Logotipo completo Tribuna Gol

Max Dowman y su gran salto en Arsenal: Preparado para otra dimensión

Mikel Arteta prepara el gran salto de Max Dowman: “Puede ir a otra dimensión”

La lesión de Bukayo Saka ha abierto un hueco peligroso en el plan de vuelo de Arsenal. Y en ese vacío, con apenas 16 años, asoma Max Dowman, el chico al que Mikel Arteta ve preparado para llevar su fútbol “a otra dimensión” cuando por fin le suelte el freno de mano.

El técnico no esconde la preocupación por Saka, que podría estar hasta ocho semanas fuera por un problema en el cuádriceps. Es mucho tiempo sin el jugador que sostiene buena parte del desequilibrio del equipo. Pero en el mismo gesto en que asume el golpe, Arteta señala al siguiente en la fila.

Dowman apunta a titular en la Carabao Cup ante Fleetwood el martes. No será un premio simbólico: es el primer peldaño de una escalera que el club quiere que suba con cuidado, pero sin miedo. El plan es claro: más minutos, más responsabilidad, más escenario grande.

El sábado espera Everton en el Emirates. No es un rival cualquiera para el joven atacante. Fue precisamente contra los de Liverpool, la temporada pasada, cuando salió desde el banquillo para firmar un gol en solitario que dio la vuelta al país y lo convirtió en el goleador más joven en la historia de la Premier League. En nueve minutos dejó una huella que muchos tardan años en conseguir.

Esta temporada, sin embargo, solo ha jugado esos mismos nueve minutos en liga. Casi nada para un futbolista al que el entrenador ya ve preparado para responder cuando el calendario y las lesiones le abran la puerta del primer equipo de forma regular.

Cuando le preguntaron si Dowman tiene potencial para rendir de forma constante al máximo nivel, la respuesta de Arteta fue directa: “Lo tiene”. Sin rodeos. El matiz llegó después: necesita tiempo en el campo para demostrarlo.

El técnico reconoce que es “mucho pedirle” que marque diferencias sin una base de minutos. Lo considera incluso “difícil, probablemente injusto”. Pero está convencido de que, cuando la participación crezca, el rendimiento irá detrás. “Históricamente, eso es lo que ha hecho”, recordó, apuntando a su trayectoria en categorías inferiores.

La única titularidad de Dowman este curso con el primer equipo fue un aviso serio: doblete en la victoria de la Carabao Cup ante Ipswich. En el parón internacional también vio puerta con la selección sub-19 de Inglaterra, antes de ser expulsado frente a Estados Unidos. Un recordatorio de que el talento viene acompañado de impulsos que aún hay que pulir.

Arteta sabe que el chico puede sentir que merece más oportunidades. No le lleva la contraria. Admite que tendría motivos para pensarlo. Pero insiste en que la gestión del momento es tan importante como el propio talento.

“Necesita entender dónde está y adónde lo vamos a llevar”, explicó el entrenador, subrayando que el crecimiento no será una línea recta. Ojalá lo fuera, pero la realidad del fútbol suele ser otra: picos altos, caídas, momentos de duda. “Tiene que prepararse para eso”, avisó.

El mensaje es claro: aprovechar los picos y resistir en los valles. Estar listo cuando llegue la llamada, sin excusas, sin “me falta esto o aquello”. Para Arteta, esa exigencia no es exclusiva de Dowman, pero en su caso se vuelve crucial porque el club lo ve como una pieza enorme de su futuro.

En el día a día, el técnico asegura que el joven está respondiendo. Entrena “muy bien”, mantiene el mismo nivel cuando baja con el equipo sub-21 y cuando se marcha con la selección. Esa coherencia en su rendimiento convence al cuerpo técnico de que el potencial no es una ilusión pasajera.

“Sabemos el jugador que tenemos y debemos darle las oportunidades y los momentos adecuados”, remarcó Arteta. No se trata de lanzarlo al vacío por la urgencia, sino de que cada paso tenga sentido dentro de un plan mayor.

La frase final del entrenador deja poco margen a la interpretación: “Es un jugador enorme para nosotros, para nuestro futuro, y probablemente merece más, así que lo acepto”. Reconoce la impaciencia, incluso la comparte, pero no se aparta del guion.

Ahora, con Saka en la enfermería y una temporada larga por delante, el contexto empuja a acelerar sin perder el control. La Carabao Cup ante Fleetwood puede ser el siguiente escaparate, Everton el recuerdo perfecto de lo que ya fue capaz de hacer.

La pregunta ya no es si Max Dowman está preparado para el escenario. La cuestión es cuántos minutos tardará Arsenal en convertirlo en protagonista habitual.