javi Hernández llegó a línea de fondo y puso un pase atrás medido que Alex Calatrava convirtió en el 1-1 con un disparo raso y preciso.
El gol encendió Cornellà y descolocó por momentos al equipo de Mourinho. El Madrid siguió mandando en la posesión, pero ya sin la misma claridad. Cada pérdida encontraba a un Espanyol más confiado, más agresivo en la presión, dispuesto a castigar cualquier error.
Antes del descanso, Mbappé tuvo una ocasión clara. El francés, máximo goleador de LaLiga en sus dos temporadas anteriores con el club blanco, se desmarcó a la espalda de la defensa por la derecha y se plantó ante Marko Dmitrovic, pero el guardameta local aguantó firme y repelió su disparo. No fue la versión más letal del delantero.
Mourinho mueve el banquillo y busca el golpe final
Con el partido atascado y el reloj corriendo en contra, Mourinho recurrió al banquillo. Saltaron al campo Yan Diomande, fichaje más caro del verano madridista, y Marc Cucurella para agitar los últimos 25 minutos.
El Madrid apretó. Federico Valverde rozó el 1-2 con un disparo seco desde la frontal que se estrelló en el exterior del poste. El Espanyol se replegó, defendió su área con todo y fue arañando segundos en cada interrupción. El empate empezaba a saberle bien al conjunto local.
Pero el equipo de Mourinho no dejó de insistir. Centros laterales, segundas jugadas, presión tras pérdida. El partido se jugaba ya casi por completo en campo del Espanyol, que resistía como podía.
Espi, el perfil bajo que firma un estreno de oro
Y entonces llegó el minuto 90. Una acción embarullada dentro del área, un balón suelto que nadie acertó a despejar y un delantero que olió sangre. Carlos Espi, ex del Levante y el nombre menos rutilante entre los refuerzos veraniegos del Madrid, apareció donde viven los goleadores: a un metro del caos.
Controló como pudo y fusiló a Dmitrovic desde corta distancia. 1-2. Estallido de rabia en el banquillo de Mourinho, silencio en la grada local y una primera victoria que vale algo más que tres puntos: sirve para desatascar dudas, calmar ruidos y darle al portugués un arranque con relato.
El Espanyol, que había hecho un partido sólido y valiente, se quedó sin premio en el último suspiro. El Madrid, en cambio, se marchó con la sensación de haber sobrevivido a una trampa clásica de inicio de temporada.
Otros resultados de la jornada
En los otros partidos del día, el Sevilla se impuso por 3-1 en su visita al Athletic Bilbao, mientras que Valencia y Celta Vigo firmaron un empate sin goles.
El nuevo proyecto de Mourinho ya sabe lo que es ganar sobre el filo. La cuestión ahora es si este Real Madrid será capaz de transformar el suspense del estreno en una temporada de autoridad o vivirá permanentemente al borde del abismo.





