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Memphis cae 3-1 ante Ohio State en Columbus

En el Jesse Owens Memorial Stadium, la noche se le hizo larga al No. 23 Memphis. El equipo femenino de las Tigers cayó 3-1 ante la No. 8 Ohio State, que impuso su pegada y su jerarquía desde el primer tramo del partido.

Las Buckeyes (4-0-1) golpearon pronto y manejaron el marcador casi a placer. Dos tantos en la primera parte y un tercero a mitad del complemento abrieron una brecha que Memphis (2-3-1) solo pudo maquillar en el tramo final con el gol de Mihiro Furuya, su primero de la temporada y el tercero de su carrera, tras un centro preciso de Ally Casey.

Memphis no se escondió: terminó con 13 remates, siete de ellos a puerta. Pero Ohio State respondió con 19 intentos, también siete a portería. La guardameta local, Peighton Northrup, tuvo que intervenir seis veces. En las Tigers, Abby Forsgren fue la más insistente, con tres disparos, todos entre los tres palos.

Un inicio cuesta arriba

Ohio State marcó el tono desde el minuto 15. Un saque de esquina mal defendido por Memphis acabó en los pies de Elle Britt, que no perdonó y firmó el 1-0 para las Buckeyes. Con el gol, el partido se inclinó hacia el lado local y obligó a las Tigers a remar contracorriente desde muy temprano.

Cuando Memphis parecía asentarse un poco más en el juego, llegó otro mazazo. En el 41’, Callie Tumilty puso un centro medido al área y Amanda Schlueter definió con calma para el 2-0. El descanso encontró a Ohio State con una ventaja sólida y a Memphis obligada a reaccionar.

Britt y Schlueter sentencian

La segunda parte no cambió el guion. Ohio State siguió castigando cada desajuste. En el minuto 69, las protagonistas del primer tiempo volvieron a aparecer, pero intercambiando papeles: Schlueter asistió y Britt cerró la jugada con su segundo gol de la noche para el 3-0.

El golpe parecía definitivo. Sin embargo, Memphis se negó a bajar los brazos.

Orgullo de Memphis y debutantes a pleno

El premio al esfuerzo llegó en el 79’. Casey ganó línea de fondo, levantó la cabeza y metió un centro al área. Allí apareció Furuya, que empujó el balón más allá de la línea para el 3-1. Un tanto que no cambiaba el resultado, pero sí mostraba el carácter del equipo.

A partir de ahí, las Tigers adelantaron líneas y apretaron en los últimos diez minutos, buscando un segundo gol que nunca llegó. Northrup y la zaga de Ohio State resistieron hasta el pitido final.

En clave individual, Furuya cerró el partido con dos disparos en 31 minutos sobre el césped. Casey, autora del centro del gol, sumó su primera asistencia del curso y la segunda de su carrera. Forsgren, por su parte, encadenó otro partido productivo: ya acumula nueve remates y siete a puerta en sus últimos tres encuentros.

El desgaste físico de Memphis quedó claro en la lista de jugadoras que no se movieron del campo: Ava Galani, Ava Gaida, Yuna Nagata, Evelyn Mackay, Ally Casey, Natalie Dvorakova y Maira Boosman completaron los 90 minutos. Para Dvorakova y Boosman fue la primera vez que juegan el partido completo en su etapa universitaria.

También hubo pasos adelante desde el banquillo. La freshman Miyu Morota firmó un máximo de carrera con 33 minutos en cancha, mientras que Neko Michell, Dvorakova y Grayson Williams vivieron su primera titularidad a nivel universitario.

Bajo palos, Galani respondió con cuatro atajadas ante el aluvión de Ohio State.

En el balance global, Memphis cerró con 13 tiros y siete a puerta, frente a los 19 remates y siete a portería del conjunto local. Números que reflejan un duelo abierto, pero decidido por la eficacia de las Buckeyes en los momentos clave.

Lo que viene

Memphis tendrá la oportunidad de recomponerse pronto. El domingo 13 de septiembre, las Tigers regresan a casa para recibir a Kansas City en el Track and Soccer Complex, con inicio previsto a las 19:00.

Después de una noche dura en Columbus, la pregunta es clara: ¿convertirá Memphis este golpe ante una potencia como Ohio State en el punto de giro de su temporada?