Mbappé se lesiona en el debut de Zidane: gol y preocupación
Kylian Mbappé tardó poco en justificar el cambio de libreto. Zinedine Zidane lo desplazó a la banda izquierda, alejándolo del rol de nueve que había asumido con Didier Deschamps en el último Mundial, y desde ahí volvió a marcar la diferencia. Pero la noche que debía ser el gran regreso de Zidane al banquillo de la élite terminó teñida por el gesto que nadie en Francia ni en el Real Madrid quería ver: su estrella llevándose la mano a la rodilla izquierda y pidiendo el cambio.
Gol desde la izquierda… y mala señal en la rodilla
El escenario, el Kocaeli Stadium de Izmit, algo más de 100 kilómetros de Estambul, parecía perfecto para una presentación sólida del nuevo proyecto de Zidane en la Nations League. Francia dominaba, Michael Olise encontraba espacios y Mbappé, otra vez, olfateaba el área desde el costado.
El tanto llegó como tantas veces en su carrera: control orientado, decisión inmediata y disparo seco. Mbappé, máximo goleador histórico de la selección francesa, firmó su gol número 67 con Les Bleus con un remate raso y ajustado al primer palo tras una buena asistencia de Olise. Un gesto clínico, de delantero que no necesita más de un toque para castigar.
Pero la celebración dejó un poso extraño. Mientras sus compañeros corrían hacia él, Mbappé hizo una mueca de dolor. No fue el clásico gesto de euforia contenida; fue un aviso.
Intentó seguir. Recibió tratamiento en la banda, regresó al campo, probó un par de carreras. No duró mucho más. Acabó desplomándose sobre el césped, visiblemente preocupado, palpándose la parte exterior de la rodilla izquierda. Sin dramas exagerados, pero con la seriedad de quien sabe que algo no va bien. Caminó hacia la banda y dejó su sitio a Désiré Doué.
Zidane, debut con victoria y preocupación
El foco cambió de golpe. El primer partido de Zidane como seleccionador, firmado hasta 2030, quedaba en un segundo plano. Francia ganó, compitió y dejó detalles interesantes, pero la imagen que viajará por Europa será la de su capitán marchándose antes de tiempo.
Zidane no escondió su inquietud. Admitió que Mbappé apunta a regresar ya a su club para someterse a pruebas y tratamiento, sin apurar ni un minuto más con la selección.
“Es no es buena señal. Por desgracia creo que va a tener que volver a casa. No queremos correr ningún riesgo. Se le ha ido la rodilla al golpear. No es muy alentador”, explicó en declaraciones a TF1.
Frase corta, mensaje contundente: prioridad absoluta para la salud del jugador.
El contexto hace que el golpe sea aún más sensible. Francia tiene tres partidos en los próximos diez días en esta Nations League antes de que se reanude la temporada de clubes. Cada minuto de Mbappé se mide con lupa en Madrid y en Clairefontaine. Ahora, ambos miran el parte médico con la misma ansiedad.
Un regreso cargado de simbolismo
El estreno de Zidane en el banquillo francés tenía un peso especial. Leyenda de Les Bleus, campeón del mundo en 1998, volvía a la primera línea de los banquillos tras su segunda etapa en el Real Madrid, cerrada en 2021. Mucho tiempo fuera del foco para alguien acostumbrado a vivir en finales.
Su análisis del partido mezcló emoción y pragmatismo. Recordó que apenas han tenido “tres y medio entrenamientos” juntos, pero se mostró satisfecho con lo que vio en un entorno hostil, con Turquía empujada por su público tras un Mundial en el que, pese a ganar 3-2 a los coanfitriones Estados Unidos, terminó última de su grupo.
Francia llega a esta Nations League con la herida reciente de la semifinal perdida ante España en el Mundial, y en el Grupo A1 cada detalle cuenta. El triunfo en Turquía, en esas circunstancias, vale más que tres puntos.
Ajustes, nombres propios y un aviso de Olise
La primera alineación de Zidane no fue una revolución, pero sí dejó matices. El técnico respetó buena parte del bloque que compitió en el Mundial, aunque introdujo a Adrien Truffert en el lateral izquierdo y dio la titularidad a Rayan Cherki, del Manchester City, en un once que mezclaba jerarquía y talento emergente.
Olise, estrella del Bayern Munich y uno de los grandes nombres del último Mundial, volvió a demostrar por qué se ha ganado un lugar central en esta nueva Francia. Al borde del descanso, rozó el gol con un disparo magnífico que obligó al guardameta local, Ugurcan Cakir, a una estirada espectacular para desviar el balón por encima del larguero.
El intercambio de golpes se intensificó tras el descanso. Mike Maignan respondió con autoridad, volando para sacar un intento de Abdulkerim Bardakci al inicio de la segunda parte. Francia no sufría, pero Turquía avisaba.
El tanto de Mbappé llegó poco después y calmó el pulso visitante. A partir de ahí, el equipo de Zidane manejó mejor los tiempos y estuvo cerca de sentenciar cuando Jules Koundé estrelló un remate en el poste. El segundo gol se resistía, pero el control era francés.
Roja, VAR y un final en superioridad
El tramo final trajo el último giro. Bradley Barcola, recién ingresado, atacó el espacio con decisión y obligó a Cakir a una salida al límite fuera del área. El árbitro alemán Felix Zwayer dejó seguir en primera instancia, pero el VAR le llamó a revisar la acción.
Tras la revisión, la decisión fue clara: mano del portero fuera del área y tarjeta roja. Turquía se quedó con diez hombres y el partido quedó prácticamente sentenciado, aunque Francia no terminó de traducir la superioridad numérica en más goles.
Al otro lado del campo, Vincenzo Montella tomaba nota. Su Turquía, aún marcada por su papel discreto en el Mundial, recibirá a Italia el lunes en un duelo que medirá su capacidad de reacción.
Próxima parada: Bruselas y un ojo en Madrid
Francia ya mira a Bruselas, donde se enfrentará a Bélgica el lunes, rival que llega lanzado tras imponerse 2-0 a Italia a domicilio. Será otra prueba de fuego para el proyecto de Zidane… pero quizá sin su gran referencia ofensiva.
El seleccionador debutará después ante Italia en el Stade de France en su primer partido en casa como técnico de Les Bleus, un escenario cargado de recuerdos desde aquella final de 2006 que cerró su carrera como jugador.
Entre tanto, la pregunta que sobrevuela tanto en París como en Madrid es la misma: ¿cuánto tiempo estará Mbappé fuera? La respuesta, esta vez, puede marcar no solo la Nations League de Francia, sino también el arranque de la temporada de su nuevo club.






